sábado, 14 de enero de 2012
La Chaiza Reloaded...
Despues de unas breves vacaciones, he regresado.
Esperaba encontrar un mejor país, pero esto cada vez se va más al caño. Y al coño.
La situación de México ya es insostenible.
¿Realmente creemos eso de que apenas van 47 mil y centavos de muertos colaterales por la guerrita de fecal?
Si admitimos que el gobierno nos engaña y omite cosas con frecuencia, no se nos hará descabellada la cifra superior a los 100 mil. Ni Irak o Afganistán...
Vamos de mal en peor, y los próximos meses son decisivos para el futuro y supervivencia de México...
viernes, 15 de abril de 2011
Cumplen 200 noches ‘sin calzones’
Y no he ido a verla... bien por el profe Héctor...
Cumplen 200 noches ‘sin calzones’
LUIS MEZA
NOTA PUBLICADA: 15/4/2011
“La noche de los sincalzones”, la primera producción teatral leonesa que alcanzó las 100 funciones hace una década, se convirtió también en la primera en alcanzar las 200.
El montaje del Centro de Artes Escénicas de León, dirigido por Héctor Castillo, culminó el pasado fin de semana la última de las múltiples y espaciadas temporadas que ha tenido en los últimos años con una celebración por alcanzar una marca inédita en el teatro local.
José Luis García-Galiano, director del Instituto Cultural de León y Khalé Chriagop, multifacético egresado y miembro activo superior del CAEL, fueron los encargados de develar la placa conmemorativa, sobre el escenario del Auditorio de la Escuela Normal Oficial.
La emotividad a tope fue el sello de la ceremonia de develación, iniciada con un mensaje de Monserrat Segura, productora del CAEL, quien sintetizó la receta para este logro en tres conceptos: amor, paciencia y compromiso.
Segura resaltó también que las 200 funciones de los “Sincalzones” se inscriben dentro de un programa amplio e incansable de trabajo, con casi 100 funciones anuales en cada uno de los siete años que lleva la compañía trabajando en el Auditorio de la ENOL, en el que han presentado un total de 13 montajes para más de 150 mil personas.
Héctor Castillo, director de la compañía, hizo un cálido agradecimiento a todo el equipo del CAEL y reconoció especialmente a Jorge Trujillo, el único de los actores del elenco que ha permanecido desde la primera función de la obra. Conmovedoramente, dedicó las 200 funciones a su padre, recientemente fallecido y cuyo cumpleaños coincidía con la ocasión.
La celebración por las 200 funciones de “La noche de los sincalzones” concluyó con un brindis en el patio de la Normal Oficial, amenizado por el ensamble de guitarra flamenca dirigido por León de Marco.
“La noche de los sincalzones” es pieza original de Antonio González Caballero que combina la comedia y el suspenso al contar la historia de Judas Tadeo, un viudo amargado por la dura vida que le ha tocado y que comparte casa con una hija poco agraciada y una hermana solterona.
Deseando acabar con su pobreza, el protagonista se aferra a la ilusión vendida por una vidente, que le promete conducirlo hacia un tesoro enterrado en la época de la Revolución. Sin embargo, la perspectiva de esa gran riqueza comienza a resquebrajar aún más la relación de la familia y a hacer salir algunas indiscreciones.
El reparto con el que la obra terminó su última temporada estuvo conformado por Jorge Trujillo (Judas Tadeo), Marisela Rocha (Anastasia), Gloria García (Engracia), Jorge Padilla (Federico), Héctor Castillo (Madre Tabiana) y Paulina de Alba (La santita).
martes, 21 de diciembre de 2010
29 años no son nada...
lunes, 6 de diciembre de 2010
murió el papá de Eliza...
Aquí no he escrito sobre Eliza, pero en mi anterior blog, de Space MSN, fue de mis escritos favoritos.
Resumo: cuando yo tendría los 9 o 10 años, y andaba como pinche perrito callejero por toda la colonia y zonas aledañas echando desmadre, había una preadolescente chulísima llamada Eliza, que se juntaba siempre con su amiga Irene.
Eran mayores, y aunque de repente mi grupo de idiotas se topaba con ella, pues era imposible pensar en un acercamiento; ellas ya andaban con los mayorcillos de la zona, de novias, o amor libre.
