domingo, 12 de diciembre de 2010
El vagabundo muerto que engañó a Hitler
El vagabundo muerto que engañó a Hitler
Durante la Segunda Guerra Mundial los nazis cayeron en un audaz complot británico en el que les hicieron creer que un vagabundo muerto era un oficial que llevaba documentos secretos. Se trata de la Operación Mincemeat (carne molida). ¿Cómo la hicieron? ¿Se siguen utilizando este tipo de tácticas?
El veneno para matar ratas no le ofrece a los desesperados una muerte fácil. Pero fue con eso que Glyndwr Michael, desempleado y sin techo en el invierno de 1943, decidió acabar con su vida.
Una noche de enero lo encontraron en un almacén abandonado en King’s Cross, Londres.
Según su certificado de defunción, falleció por "envenenamiento con fósforo. Tomó veneno de ratas, en un intento por matarse cuando sus facultades mentales estaban perturbadas".
No fue enterrado en la capital británica ni en su ciudad natal en el sur de Gales. Un juez registró que iba a ser "sacado de Inglaterra" para su entierro.
Pero Glyndwr Michael murió por segunda vez. Una muerte que ayudó a cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial.
De la morgue al mar
Luego de estar tres meses congelado en una morgue su cuerpo fue llevado en barco a la costa del sur de España como parte de una intrincado plan para engañar a los nazis.
Los agentes de inteligencia Charles Cholmondeley y Ewen Montagu transformaron el cadáver en un soldado ficticio –el capitán William Martin– tras haber invertido meses creándole un pasado creíble.
En sus bolsillos había un documento de identidad, talonarios de boletos y recuerdos de una novia.
Esposado a su muñeca llevaba un maletín con una carta con la inscripción "PERSONAL Y SECRETO", que identificaba a Grecia como un sitio a invadir por las fuerzas aliadas.
Grecia era un blanco simulado: el plan real era invadir Sicilia.
Cuando el cadáver fue encontrado flotando cerca del puerto de Huelva, se pensó que se trataba de un mensajero militar británico que había perecido en un accidente aéreo.
Las autoridades españolas decidieron que había que enterrarlo pronto, debido al calor y al hedor por su estado de descomposición, y colocaron sus pertenencias bajo llave.
Así, el alcohólico vagabundo galés terminó siendo enterrado con honores militares en un cementerio español bajo una lápida que llevaba el nombre de William Martin, RM (por Royal Marines o Marines Reales).
Michael/Martin no fue más que un objeto de utilería en la Operación Mincemeat, una invención de Ian Fleming -el creador de James Bond-, que fue puesta en escena por Cholmondeley y Montagu, los "pensadores locos" del Ministerio de Guerra del primer ministro británico Winston Churchill.
El médico forense de St Pancras -donde encontraron el cuerpo del vagabundo- sabía del plan, había encontrado un cadáver apropiado, sin heridas visibles, y falsificó los documentos para que dijeran que la familia estaba de acuerdo con que se usara. No era cierto: los padres de Michael estaban muertos.
Como corresponde con un engaño soñado por un novelista, la verdadera historia del oficial ficticio se convirtió en una película de Hollywood en la década del cincuenta, "El hombre que nunca existió", basada en el libro que escribió Montagu sobre el complot.
Hasta Hitler
Pero, ¿por qué España? Aunque en apariencia era neutral, estaba llena de espías nazis.
El cadáver iba a ser el anzuelo para un agente nazi minucioso y bien conectado, pero carente de imaginación: Adolf Clauss.
Los británicos esperaban que los documentos falsos que llevaba el oficial ficticio fueran lo suficientemente convincentes para que llegaran al propio Adolf Hitler.
En ese momento, la guerra estaba por decidirse, con Alemania todavía en control de parte de Europa y Rusia.
"Fue un período en el que había mucho espionaje y montajes dobles", le dice a la BBC Amyas Godfrey, del centro de estudios de defensa Royal United Services Institute.
"Hubo otros trucos, como el del mago que fue enviado al norte de África para que creara un ejército de mentiras utilizando espejos y tanques inflables, pero Mincemeat fue excepcional".
