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sábado, 6 de agosto de 2011

¿La última cruzada?




¿La última cruzada?


MÉXICO, D.F. (apro).- En el verano de 2009 empezó a circular profusamente por Internet un correo que daba cuenta de una boda masiva celebrada en Gaza. El movimiento Hamas, que controla la franja, había promovido el casamiento de 450 parejas del campo de refugiados de Jalabya, proporcionando a los novios 500 dólares a cada uno, y a las novias su ramo y su ajuar.

“Presentamos este casamiento como un regalo a nuestro pueblo, que se mantuvo firme ante el sitio y la guerra”, dijo Ibrahim Salaf, líder de Hamas, refiriéndose a la operación “Plomo fundido” que en enero de ese año empendió Israel contra ese minúsculo territorio, dejando una gran destrucción y llevándose la vida de aproximadamente mil 400 palestinos, entre ellos muchos niños.

Hasta ahí parecía una nota regular. Pero, luego, el texto firmado por Paul L. Williams resaltaba que los novios eran mayores de 20 años y todas las novias menores de 10, lo cual ilustraba con una serie de fotografías que mostraban una larga fila de hombres adultos vestidos de negro, que llevaban de la mano a niñas prepúberes vestidas de blanco y maquilladas, algunas con exageración.

Las fotos, según Williams, narraban la “sórdida historia” de la pedofilia practicada en el Islam, siguiendo el ejemplo del profeta Mahoma que se enamoró de Aisha, la hija de su mejor amigo, a quien desposó cuando apenas tenía seis años de edad. El Corán aprobaría esta práctica y, de acuerdo con el autor, el propio ayatola Jomeini habría dicho que a una niña pequeña “no se le puede penetrar, pero sí sodomizar”. Después seguía una larga diatriba sobre la poligamia, la mutilación genital y el maltrato a las mujeres musulmanas en general.

Siguiendo el link que proporciona este correo, se llega a un sitio que lleva el nombre de thelastcrusade.org, editado por el propio Paul L. Williams, un cristiano fundamentalista estadunidense que dice estar comprometido “con los verdaderos creyentes en una guerra santa contra las fuerzas omnipresentes del humanismo secular (incluyendo al cristianismo dominante), el socialismo ateo, el antiamericanismo y, sobre todo, el Islam radical”.

Pocos, sin embargo, se tomaron la molestia de indagar la fuente de esta historia, que empezó a correr con gran indignación por las redes sociales. De nada sirvieron las aclaraciones –avaladas por las notas de la gran prensa– de que las niñas que aparecían en las fotos eran “damitas” que representaban a las verdaderas novias que esperaban en el sitio del casamiento, como lo estipula el Islam. “¡Perra!”, le espetaron a una chica musulmana que en el mar de condenas intentó explicar la situación.

Esta recapitulación viene a cuento no sólo porque ese correo sigue circulando, sino porque ejemplifica el caldo de cultivo del que abrevan las corrientes radicales de ultraderecha que se multiplican sobre todo en el mundo anglosajón, y del que también se nutrió Anders Behring Breitvik, el extremista noruego que llevó a cabo las matanzas de Oslo y la isla de Utoya el 22 de julio pasado.

“Como cruzados –dice Williams en su sitio web– estamos golpeados y ensangrentados, pero no doblegados. No bajaremos nuestra espada hasta que el último jihadista y ‘crislamista’ haya sido derrotado”. El “Crislam”, una combinación de Cristianismo e Islam, es un concepto que él mismo acuñó y que, asegura, empieza a propagarse por Estados Unidos.

A lo que se refiere este ultraconservador es a los acercamientos ecuménicos entre Cristianismo e Islam promovidos por el programa “ama a tu vecino”, surgido a raíz de los atentados de 2001 y la islamofobia que se desató en Estados Unidos a causa de ellos. Según él, el “Crislam” además habría cobrado ímpetu por la afirmaciones de George W. Bush de que cristianos, judíos y musulmanes adoran al mismo Dios, y por la referencia que el pastor Rick Warren hizo de Isa (el nombre árabe de Jesús) en la toma de posesión de Barack Obama.