Como sea, pasó el tiempo, entré a al secu y me olvidé de la calle. Viví mi vida, me enamoré como pendejo de la Chaparra, y de otras nenas... y el recuerdo de Eliza quedó en eso, en recuerdo.
La sigo viendo. Me evoca una época chingona de mi vida, cuando todo me valía madres, cuando fui muy feliz con las cosas más simples. Como debe ser una infancia para no crecer con carencias emocionales o pedos de ciclos sin cerrar. Engordó ligeramente, pero sigue igual de chula. Y se hizo de un halo negativo. Ella es la solterona de la cuadra, sin ser lesbiana, pues le encantan los cabrones. Demasiado, por lo que se dice. Y la mota. Dicen eso al menos las viejas chismosas de los alrededores.
Por la tarde del día de hoy me dice mi madre que el papá de Eliza, un señor de edad madura pero no anciano, tez clara, robustón, alto, muy tarabilla, ha muerto. Que estaba tendido.Wow. Al don lo vi todavía en noviembre. Tarabilla el don, al que no hay que sacarle plática so pena de no poder callarlo después. Y ahora está muerto, tendido, mientras su cuerpo se comienza a pudrir poco a poco. No era viejo. Aún no llegan noticias de la causa de su muerte. Sólo estaba la noticia que desde el sábado estaba muy enfermo. Y ya no la libró.
Ni hablar, hermosa Eliza, así es la vida y a la vuelta un vals...
jueves, 25 de noviembre de 2010
37 años sin José Alfredo Jiménez...
Cuco es bueno, Pedrito majestuoso, Solís una chingonería, Negrete un excelso, Aguilar una gloria, pero José Alfredo es el Rey!!!
Para mí José Alfredo es la neta, lo descubrí desde niño, y no deja de fascinarme con el paso de los lustros.
Lo tiene todo, desde el más sublime romanticismo, hasta el ardor autocompasivo del macho mexicano.
Ni hablar, los grandes nunca pasan de moda... y su música, su mayor legado a la humanidad, nos acompañará por siempre jamás...
martes, 9 de noviembre de 2010
Se congela León
Se congela León
JOSÉ TRINIDAD MÉNDEZ
NOTA PUBLICADA: 11/9/2010
Debido a una masa de aire polar, León amaneció ayer a 3 grados bajo cero.
Pero la temperatura más extrema, al grado de congelación, se registró en el norte del estado, en San Luis de la Paz, Ocampo y San Felipe, donde el termómetro bajó a 7 grados centígrados bajo cero, según un reporte del Centro de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Guanajuato.
La Fundación Guanajuato Produce informó que las temperaturas más bajas se registraron de las 4 a las 7 de la mañana.
Marcos Esquivel, investigador del Centro de Ciencias Atmosféricas, dijo que este es el Otoño más frío en 40 años.
Añadió que las temperaturas congelantes son generadas por la invasión de una masa de aire polar, acompañada de vientos húmedos.
“También a causa del cambio climatológico. Hay que recordar que en enero de registraron lluvias atípicas que ocasionaron inundaciones y que las presas se llenaran”.
Esquivel recordó que el Invierno inicia hasta el 23 de diciembre y se pronostica -por lo que está pasando- que será uno de los más crudos en 50 años.
Se pronostica que la masa de aire polar se mantendrá en las próximas 24 horas con posibilidad de heladas y niebla.
Amanecen con hielo
Debido al intenso frío, el agua se congeló en las tuberías que surten a la colonia Cañón de la India y Nuevo León.
Mientras que en la comunidad de El Rodeo y Hacienda Arriba los estanques amanecieron con una capa de hielo.
“La plantas se quemaron con las heladas de los últimos días. El frío es insoportable. El viento helado entra por todos lados y es imposible calentarse”, dijo Francisca Hernández, madre de 7 hijos a los que ayer no llevó a la escuela.
“Preferible que pierdan un día a que pesquen una pulmonía. El frío ha sido muy fuerte a tal grado que los carros amanecen con una capa de hielo y tardan en encender”.
Las temperaturas han sido congelantes en la zona norte del municipio, sobre todo colindando con Sierra de Lobos.