"Fue una operación extraordinaria en tiempos extraordinarios. Hacerlo bien de una sola vez era -y sigue siendo- el etos", agrega.
El as en la manga
Y los británicos tenían un as en la manga, dice Ben Macintyre, cuyo libro Operación Mincemeat es ahora un documental de la BBC.
"Estábamos leyendo la correspondencia de los alemanes -gracias al éxito de los decodificadores de Bletchely Park-. Sabíamos qué estaba pensando Hitler en todo momento".
Con lo que interceptaban en esa instalación militar de espionaje británica, Montagu y su equipo podían leer comunicados secretos entre Hitler y sus fuerzas, lo que les permitía reconocer a los protagonistas alemanes y seguir el progreso de su plan.
"Dudo que un plan de este estilo pudiera ser posible hoy en día, incluso durante una guerra", opina Macintyre.
"Imagínese el escándalo si se revelara que agentes británicos robaron un cadáver. Una de las razones por las que funcionó tan bien fue que dejaron a los organizadores trabajar casi sin supervisión".
Pero Cholmondeley y Montagu ya tenían experiencia en este tipo de asuntos.
Antes de la Operación Mincemeat, habían creado una red de dobles agentes ficticios para desinformar a los nazis.
Estos espías imaginarios tenían empleos, pasatiempos, familia y amantes.
Así, los alemanes pensaron que habían establecido una red de espionaje en el Reino Unido, cuando en realidad no tenían nada.
Como revela lo que ha estado publicando WikiLeaks, registrar las debilidades de los otros es parte integral de la información de inteligencia. Así como los papeles diplomáticos estadounidenses filtrados contienen comentarios poco halagadores de líderes de otros países, los archivos británicos de inteligencia de la época de la II Guerra Mundial dan detalles del carácter de los personajes claves de la Alemania nazi.
Son muy útiles a la hora de negociar... o engañar.
"Los creadores de Mincemeat basaron gran parte de su planificación en la personalidad de los espías alemanes. Esto tiene una gran resonancia moderna en los cables diplomáticos filtrados (por WikiLeaks)", le dijo MacIntyre a la BBC.
"Se tragaron toda la carne molida"
Los alemanes precisaron de varios intentos para hacerse con los contenidos del maletín y, tras una tensa semana, las fotografías de los documentos falsificados llegaron al escritorio de Hitler.
Se la creyó y mandó una división panzer con 90.000 soldados a Grecia.
Montagu y su equipo le enviaron un telegrama a Churchill: "Se tragaron toda la carne molida".
A principios de julio los Aliados atacaron Sicilia. La isla cayó con una fracción de las bajas que el Reino Unido temía.
"Poco después (el primer ministro de Italia, Benito) Mussolini fue derrocado", dice Macintyre.
"Obligado a hacer frente a esta invasión aliada del sur, Hitler canceló una enorme ofensiva contra los soviéticos. Los alemanes estaban ahora a la defensiva. El Ejército Rojo no se detuvo hasta que llegó a Berlín", agrega.
El rumbo de la guerra cambió completamente gracias, en parte, al cuerpo de un vagabundo puesto a la deriva en el mar.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Párroco alemán confiesa abuso de menores en al menos 100 ocasiones
Párroco alemán confiesa abuso de menores en al menos 100 ocasiones
Publicado: 25/11/2010 07:51
El caso se suma a la serie de demandas de abuso sexual contra representantes eclesiásticos en centros educativos en Alemania que se presentaron desde finales de 2009 y principios de 2010, lo que ocasionó un escándalo en torno a la Iglesia católica en Alemania.
Al párroco, de 50 años de edad, de la localidad de Fritzlar, ubicada en el estado federado de Hesse, se le acusa de haber abusado entre 1992 y 2003, en más de 100 ocasiones, de monaguillos menores de 14 años de edad.
De acuerdo a la fiscalía alemana, se sospecha que el clérigo grabó en cámara de vídeo algunos de sus actos delictivos y que tiene fotografías de pornografía infantil obtenidas a través de Internet.
El clérigo, quien pertenece a la orden de los Mostenses y que fungía como sacerdote escolar y asistía a los monaguillos, se halla desde junio pasado en prisión preventiva.