Desde luego, Williams también arremete contra este último. Después de reseñar un Festival Internacional Árabe Anual celebrado en Michigan, y en el que además de la Cámara Árabe-Americana de Comercio y la Ford “denuncia” que también participaron miembros del FBI, la CIA y representantes del ejército estadunidense, consigna: “Bienvenidos al Estados Unidos de Obama, donde el Islam representa la religión más favorecida y una vital fuerza política”.

Calificando a thelastcrusade.org como “un portal de odio”, el sitio catholica.com.au señala que tan sólo se trata de una página web con el típico estribillo de: “Osama es un musulmán y quiere imponernos a todos la ley de la sharia”. Las historias de horror sobre la actividad sexual con niñas en el Islam también es parte de su narrativa, dice quien se identifica como gemstones. “¡Mejor ignorarla!”

Pero no es fácil, porque cada portal de estos da paso a otro y otro. Pasando a Europa, hay una página que se llama Las Puertas de Viena, en referencia al sitio de la actual capital de Austria por tropas musulmanas en 1683 que, dice, amenazó a la Europa cristiana. “Sólo estamos en una nueva fase de una guerra muy vieja”.

Ahí, grupos de ultraderecha austriacos, con los que se dijo que Breivik podía tener vículos, se distancian de él. Niegan que el asesino noruego sea un fundamentalista cristiano, como lo ha presentado la prensa, y dicen que abrevó más de la izquierda que de la derecha (citan a ideólogos como Naomi Klein o movimientos como el EZLN mexicano). “No creía en Dios, sino en la ciencia; no seguía las enseñanzas de Jesús y pensaba que el cristianismo no debía inmiscuirse en asuntos políticos”, subrayan, y afirman que más bien era un cristiano “cultural”.

Temen que ahora se va a dar una campaña –“¿o deberíamos llamarla Cruzada?”– contra el “extremismo” de derecha, encabezada por la Organización de Cooperación Islámica, la ONU y el ¡Departamento de Estado! de Estados Unidos. También aprovecha el foro Geert Wilders, presidente del derechista y xenófobo Partido de la Libertad de Dinamarca, para desmarcarse de Breivik y denunciar una “cacería de brujas”.

Pero el vínculo más interesante al que llevan todas estas páginas es al blog de alguien que se identifica como Vlad Tepes –el nombre del conde que inspiró al personaje de Drácula y que era conjurado con una cruz–, quien aclara que el autor de El Reporte Fjordman no es el tirador de Oslo, sino un bloguero escandinavo que renunció a su propio y exitoso blog para escribir ensayos con un tema central: la crisis de Occidente.

La aclaración parece pertinente, porque quien se identifica simplemente como “el hombre de los fiordos” tiene un pensamiento y una capacidad de producción muy similares a las de Anders Behring Breivik. La lista de títulos de la llamada Fjordman Files es simplemente impresionante y, en conjunto, debe sumar miles y miles de páginas. Pero, además, sus temas son recurrentes: la inmigración, el multiculturalismo, el marxismo y, por supuesto, el Islam:

“¿Por qué el Islam debe ser expulsado de Occidente? ¿Es el Islam compatible con la democracia? ¿Qué le cuesta a Europa la inmigración musulmana? ¿Cómo destruir a un pueblo con la inmigración? La islamización de las ciudades europeas. La infiltración de la Hermandad Musulmana en Occidente. Barack Hussein Obama y el triunfo del marxismo. Islamización y cobardía en Escandinavia. La hipocresía sueca frente a Israel y los musulmanes”, son sólo una selección mínima de lo que Fjordman llama sus “ensayos”.