“Estamos acostumbrados a bajas temperaturas, pero hasta diciembre, no ahora. Y como siempre los que menos tenemos pues para sobrevivir a estas bajas temperaturas tenemos que cortar leña y hacer fogatas”, dijo Andrés Robledo, de la comunidad de San José del Tanque, donde el inclemente frío también paralizó a los ciudadanos.
Hubo ausentismo en las escuelas primarias de las comunidades rurales donde el viento calaba hasta los huesos.
“Entre las 3 y 7 de la mañana se registró la más baja temperatura. Las enfermedades respiratorias no sólo se dejan sentir entre las personas, sino también en los animales, muchos de los cuales llegan a morir de neumonía”, dijo el médico veterinario Juan Silva.
“Las plantas se helaron. Ya no quedó nada. Las heladas han arrasado con todo”, añadió José María Estrada, de la comunidad de El Derramadero, una de las zonas más frías de León.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Deja carambola 7 heridos en León...
Deja carambola 7 heridos
REDACCIÓN
NOTA PUBLICADA: 11/6/2010
Un adolescente de 17 años fue el presunto causante de una carambola en la que hubo siete lesionados, entre ellos una niña que está grave en el hospital.
El accidente ocurrió a las 7 de la noche de ayer en el cruce del bulevar Juan José Torres Landa y avenida La Merced.
Miguel Malacara Díaz, de 17 años, conducía un auto Century por La Merced, investigaciones de Tránsito Municipal arrojaron que trató de incorporarse al Torres Landa sin precaución y se impactó contra un Suzuki Swift que conducía Cinthya Lemus.
Tras el impacto, el coche naranja quedó destrozado, Miguel intentó escapar y cruzó el Torres Landa hacia el norte pero el semáforo ya había cambiado.
Juan José García, conductor de una camioneta Ram, no pudo frenar y se impactó contra el lado derecho del coche de Miguel.
Luego el Century giró e invadió el carril contrario, donde chocó con un auto HHR y un Chevy.
En este choque resultaron lesionados Elizabeth Méndez, de 7 años; José Manuel Bernal, de 18, y el conductor adolescente.
Juan José García, conductor de la camioneta y sus dos acompañantes, José Luis Rodríguez Izquierdo, de 38 años, y Alejandro Aguilar Valdivia, de 18, también quedaron lesionados.
Agentes de Tránsito acudieron a dirigir el tráfico al mismo tiempo que pedían una ambulancia, minutos después llegaron tres unidades de Bomberos.
La niña de 7 años fue la primera en ser llevada al Hospital General Regional (HGR) junto a José Manuel Bernal, ya que eran los más delicados.
Los demás lesionados fueron valorados por los paramédicos, quienes luego los llevaron a clínicas.
Agentes de Tránsito Municipal hicieron las indagatorias en el lugar para deslindar responsabilidades de los automovilistas involucrados en el accidente.
martes, 28 de septiembre de 2010
jueves, 16 de septiembre de 2010
A más amor, menos amigos

Vaya si lo he vivido...
A más amor, menos amigos
Jonathan Amos
BBC Ciencia
Probablemente todo el mundo sabe que una nueva relación apasionada puede dejar poco tiempo para otros, pero ahora la ciencia ha puesto algunos números en esta observación.
Investigadores de la Universidad de Oxford, en Inglaterra, preguntaron a un conjunto de personas por su núcleo de amistades más cercanas y cómo este número varió cuando un romance entró en su vida.
Los científicos encontraron que ese núcleo, que suele estar formado por una media de cinco personas, se redujo en al menos dos cuando un nuevo amante entró a ocupar la vida diaria.
"Las personas que están en relaciones amorosas en lugar de tener el típico círculo de cinco (amigos) en promedio, sólo tienen cuatro", explicó Robin Dunbar, profesor de antropología evolutiva en Oxford.
"Y teniendo en cuenta que una de esas es la nueva persona que ha llegado a su vida, significa que han tenido que renunciar a otros dos" amigos, matizó.
Estudio con redes sociales
La investigación, que será publicada en breve, se presentó al Festival de Ciencia británico en la Universidad de Aston.
El grupo de estudios del profesor Dunbar analizó las redes sociales y cómo los usuarios gestionan su tamaño y composición.
Previamente, los investigadores comprobaron que el número máximo de amigos con el que es posible participar de manera realista es de unos 150. En Facebook, por ejemplo, la gente suele tener entre 120 y 130 amigos.