En tanto, la fiscalía realiza averiguaciones en torno a su superior, que al parecer tenía conocimiento de los hechos.
Se prevé que en vista de la confesión del párroco este jueves antes de iniciar el proceso jurídico, el caso concluya a la brevedad. De acuerdo a expertos alemanes en jurisdicción, la pena podría comprender entre seis meses y 10 años de cárcel.
La dependencia encargada de detectar casos de abuso sexual en la orden Mostense manifestó su satisfacción respecto al proceso contra el párroco de Fritzlar, y manifestó que “es bueno que eso se aclare de forma jurídica. Eso traerá alivio a las víctimas”.
El gobierno alemán y otras organizaciones no gubernamentales pusieron en marcha en meses anteriores varias medidas para atender los casos de abuso sexual de menores.
En ese marco se instaló un teléfono para recibir llamadas anónimas de víctimas de pederastia, luego de que numerosos delitos de esa índole ocurridos en escuelas católicas alemanas salieron a la luz tras varias décadas.
Las autoridades alemanas iniciaron asimismo una campaña para motivar a los afectados a no callar su situación, al tiempo que se subrayó la importancia de hablar sobre ese grave problema para evitar mayores trastornos psicológicos.
Entre los escándalos de abuso sexual destacó el referente al ex obispo de Augsburgo, Walter Mixa, que recibió varias demandas por ese delito, y quien tuvo que abandonar su cargo en junio pasado.
jueves, 23 de septiembre de 2010
jueves, 16 de septiembre de 2010
Alemania desmiente el anuncio de Sarkozy de que también deportará gitanos

La xenofobia en Europa
Alemania desmiente el anuncio de Sarkozy de que también deportará gitanos
El presidente francés aseguró en la cumbre de la UE que Merkel pretendía levantar varios campamentos.- Berlín no critica la política de París pero niega que vaya a seguir su ejemplo
RICARDO MARTÍNEZ DE RITUERTO - Bruselas - 17/09/2010
La tensa jornada vivida ayer en la cumbre de la UE a cuenta de la política francesa de expulsión de gitanos concluyó con un embrollo diplomático entre París y Berlín. Tras pelearse a cara de perro con el presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, Sarkozy se plantó ante la prensa para subrayar que, pese a la discusión con Barroso, ninguno de los jefes de Estado europeos habían manifestado una crítica directa a su política. Y aludió expresamente a la solidaridad de la canciller Angela Merkel, quien, según él, le anunció que dentro de unas semanas "ella también va a levantar varios campamentos". Poco después, ya en Berlín y ante una posible reacción en su país, el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, negó que Merkel hubiese hablado con Sarkozy en esos términos. París, de momento, no ha reaccionado al desmentido.
Fue el epílogo de un día que ya se preveía especialmente difícil, después de que la Comisión anunciara días antes su intención de abrir un procedimiento de infracción a Francia. Pero el detonante de la discusión entre Sarkozy y Barroso no fue eso, sino la equiparación por la vicepresidenta de la Comisión y comisaria de Justicia, la luxemburguesa Viviane Reding, de las repatriaciones de gitanos con las deportaciones del nazismo. En juego, el derecho de cada uno de ellos a ejercer sus respectivas atribuciones legales.
A gritos
Fue un "intercambio muy macho y viril", en apreciación del primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker. "Los gritos se oían en el pasillo", comentó alguien que estaba fuera de la sala. En conferencia de prensa ambos disimularon su media hora de bronca callejera, sin renunciar a sus posiciones. "La discriminación en la UE es inaceptable" y se va a investigar qué ha hecho Francia, aseguró Barroso. "Las expulsiones van a seguir", insistió Sarkozy.
Un Sarkozy encendido por las manifestaciones del martes de Reding -para quien las expulsiones de gitanos constituyen "una situación que no pensaba volver a ver tras la Segunda Guerra Mundial"- desplegó su artillería verbal de grueso calibre contra la comisaria "por unas referencia históricas que han herido profundamente a los franceses". Comparar aquella hora de la infamia con lo ocurrido en la actualidad es "una injuria, una humillación y un exceso" que requieren una respuesta radical, explicó Sarkozy: "No puedo permitir que se insulte a mi país".
