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lunes, 6 de diciembre de 2010

murió el papá de Eliza...



Aquí no he escrito sobre Eliza, pero en mi anterior blog, de Space MSN, fue de mis escritos favoritos.

Resumo: cuando yo tendría los 9 o 10 años, y andaba como pinche perrito callejero por toda la colonia y zonas aledañas echando desmadre, había una preadolescente chulísima llamada Eliza, que se juntaba siempre con su amiga Irene

Eran mayores, y aunque de repente mi grupo de idiotas se topaba con ella, pues era imposible pensar en un acercamiento; ellas ya andaban con los mayorcillos de la zona, de novias, o amor libre.

Como sea, pasó el tiempo, entré a al secu y me olvidé de la calle. Viví mi vida, me enamoré como pendejo de la Chaparra, y de otras nenas... y el recuerdo de Eliza quedó en eso, en recuerdo.

La sigo viendo. Me evoca una época chingona de mi vida, cuando todo me valía madres, cuando fui muy feliz con las cosas más simples. Como debe ser una infancia para no crecer con carencias emocionales o pedos de ciclos sin cerrar. Engordó ligeramente, pero sigue igual de chula. Y se hizo de un halo negativo. Ella es la solterona de la cuadra, sin ser lesbiana, pues le encantan los cabrones. Demasiado, por lo que se dice. Y la mota. Dicen eso al menos las viejas chismosas de los alrededores.

Por la tarde del día de hoy me dice mi madre que el papá de Eliza, un señor de edad madura pero no anciano, tez clara, robustón, alto, muy tarabilla, ha muerto. Que estaba tendido.Wow. Al don lo vi todavía en noviembre. Tarabilla el don, al que no hay que sacarle plática so pena de no poder callarlo después. Y ahora está muerto, tendido, mientras su cuerpo se comienza a pudrir poco a poco. No era viejo. Aún no llegan noticias de la causa de su muerte. Sólo estaba la noticia que desde el sábado estaba muy enfermo. Y ya no la libró.

Ni hablar, hermosa Eliza, así es la vida y a la vuelta un vals...

lunes, 8 de noviembre de 2010

Fallece en sus XV años



Perra realidad... así es la vida y a la vuelta un vals...

Fallece en sus XV años
REDACCIÓN/CAROLINA ESQUEDA
NOTA PUBLICADA: 11/8/2010

Después de bailar su vals de 15 años con sus chambelanes, Cinthia Viridiana se desplomó. Ante sus familiares y amigos, la quinceañera falleció a causa de un infarto.

El deceso ocurrió el sábado por la noche, en uno de los salones de las instalaciones de la Feria de León.

“Ella había sido sometida a una operación a corazón abierto, según explicaron sus padres, y tenía un marcapasos, el cual le pensaban cambiar luego de su festejo de quince años”, detalló Navigio Agustín Gallardo Romero, director de Averiguaciones Previas de la Subprocuraduría.

Al principio, los asistentes a la fiesta creyeron que la joven se había desmayado.

Pero al ver que la joven no reaccionaba, solicitaron el apoyo de los paramédicos, quienes al llegar sólo confirmaron la muerte de la jovencita.

“Ya llevaba varias semanas diciendo que quería su fiesta. Fue la que más la disfrutó”, dijo resignado Genaro Ramírez, papá de Viridiana, ayer, durante la velación.

Baila vals… y fallece

La familia Ramírez Méndez debió tener una mañana distinta, con los vestidos de gala tirados en el piso y desvelados por pasar toda la noche de fiesta, pero despertaron llorando.

Cinthia Viridiana Ramírez Méndez, la mayor de dos hijas, celebró sus 15 años justo como lo había soñado: un salón del Centro de Convenciones del Poliforum con todos sus seres queridos de invitados y un vestido rosa que la hacía lucir como princesa.

La fiesta tuvo que parar antes de la medianoche, sin que la joven alcanzara a partir su pastel.

Murió después de bailar el vals con sus chambelanes, sus padrinos y sus padres. En 20 minutos la fiesta de ensueño se convirtió en una escena imposible de creer.

Viridiana nació con un soplo en el corazón, que con el paso del tiempo provocó que el órgano le creciera casi al doble de su tamaño. Su esperanza de vida era de tres años, aunque con la colocación de un marcapasos se prolongó hasta los 15. Su médico ya le había programado una cita para el mes siguiente, donde la examinaría para determinar si requería de otra cirugía que le alargara más la vida.

La quinceañera se preparaba para el baile sorpresa, para el que había elegido algo de reggaeton. Ni siquiera alcanzó a cambiarse porque después del primer baile empezó a sentirse mal y se desmayó frente a los invitados.

Sus familiares corrieron a buscar ayuda mientras alguien le practicaba la resucitación cardiopulmonar (RCP) para despertarla. La ambulancia tardó 20 minutos en llegar, sólo para confirmar el fallecimiento.

“Salí a buscar a los policías y tuve que ir a despertarlos hasta la patrulla, me dijeron que ya habían llamado a la ambulancia, pero pasaron 10 minutos y no llegaba nada. Hablamos al 066 y nos dijeron que no tenían ningún reporte. Y yo veía ahí a mi sobrina tirada, la tratamos de reanimar hasta que llegaron los paramédicos y nos dijeron que ya no se podía hacer nada por ella”, narró uno de sus tíos, todavía haciendo los movimientos de la RCP con las manos.

La mañana de ayer no fue la de una fiesta. Afuera de la casa de la quinceañera se reunieron todos sus invitados, que cambiaron trajes y peinados de salón por ropa de luto. Los ojos hinchados de haber llorado.

Muchos de los asistentes habían hecho una colecta los meses anteriores, para pagarle el vestido y la fiesta a Viridiana. Ahora la cooperación era para completar los 15 mil pesos que costó el funeral. Los vecinos estaban inquietos porque faltaban 6 mil y la funeraria había dado hasta las 6 de la tarde de plazo para entregarlo todo. Su padre estaba a un lado del féretro, confundido.