Este número puede ser dividido en grupos cada vez más reducidos, hasta llegar a entre cuatro y seis que son las personas a las que se ve al menos una vez a la semana o a las que se recurre en momentos de crisis.
La siguiente capa son las personas a las que se ve una vez al mes - el grupo de "simpatía". Son todas las personas a las que, si murieran mañana, echaríamos de menos y estaríamos tristes.
Cuando llega el amor...
En el último estudio, el equipo cuestionó a 540 participantes mayores de 18 años acerca de sus relaciones de amistad y cómo cambiaron cuando comenzaron un compromiso romántico.
Los resultados confirmaron la percepción generalizada de que el amor puede reducir las redes de las personas más cercanas y generalmente un familiar y un amigo salen del círculo más cercano para dar cabida al nuevo amante.
"La intimidad de una relación - y el compromiso emocional con ella - se relaciona con frecuencia con sus interacciones con otros individuos", apuntó el profesor Dunbar.
"Si no ves a tus amigos, el compromiso emocional comienza a caer muy rápidamente (...) Lo que sospecho que ocurre es que su atención está tan completamente centada en la pareja romántica que simplemente no llegan a ver a otras personas con las que tienen mucho que ver, por lo que algunas de estas relaciones (amistosas) comienzan a deteriorarse", explicó.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Por fin pude encontrar El Profesor!!!

Por fin pude comprar este libro, mismo que persigo desde la semana antepasada cuando supe su próxima salida al mercado, en la página de Sanborns.
La espera fue larga, pues como León sigue siendo ranchito, tardó en llegar el libro... pero ya lo tengo en mis manos... lo saqué de su prisión plástica, pude asirlo con firmeza, y el éxtasis por esa tapa dura y su muy bella portada y contraportada.
Lo leo a la brevedad, sólo termino de leer lo que ya había empezado, Los Amantes de Granada...

Aprovecho para esta crítica:
El libro estaba proyectado a salir a la venta el seis de septiembre en Sanborns. La preventa quien sabe cuantos días llevaría.
Raudo, llamé a ver si ya lo tenían, pero nada. Que la entrega estaba demorada. Que llamara el viernes.
Llamé también a Gandhi. Pero que no tenían fecha. Y en la página de dicha librería mandé un mensaje desde el mismo seis para ver si me daban algún norte. Nunca obtuve respuesta.

¿Creen que las redes sociales, Facebook o Twitter, son herramientas para solamente mandar saluditos y una que otra imagen ingeniosa, para etiquetar a medio mundo, cual colegiala puberta? No mamen. Son fabulosas herramientas de mercadeo. La comunicación no puede ser unilateral. Se quedaron en la época del hi5.
Llamé también a Gonvill. Pero valen madre también, ni siquiera saben como se escribe Katzenbach.
Este martes 14 salí de comprar, y pasé por la Gonvill. Después de deletrearle el apellido, y darle esquemas mentales para que lo ubicara (autor de tal y tal libro), me dijeron que no. Y ni idea de cuando llegara.
Entré a Sams, y sin esperarlo, lo encontré, y lo compré de inmediato. Wey, algo anda muy mal si un libro-estreno llega primero a un negocio tipo Sams antes que a las librerías...
P.D.
En el mismo Sams compraré Nunca Olvides Que Te Quiero, en octubre... y veré sin en las librerías encuentro refresco, café, atún, etc...
lunes, 6 de septiembre de 2010
Juegos de guerra en León. Torneo nacional de gotcha
Juegos de guerra en León. Torneo nacional de gotcha
En esta guerra la derrota se pinta de colores. Más de 200 amantes del arte bélico se reunieron en León, para participar en el Torneo Nacional de Gotcha 2010.
En un escenario poco común, una cementera abandonada, los participantes provenientes de todas partes de la República se dividieron en tres grupos
para comenzar la batalla.
Unos eran terroristas, otros secuestradores y el resto son rescatistas. Para identificar a los equipos, los integrantes de cada equipo se amarraroncintas de diferentes colores.
Pero antes de comenzar, por seguridad, cada arma fue revisada con un cronógrafo para medir que la velocidad de las bolas de pintura no rebasara los 300 pies por segundo.