Pero quizás el título más inquietante en la actual coyuntura es el de “El gobierno noruego se rinde ante los musulmanes”, en el que censura el reconocimiento de Hamas en Gaza, el manejo de la crisis de las caricaturas contra Mahoma en Dinamarca, la reunión del ministro de Cultura y Asuntos Religiosos del Partido Laborista con el Consejo Islámico de Noruega y, por supuesto, la tolerancia a la inmigración musulmana.

El rumor de que Fjordman era Breivik se extendió de tal manera, que él mismo, se aseguró, subió el 23 de julio a la red el siguiente mensaje: “No tengo idea de quién y por qué difundió este rumor, pero es de mala fe. Estuve blogueando todo el día sobre estos horribles acontecimientos, lo que puede ser confirmado por una docena de personas. No respondí antes, porque estaba emocionalmente exhausto por estos hechos, pero siento que ahora debo hacerlo, porque algunos quieren embarrarme”.

Efectivamente hubo quien respaldara sus dichos. Alguien que se identificó como Klein Verzet, por ejemplo, dijo que había un rumor malicioso de que Fjordman era el tirador de Utoya. Pero “no es cierto, yo estuve en comunicación con él todo el día, antes, durante y después de la matanza. Si fuera cierto, habría logrado la proeza de estar en comunicación con sus amigos al tiempo de hacer lo que hizo, y aun después de ser detenido”.

Como quiera que sea, tanto Breivik como Fjordman evidencian que las crecientes corrientes en contra del multiculturalismo, y particularmente del Islam, no se sustentan en una simple afinidad de sentimientos, sino en una nutrida argumentación. Al igual que el primero, con su manifiesto de mil 500 hojas, el segundo ha escrito un voluminoso texto titulado The Eurabia Code, en clara alusión al Código Da Vinci, de Dan Brown.

“Decidí escribir este ensayo, porque muchos rechazan el concepto de Eurabia como una simple teoría conspiratoria; pero es posible documentar que la islamización de Europa no se ha dado por accidente, sino con la participación activa de los líderes europeos”, asegura.

Fjordman se basa a su vez en el libro de la escritora Bat Ye’or (Hija del Nilo, en hebreo), titulado Eurabia: The Euro-Arab Axis. De nombre real Gisèle Littman y nacida en Egipto, la autora fue expulsada de ese país árabe presuntamente por su condición judía y, desde entonces, se dedicó a escribir sobre la historia de los no musulmanes en el Medio Oriente, y particularmente sobre los dhimmis –término que ella atribuye a Bashir Gemayel, el líder maronita de Líbano–, que se refiere a los cristianos y judíos que viven bajo gobiernos islámicos.

La tesis principal plantea que para contrarrestar a Estados Unidos y la Unión Soviética, las dos potencias emergentes de la II Guerra Mundial, la Francia de Charles de Gaulle se acercó a los países árabes, política que fue continuada por sus sucesores, gradualmente asumida por otros líderes europeos y ahora adoptada como un todo por la Unión Europea.

Según ella, esto ha significado una creciente islamización de Europa, que la convierte en un satélite del mundo árabe y musulmán. Aliados con éste, los líderes europeos asumen su mismo enfoque respecto de Estados Unidos e Israel, apoyan a los palestinos e impulsan desde dentro una postura de la sociedad europea proclive a la inmigración, a la integración y a la idea de que el Islam es parte de Europa. Y no se trata de teorías aisladas, sostiene Bat Ye’or, sino de lineamientos para la elaboración de políticas públicas.

Académicos del otro lado del espectro se muestran alarmados por la proliferación de estas ideas, particularmente por la amplitud y vertiginosidad que cobran en Internet. Así, dice el británico Matt Carr en la revista Race & Class, una “teoría conspiratoria” se ha convertido en una “peligrosa fantasía islamofóbica” que se agita como espantajo por Europa.