Barroso explicó que a la Comisión no le gustaba nada lo que estaba ocurriendo en Francia y el presidente francés, "le replicó de forma muy agresiva", según una fuente diplomática, lo que destapó la caja de los truenos. "Fue un intercambio muy violento", comentó el primer ministro búlgaro, Boyko Borissov.
El líder de la Comisión, que había tomado distancia la víspera de las palabras de su vicepresidenta y subrayó que ya ella se había disculpado, demandó al presidente francés si también se iba a disculpar su secretario de Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, quien durante varios días ha puesto a caldo a la Comisión por osar cuestionar las acciones "del Gobierno soberano de un gran país".
Muy agitados ambos, "no se ahorraron palabras", reveló la canciller germana, Angela Merkel. José Luis Rodríguez Zapatero, habituado al nivel del debate político en España, definió el intercambio como "intenso, pero correcto". Fue el siempre irónico Juncker quien lo calificó de "macho y viril".
"En la pasión del debate se han escuchado palabras exageradas", respondió el presidente de la Comisión a una pregunta en sala de prensa sobre los términos de la virulencia verbal del choque, que él colocó en el ámbito de los últimos días. "La vicepresidente de la Comisión lo ha reconocido. Otros deberían hacer lo mismo". 'Otros' son Sarkozy y Lellouche. El presidente francés aseguró ante la prensa que si alguien había mantenido la compostura en la discusión había sido él. "No quiero entrar en polémicas. Reding se ha excusado por sus palabras injuriosas. Dejémoslo ahí".
Los líderes apoyan a Sarkozy
Sarkozy tenía motivos para mostrarse arrogante. Ninguno de los jefes de Estado europeos manifestaron una crítica a las expulsiones de gitanos ordenadas por el Gobierno francés. Por el contrario, todos ellos coincidieron en censurar a Reding en vez de defender un pilar de la Unión como es la libre circulación de las personas. "La totalidad de los jefes de Estado y de Gobierno se manifestó sorprendido por las declaraciones excesivas de la vicepresidenta", precisó Sarkozy antes de aludir expresamente a la solidaridad de Merkel. "Me ha anunciado que dentro de una semanas ella también va a levantar varios campamentos", reveló con malicia. "A ver cómo reacciona Reding".
Más allá del acaloramiento verbal, Sarkozy confirmó que, rectificada a instancias suyas la polémica circular que dirigía a las autoridades a fijarse "en los gitanos rumanos", los desmantelamientos de campamentos ilegales y las expulsiones individualizadas van a seguir en Francia.
Según él, ni en Francia ni en Europa debe haber lugar para las 'villas miseria' (poblados de chabolas) que se elevan en las afueras de las ciudades. "La libre circulación no supone instalación ilegal sin respeto a la ley. Europa no puede cerrar los ojos a los campamentos ilegales. Nadie debe vivir así. ¿Son dignas esas imágenes? ¿Qué tiene que ver eso con la libertad de circulación? Permitiendo eso es como se aleja a los ciudadanos de la idea de Europa".
El presidente no objetó en público a la investigación de la Comisión y aseguró que rectificará lo que sea necesario si la trasposición a la legislación francesa de la directiva sobre la libertad de movimiento contiene errores. "Vamos a seguir trabajando con la Comisión", prometió. "Volverá la normalidad".
Un Herman Van Rompuy particularmente serio resumió en cinco puntos los términos del acalorado debate, sin aludir a las salidas de tono verbales. Señaló que todo Estado de la Unión tiene derecho a aplicar la ley dentro del respeto al Estado de derecho, pero recordó que la Comisión tiene el derecho y el deber de velar por la correcta aplicación de la directiva sobre libre circulación y la no discriminación y el derecho a investigar cómo se hace. Nadie puede cuestionarlo. Abogó por el respeto mutuo entre la Comisión y los Estados e informó que en un futuro Consejo Europeo, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión discutirán sobre la situación de los gitanos en Europa.
domingo, 3 de mayo de 2009
Merkel top Model



domingo, 29 de junio de 2008
España 1 - Alemania 0