A decir de Jonathan Capilla, proveniente de Guadalajara, los combates a gran escala, son los más semejantes a la realidad, pues la adrenalina sube al máximo y se ponen a prueba habilidades de supervivencia.
En esta disciplina participan niños, mujeres y hasta adultos mayores que luchan en el campo de batalla.
sábado, 4 de septiembre de 2010
yo: el bote de basura

Que hueva las relaciones que te absorben la vida, que te joden de una forma que no puedes identificar al menos que tengas cierto grado de dominio de tu mente.
Por años y años caí en este tipo de relaciones venenosas, siendo el psicólogo oficial de una pléyade de féminas de no malos bigotes.
¿Mi idea era ligar? Con algunas, sí. Con otras, fue la falta de acertividad para mandarlas al coño. Era demasiado tarde al momento de querer pasar a la acción: ya eran parte de esa etapa de mi vida,
No lo niego: también fue a conveniencia. Aprendí eones sobre la mente de las nenas, y del tipo de relaciones en el que comunmente recaen por más que los descalabros fuesen frecuentes.
Fue divertido por un tiempo eso de ser el bote de basura emocional de ellas. El devorador de pecados. Hasta que me di cuenta que, aparte de que era una hueva escuchar la misma historia de una chica, con otros personajes que se iban integrando a su vida, ya se me estaba yendo mi propia esencia. Estaba más involucrado en sus patéticas y cíclicas existencias, que en mi patética y medrante realidad.
Poco a poco fue eliminando, de tajo, como debe ser, este tipo de relaciones. De raíz, para que no vuelvan a brotar retoños. No fue fácil en algunos casos, pero hoy día me siento de maravilla. Vivo mis días alegre, consciente de que pueden ser las últimas horas en esta jodida realidad mexicana. Por ello vivo al máximo. Tengo mi mente limpia de pendejadas. Ya dejé muy atrás eso de absorber energía negativa para procesarla en positiva. Alejé de mi vida a esas sandijuelas, y al menor asomo de una nueva, saco la estaca y la clavo en su pecho.
No más vampir@s psíquicos en mi existencia... puras amistades constructivas, emotivas, de jolgorio.
¿A qué todo esto?
El blog del profe Alejandro Jodorowsky, Plano Creativo, es una real chingonería. Y la entrada de Operación limpieza: “¡a por la higiene mental!”, me llevó a esto, mismo que ya he mencionado en otras ocasiones...
Amistades vampíricas Marzo 14, 2009
jueves, 26 de agosto de 2010
80 mil =)

Pasadas las seis de la tarde, superamos los 80 mil visitantes desde que instalamos el contador (26/04/09), nada mal si consideramos que este blog comenzó el 21 de junio de 2008, que no es un blog especializado, que no es un blog publicitado y que su creador y dador de vida es un donadie.
Seguiremos informando!
sábado, 21 de agosto de 2010
Libros Leídos XLVIII: La Tregua

Debo confesar apenado que supe de La Tregua por medio de la pésima película que rodaron en México don Gonzalo Vega y la mami de Adriana Fonseca. Y que es la primera novela que leo del titán Mario Benedetti.
Ya lo había leído desde un decenio atrás, sobretodo en la época de enamoradizo de la Mary. Sus poemas me acompañaron día a día durante esos aciagos tiempos.
Compré el libro el año pasado, y de inmediato lo leí... y aunque suene trillado, el texto original dista eones de la pobre película que hicieron en México.
El libro es MA-RA-VI-LLO-SO!!!
Es una novela llena de filosofía pura, de las verdades más duras de la vida. ¿Por qué los seres humanos nos hacemos tanto pendejos, y no disfrutamos nuestro fugaz pasó por esta realidad al máximo? ¿Por qué pensamos, planeamos, organizamos... y en el proceso nos llenamos de candados mentales, de estigmas, de paradigmas, cuando de los que se trata es de vivir, de gozar, de aprovechar cada maldito segundo de existencia?
Martín Santomé, hombre con un pasado doloroso, derivado de las lamentables pérdidas a lo largo de su vida, de su esposa, de su juventud y su vigor, encuentra en el punto más alto de su existencia a Laura Avellaneda, una lozana jovencita que le devuelve las ganas por vivir, asímismo como se las arrebata, con su partida.