The Economist, por su parte, subraya que todos estos textos tienen el mismo formato de los escritos antisemitas. Y también, habría que decir, el de los jihadistas islámicos, porque, al final, todos los fanatismos convergen.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Gitanos de toda Europa preparan una demanda contra Francia ante el Tribunal de Estrasburgo


 

El presidente de la Unión Romaní: "Nos sentimos como David contra Goliat"

 

Gitanos de toda Europa preparan una demanda contra Francia ante el Tribunal de Estrasburgo.- Acusan a los dirigentes europeos de "no tener coraje suficiente para pararle los pies a Sarkozy"

E. GRANDA - Madrid - 17/09/2010


Los gitanos no quieren quedarse de brazos cruzados mientras miembros de su comunidad son expulsados masivamente y sin contemplaciones fuera de territorio francés. El pueblo gitano europeo asiste indignado a esta política indolente y perplejo ante las trifulcas verbales vividas ayer en los salones de las instituciones europeas; y están decididos a actuar de forma enérgica ante las iniciativas del presidente francés, Nicolas Sarkozy.

La Unión Romaní española ha sido la impulsora de una demanda colectiva en el Tribunal de Estrasburgo contra el Gobierno francés. La Unión Romaní Internacional, en colaboración con ONG y asociaciones de Derechos Humanos francesas, ya se han puesto manos a la obra para tener concluido cuanto antes el texto de la denuncia.

El presidente de los romaníes en España, Juan de Dios Ramírez Heredia, ha asegurado a EL PAÍS que todas estas organizaciones están "trabajando muy seriamente en esa denuncia". También reconoce que todo lo ocurrido en los últimos días ha influido en el ánimo del pueblo gitano, aunque opina que finalmente su imagen saldrá reforzada: "Nos sentimos como David contra Goliat", ha confesado.

Las palabras de Ramírez Heredia viajan cargadas de coherencia, mesura y responsabilidad, aunque de vez en cuando se desliza un "tonto del bote" para referirse al presidente francés, a quien acusa de haber acometido las deportaciones colectivas para "ganar popularidad": "Es solo una maniobra electoralista", apostilla.

"Alguien se puede preguntar por qué demonios se ha metido Sarkozy con nosotros", plantea a continuación. "La razón más importante", añade, "es que se mete con nosotros porque somos los más débiles y porque detrás de nosotros no hay poderes fácticos". "Eso sí", enfatiza después de augurar que la polémica de las expulsiones va para largo, "ya verás cuando lleguemos a Estrasburgo con la denuncia; vamos a oír: '¡los gitanos quieren sentar en el banquillo a Sarkozy!' Algunos, no nos lo perdonarán nunca".

-¿Cree que en España podría producirse algo parecido a lo que ha sucedido en Francia?
-Ni por asomo pasa esto en España, espeta tajante el líder romaní, que considera que hay "claras connotaciones nazis" en la circular secreta del Gobierno francés en la que se ordenaba el desmantelamiento de campamentos de gitanos rumanos y búlgaros.

Un proceso largo

La Unión Romaní sabe que el proceso de la denuncia será complicado y muy largo, pero las organizaciones implicadas "no van a desfallecer" porque tienen la convicción de que "esto debe ser sancionado, aunque sólo sea como medida ejemplarizante, para que el resto de Estados sepan que la Constitución Europea no es sólo un enunciado".

En un comunicado hecho público hoy, esta organización señala su profunda tristeza por el resultado de los debates del Consejo y su decepción porque los socios "no han tenido coraje suficiente para pararle los pies a Sarkozy". "Leer los titulares de la prensa española y europea ha sido como un chorro de agua fría. Hasta nuestro subconsciente llegaban los gritos de los racistas de todos los colores diciendo ¡Viva Sarkozy! Y tienen motivo para regocijarse, porque la lectura que han hecho de las declaraciones de los jefes de Gobierno ha sido que Sarkozy se ha salido con la suya y que apoyan su política antigitana, -sí. antigitana- frente a la postura de la comisaria de Justicia", subraya el texto.

El pueblo gitano considera que no se puede entender la política de Francia como una iniciativa de retorno voluntario aunque "diga que está dando 300 euros por cada persona a la que expulsa" ya que "muchos de los que firman la deportación ni siquiera saben leer ni tienen ni idea de lo que están firmando".