Para todos aquellos que quieran leer y no sepan que, es un texto sin complicaciones, sin misterios, que no pretende plasmar grandes verdades ocultas desde tiempos inmemoriales a las que sólo pueden accesar mentes privilegiadas: simplemente nos regala una visión cruda y neta de lo que es la vida.
Las frases que más me cimbraron, a continuación...
- La muerte es una tediosa experiencia; para los demás, sobretodo para los demás.
- El orgullo es para cuando se tienen veinte o treinta años.
- ¿Sabes lo que te pasa? Que no vas a ninguna parte.
- Se empecinó en reconstruirme pormenores, en convencerme de que había participado en mi vida.
- Se apuró a terminar el tercer café y en seguida miró el reloj. Hay una especie de reflejo automático en eso de hablar de la muerte y mirar en seguida el reloj.
- A veces me siento desdichada, nada más que de no saber qué es lo que estoy echando de menos.
- Por primera vez una mujer. Siempre les tuve desconfianza para los números.
- Cuando una mujer llora frente a mí, me vuelvo indefenso y, además, torpe. Me desespero. No sé como remediarlo.
- Le pregunté si se sentía desdichada y contestó que sí. Le pregunté el motivo concreto y dijo que no sabía. No me extrañó demasiado. Yo mismo me siento a veces infeliz sin un motivo concreto.
- No sé que tiene mi cara que siempre invita a la confidencia.
- Si alguna vez me suicido, será en domingo. Es el día más desalentador, el más insulso.
- Debe ser una regla general que los solitarios no simpaticemos. ¿O será que, sencillamente, somos antipáticos?
- En un lapso de una hora y cuarto, pasaron exactamente treinta y cinco mujeres de interés. Para entretenerme hice una estadística sobre qué me gustaba más en cada una de ellas. Lo apunté en la servilleta de papel. Éste es el resultado. De dos, me gustó la cara; de cuatro, el pelo; de seis, el busto; de ocho, las piernas; de quince, el trasero. Amplia victoria de los traseros.
- ¿Así que Mario Vignale y el Adoquín eran una misma persona? Lo miré, lo volví a mirar y confirmé que era estúpido, empalagoso y pajarón. Pero evidentemente se trataba de otra estupidez, de otro empalagoso, de otra pajaronería.
- A una muchacha el viento le levantó la pollera. A un cura le levantó la sotana. Jesús, que panoramas tan distintos.
- Su aspecto es a la vez limpio y miserable. Parece estar inexorablemente convencido de su fracaso; no se otorga la mínima posibilidad de tener éxito, pero sí la obligación de ser empecinado, sin importarle mayormente frente a cuántas negativas deba estrellarse. Yo no sabría decir exactamente si el espectáculo es patético, repugnante o sublime, pero creo que nunca podré olvidar la cara -¿serena? ¿resentida?- con que el hombre recibe siempre el resultado negativo de la prueba y la semirreverencia con que se despide.
- Tengo pocos amigos y Aníbal es el mejor. Por lo menos es el único con quien puedo hablar de ciertos temas sin sentirme ridículo. Alguna vez tendremos que investigar en qué se basa nuestra afinidad. Él es católico, yo no soy nada. Él es mujeriego, yo me limito a lo indispensable. Él es activo, creador, categórico; yo soy rutinario e indeciso. Lo cierto es que, muchas veces, él me empuja a tomar una decisión; otras, soy yo el que lo freno con alguna de mis dudas.
- Entonces llegó Aníbal, se acercó, ni siquiera me dio la mano, y se puso a hablar con naturalidad: de mí, de sí mismo, de su familia, incluso de mi madre. Esa naturalidad fue una especie de bálsamo, de verdadero consuelo; yo la interpreté como el mejor homenaje que alguien podía hacer a mi madre, y a mí mismo en mi afecto por mi madre. Es tan sólo un detalle, un episodio casi insignificante, eso lo comprendo bien, pero tuvo lugar en uno de esos momentos en que el dolor lo pone a uno exageradamente receptivo.
- Será por eso tal vez que si bien soy incapaz de reconstruir (con mis propias imágenes, no con fotografías o recuerdos de recuerdos) el rostro de Isabel, puedo en cambio volver a sentir en mis manos, todas las veces que lo necesite, el tacto particular de su cintura, de su vientre, de sus pantorrillas, de sus senos. ¿Por qué las palmas de mis manos tienen una memoria más fiel que mi memoria?
- Recuerdo que yo no pretendía ayudar a los menesterosos, o a los tarados, o a los miserables (creo cada vez menos en la ayuda caóticamente distribuida). Mi intención era más modesta; sencillamente, ser de utilidad a mis iguales, para quienes tenían un más comprensible derecho a necesitar de mí.
- Yo mismo he fabricado mi rutina, pero por la vía más simple: la acumulación. La seguridad de saberme capaz para algo mejor, me puso en las manos la postergación, que al fin de cuentas es un arma terrible y suicida.
- En esto soy categórico: si tengo esta relación (no me atrevo a llamarla amistad) es tal vez porque la merezco.
- ¿Estaré reseco? Sentimentalmente, digo.
- Cuanto menos jerarquías, menos responsabilidad.
- Hace unos días que la noto apagada, casi triste. Eso sí, le sienta la tristeza. Le afila los rasgos, le pone los ojos melancólicos, la hace más joven aún.
- No quise hablar con Abellaneda. Primero, porque no quiero asustarla; segundo, porque no sé realmente qué decirle.
- El brazo, cuando me caso.
- Regresé cansado, aturdido, fastidiado, aburrido. Aunque hay otra palabra más certera: regresé solitario.
- Creo que el secreto estaba en que él se hacía el gracioso, con gran seriedad: una especie de Buster Keaton. Será bueno verlo de nuevo.
- Levanté los ojos y ella estaba allí. Como una aparición o un fantasma o sencillamente –y cuánto mejor- como Avellaneda.
- Dejó de mirar su cartera. Cuando levantó los ojos presentí que el momento peor había pasado. “Ya lo sabía”, dijo. “Por eso vine a tomar café”.
- Mi pretensión, aparte de la muy explicable de sentirme feliz o lo más aproximado a eso, es tratar que usted también lo sea. Y eso es lo difícil. Usted tiene todas las condiciones para concurrir a mi felicidad, pero yo tengo muy pocas para concurrir a la suya.
- Tal vez no m apartaría ni un milímetro de mi centro de honestidad si le dijera que lo que estoy buscando denodadamente es un acuerdo, una especie de convenio entre mi amor y su libertad.
- El plan trazado es la absoluta libertad. Conocernos y ver qué pasa, dejar que corra el tiempo y revisar. No hay trabas. No hay compromisos. Ella es espléndida.
- ¿Querés un consejo? Si querés conservar mi amistad, háblame de cosas trágicas.
- Lo nuestro es ese indefinido vínculo que ahora nos une. Pero cuando lo mencionamos es siempre desde afuera.
- ¿Alguna vez Avellaneda se olvidará de mí? He aquí el misterio: antes de empezar a olvidarse, tiene que acordarse, que empezar a acordarse.
- Tenemos que apurarnos hacia el encuentro, porque en nuestro caso el futuro es un inevitable desencuentro. Todos sus Más se corresponden con mis Menos. Todos sus Menos se corresponden con mis Más. Comprendo que para una mujer joven puede ser un atractivo saber que uno es un tipo que vivió, que cambió hace mucho la inocencia por la experiencia, que piensa con la cabeza bien colocada sobre los hombros. Es posible que eso sea un atractivo, pero qué breve. Porque la experiencia es buena cuando viene de la mano del vigor; después, cuando el vigor se va, uno pasa a ser pieza de museo cuyo único valor es ser un recuerdo de lo que se fue. La experiencia y el vigor son coetáneos por muy poco tiempo. Yo estoy ahora en ese poco tiempo. Pero no es una suerte envidiable.
- Hay dentro de mí un señor que no quiere forzar los acontecimientos, pero también hay otro señor que piensa obsesivamente en el apuro.
- Mañana pensaré. Ahora estoy cansado. También podría decir: feliz. Pero estoy demasiado alerta como para sentirme totalmente feliz. Alerta ante mí mismo, ante la suerte, ante ese único futuro tangible que se llama mañana. Alerta: es decir: desconfiado.
- Nunca estuve muy seguro acerca de lo que las mujeres quieren decir cuando me miran. A veces creo que me interrogan y al cabo de un tiempo caigo en la cuenta de que en realidad me estaban respondiendo.