Vulneraciones

Los promotores de la denuncia consideran que hay fundamento para denunciar a Francia porque ha "vulnerado" una decena de artículos de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, las convenciones internacionales sobre Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, Discriminación contra la Mujer y Derechos del Niño; el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales, la Carta Social Europea y el Convenio marco del Consejo de Europa para la Protección de las Minorías Nacionales, informa Europa Press.

Asimismo, la organización encuentra base para denunciar al Ejecutivo francés por el "incumplimiento flagrante" de hasta cinco directivas europeas e incluso de su propia legislación, en concreto la Declaración de los Derechos del Hombre aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente francesa de 1789 y los tratados secundados, como el de Lisboa, entre otras.

La Coalición por la Política Europea para la Población Gitana (que agrupa a varias ONG que operan a nivel europeo en el ámbito de los derechos humanos, la lucha contra el racismo y los derechos de la población gitana) también ha hecho público un comunicado en el que "respalda plenamente la posición de la comisaria de Jusiticia". También hace un llamamiento para que se detengan las expulsiones y se "respeten los derechos humanos de todos".

jueves, 16 de septiembre de 2010

Alemania desmiente el anuncio de Sarkozy de que también deportará gitanos


La xenofobia en Europa

Alemania desmiente el anuncio de Sarkozy de que también deportará gitanos

El presidente francés aseguró en la cumbre de la UE que Merkel pretendía levantar varios campamentos.- Berlín no critica la política de París pero niega que vaya a seguir su ejemplo

RICARDO MARTÍNEZ DE RITUERTO - Bruselas - 17/09/2010

La tensa jornada vivida ayer en la cumbre de la UE a cuenta de la política francesa de expulsión de gitanos concluyó con un embrollo diplomático entre París y Berlín. Tras pelearse a cara de perro con el presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, Sarkozy se plantó ante la prensa para subrayar que, pese a la discusión con Barroso, ninguno de los jefes de Estado europeos habían manifestado una crítica directa a su política. Y aludió expresamente a la solidaridad de la canciller Angela Merkel, quien, según él, le anunció que dentro de unas semanas "ella también va a levantar varios campamentos". Poco después, ya en Berlín y ante una posible reacción en su país, el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert, negó que Merkel hubiese hablado con Sarkozy en esos términos. París, de momento, no ha reaccionado al desmentido.

Fue el epílogo de un día que ya se preveía especialmente difícil, después de que la Comisión anunciara días antes su intención de abrir un procedimiento de infracción a Francia. Pero el detonante de la discusión entre Sarkozy y Barroso no fue eso, sino la equiparación por la vicepresidenta de la Comisión y comisaria de Justicia, la luxemburguesa Viviane Reding, de las repatriaciones de gitanos con las deportaciones del nazismo. En juego, el derecho de cada uno de ellos a ejercer sus respectivas atribuciones legales.

A gritos

Fue un "intercambio muy macho y viril", en apreciación del primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker. "Los gritos se oían en el pasillo", comentó alguien que estaba fuera de la sala. En conferencia de prensa ambos disimularon su media hora de bronca callejera, sin renunciar a sus posiciones. "La discriminación en la UE es inaceptable" y se va a investigar qué ha hecho Francia, aseguró Barroso. "Las expulsiones van a seguir", insistió Sarkozy.

Un Sarkozy encendido por las manifestaciones del martes de Reding -para quien las expulsiones de gitanos constituyen "una situación que no pensaba volver a ver tras la Segunda Guerra Mundial"- desplegó su artillería verbal de grueso calibre contra la comisaria "por unas referencia históricas que han herido profundamente a los franceses". Comparar aquella hora de la infamia con lo ocurrido en la actualidad es "una injuria, una humillación y un exceso" que requieren una respuesta radical, explicó Sarkozy: "No puedo permitir que se insulte a mi país".

Barroso explicó que a la Comisión no le gustaba nada lo que estaba ocurriendo en Francia y el presidente francés, "le replicó de forma muy agresiva", según una fuente diplomática, lo que destapó la caja de los truenos. "Fue un intercambio muy violento", comentó el primer ministro búlgaro, Boyko Borissov.

El líder de la Comisión, que había tomado distancia la víspera de las palabras de su vicepresidenta y subrayó que ya ella se había disculpado, demandó al presidente francés si también se iba a disculpar su secretario de Asuntos Europeos, Pierre Lellouche, quien durante varios días ha puesto a caldo a la Comisión por osar cuestionar las acciones "del Gobierno soberano de un gran país".

Muy agitados ambos, "no se ahorraron palabras", reveló la canciller germana, Angela Merkel. José Luis Rodríguez Zapatero, habituado al nivel del debate político en España, definió el intercambio como "intenso, pero correcto". Fue el siempre irónico Juncker quien lo calificó de "macho y viril".

"En la pasión del debate se han escuchado palabras exageradas", respondió el presidente de la Comisión a una pregunta en sala de prensa sobre los términos de la virulencia verbal del choque, que él colocó en el ámbito de los últimos días. "La vicepresidente de la Comisión lo ha reconocido. Otros deberían hacer lo mismo". 'Otros' son Sarkozy y Lellouche. El presidente francés aseguró ante la prensa que si alguien había mantenido la compostura en la discusión había sido él. "No quiero entrar en polémicas. Reding se ha excusado por sus palabras injuriosas. Dejémoslo ahí".

Los líderes apoyan a Sarkozy

Sarkozy tenía motivos para mostrarse arrogante. Ninguno de los jefes de Estado europeos manifestaron una crítica a las expulsiones de gitanos ordenadas por el Gobierno francés. Por el contrario, todos ellos coincidieron en censurar a Reding en vez de defender un pilar de la Unión como es la libre circulación de las personas. "La totalidad de los jefes de Estado y de Gobierno se manifestó sorprendido por las declaraciones excesivas de la vicepresidenta", precisó Sarkozy antes de aludir expresamente a la solidaridad de Merkel. "Me ha anunciado que dentro de una semanas ella también va a levantar varios campamentos", reveló con malicia. "A ver cómo reacciona Reding".

Más allá del acaloramiento verbal, Sarkozy confirmó que, rectificada a instancias suyas la polémica circular que dirigía a las autoridades a fijarse "en los gitanos rumanos", los desmantelamientos de campamentos ilegales y las expulsiones individualizadas van a seguir en Francia.

Según él, ni en Francia ni en Europa debe haber lugar para las 'villas miseria' (poblados de chabolas) que se elevan en las afueras de las ciudades. "La libre circulación no supone instalación ilegal sin respeto a la ley. Europa no puede cerrar los ojos a los campamentos ilegales. Nadie debe vivir así. ¿Son dignas esas imágenes? ¿Qué tiene que ver eso con la libertad de circulación? Permitiendo eso es como se aleja a los ciudadanos de la idea de Europa".

El presidente no objetó en público a la investigación de la Comisión y aseguró que rectificará lo que sea necesario si la trasposición a la legislación francesa de la directiva sobre la libertad de movimiento contiene errores. "Vamos a seguir trabajando con la Comisión", prometió. "Volverá la normalidad".

Un Herman Van Rompuy particularmente serio resumió en cinco puntos los términos del acalorado debate, sin aludir a las salidas de tono verbales. Señaló que todo Estado de la Unión tiene derecho a aplicar la ley dentro del respeto al Estado de derecho, pero recordó que la Comisión tiene el derecho y el deber de velar por la correcta aplicación de la directiva sobre libre circulación y la no discriminación y el derecho a investigar cómo se hace. Nadie puede cuestionarlo. Abogó por el respeto mutuo entre la Comisión y los Estados e informó que en un futuro Consejo Europeo, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión discutirán sobre la situación de los gitanos en Europa.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Berlusconi apoya a Sarkozy en las deportaciones de gitanos



La xenofobia en Europa

Berlusconi apoya a Sarkozy en las deportaciones de gitanos

El primer ministro italiano critica a la comisaria europea de Justicia por descalificar en público las políticas francesas de expulsiones

EL PAÍS - Madrid - 15/09/2010

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha mostrado su apoyo al presidente francés, Nicolas Sarkozy, en su política de deportaciones de rumanos y búlgaros de origen gitano. "La señora Reding -ha dicho Il Cavaliere en referencia a la comisaria de Justicia europea- haría mejor en tratar el asunto en privado con los dirigentes franceses antes que en público como ha hecho". En una entrevista exclusiva concedida al diario francés Le Figaro, Berlusconi ha manifestado que "la convergencia italo-francesa ayudará a agitar a Europa y resolver los problemas con políticas comunes".

Las palabras de Berlusconi atizan una controversia que hoy no ha acabado de apagar el Elíseo pese a pedir a Bruselas calma y diálogo frente a una posible sanción por la expulsión ilegal de rumanos de origen gitano. Durante una reunión con senadores, Sarkozy ha manifestado que "no habría ningún problema" si los luxemburgueses quieren acoger a los gitanos. El presidente respondía así a las críticas de la comisaria de Justicia, Viviane Reding, de origen luxemburgués, quien comparó las deportaciones con los hechos ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial para retractarse después asegurando que fue malinterpretada. Un alto funcionario de Estados Unidos ha dicho que "hay que invitar a Francia y otros países a respetar los derechos de los romaníes". La canciller alemana Angela Merkel ha criticado el tono y las declaraciones realizadas por Reding, calificandolas como no "apropiadas".

Algo más lejos que Bersluconi ha ido el portavoz en Bruselas de la Liga Norte, partido xenófobo aliado en el Ejecutivo italiano. "¿Cuántos rumanos acoge Luxemburgo?" se ha preguntado Mario Borghezio. "Insto a la señora Reding a que confirme o desmienta si en su país no hay campos nómadas gracias al endurecimiento de las normas de expulsión de 2008" ha declarado el portavoz de la Liga.

La UE no lo ha entendido aún

"El problema con los rumanos no es un problema específicamente francés", ha proseguido Berlusconi durante la entrevista a Le Figaro. "Concierne a todos los países de Europa. Hay que incluir ese asunto al orden del día del Consejo de jefes de Estado y de Gobierno para hablar juntos y encontrar una posición común" ha afirmado el primer ministro italiano. Berlusconi ha señalado además que la Unión Europea no ha entendido aún que el problema con los rumanos y con la "inmigración clandestina" no es solo "francés o italiano o griego o español".

El Gobierno de Silvio Berlusconi emprendió su cruzada antigitana en abril de 2008. Nada más tomar posesión del cargo, el ministro del Interior, el liguista Roberto Maroni, proclamó que su prioridad sería devolver a los ciudadanos la seguridad perdida bajo el Gobierno de centroizquierda. Entre apelaciones a echar del país a las "hordas de bárbaros", el Gabinete aprobó el Paquete de Seguridad, un proyecto que asociaba inmigración con delincuencia y preveía diversas medidas contra los 150.000 romaníes que teóricamente habitaban en el país: cierre de las fronteras y bloqueo del Tratado de Schengen contra los gitanos rumanos; destrucción de los campamentos ilegales de romaníes con arrestos y deportaciones, y prefectos especiales para la emergencia gitana en Nápoles, Roma y Milán.

Mientras la ley se aprobaba, hubo un progromo organizado por la Camorra en Ponticelli (Nápoles), e Interior realizó un censo de los nómadas que vivían en el país, utilizando fichas con la raza y el origen, niños incluidos. Ambas cosas invitaron a muchos romaníes a marcharse del país por sus propios medios. Las recurrentes condenas de la ONU, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea llegaron tarde. Milán y Roma siguen todavía hoy destruyendo campamentos, pero apenas quedan ya gitanos que desalojar.