- Había luces aquí y allá. No había sitio para el misterio. Sólo esa otra cosa que se llama silencio. Empecé a comprender que mi propuesta no era un éxito rotundo. Pero a los cincuenta años ya no puede aspirarse a éxitos rotundos.
- Era mentira, pero ambos comprendimos que hacía bien en mentir.
- En sólo media hora había pasado a ser un indeseable.
- La teoría de ella, la gran teoría de su vida, la que la mantiene en vigor es que la felicidad, la verdadera felicidad, es un estado mucho menos angélico y hasta menos agradable de lo que uno tiene siempre a soñar.
- Cuando se está en el foco mismo de la vida, es imposible reflexionar. Y yo quiero reflexionar, medir lo más aproximadamente posible esta cosa extraña que me está pasando, reconocer mis propias señales, compensar mi falta de juventud con mi exceso de conciencia.
- Sí, el trabajo amordaza la confianza.
- Qué feo eso de que le digan a uno la verdad, sobre todo si se trata de una de esas verdades que uno ha evitado decirse aún en los soliloquios matinales, cuando recién se despierta y murmura pavadas amargas, profundamente antipáticas, cargadas de autorencor, a las que es necesario disipar antes de despertarse por completo y ponerse la máscara que, en el resto del día, verán los otros y verá a los otros.
- Se había levantado, así, envuelta en la frazada, y estaba junto a la ventana, mirando llover. Me acerqué, yo también miré como llovía, no dijimos nada por un rato. De pronto tuve conciencia de que ese momento, de que esta rebanada de cotidianidad, era el grado máximo de bienestar, era la Dicha. Nunca había sido tan plenamente feliz como en ese momento, pero tenía la hiriente sensación de que nunca más volvería a serlo, por lo menos en ese grado, con esa intensidad. La cumbre es así, claro que es así. Además estoy seguro de que la cumbre es sólo un segundo, un breve segundo, un destello instantáneo, y no hay derecho a prórrogas.
- Veo ese mar implacable y desolado, tan orgulloso de su espuma y de su coraje, apenas mancillado por gaviotas ingenuas, casi irreales, y de inmediato me refugio en una irresponsable admiración. Pero después, casi enseguida, la admiración se desintegra, y paso a sentirme tan indefenso como una almeja, como un canto rodado. Ese mar es una especie de eternidad.
- Cuando yo era niño, él golpeaba y golpeaba, pero también golpeaba cuando era niño mi abuelo, cuando era niño el abuelo de mi abuelo. Una presencia móvil pero sin vida. Una presencia de olas oscuras, insensibles. Testigo de la historia, testigo inútil porque no sabe nada de la historia. ¿Y si el mar fuera Dios? También testigo insensible. Una presencia móvil pero sin vida.
- “Vos, ¿creés en Dios?”, dijo continuando el diálogo que había iniciado yo, mi pensamiento. “No sé, yo querría que Dios existiese. Pero no estoy seguro. Tampoco estoy seguro de que Dios, si existe, vaya a estar conforme con nuestra credulidad a partir de algunos datos desperdigados e incompletos.” “Pero si es tan claro. Vos te complicás porque querés que Dios tengo rostro, manos, corazón. Dios es un común denominador. También podríamos llamarlo la Totalidad. Dios es esta piedra, mi zapato, aquella gaviota, tus pantalones, esa nube, todo.” “Y eso ¿te atrae? ¿Eso te conforma?” “Por lo menos, me inspira respeto.” “a mí no. No puedo figurarme a Dios como una gran Sociedad Anónima.”
- Hay algo atávico en la mujer que la lleva a defender la virginidad, a exigir y exigirse las máximas garantías para rodear su pérdida. Después, cuando ya cayó, entonces se da cuenta de que todo era mito, una vieja leyenda para cazar maridos.
- Es tan pero tan feo, que lo pone a uno de buen humor.
- Para mirar los diarios, hay que bajar los ojos.
- El hecho de que sus maestras, sus compañeros, la sociedad, reclamaran a su madre, le hacía sentir por primera vez toda la fuerza de su ausencia.
- Ahora tengo horribles pesadillas, pero mis pesadillas no tienen monstruos. Sólo consisten en soñar que estoy sola en la cama, sin ti. Y cuando me despierto y ahuyento la pesadilla, resulta que efectivamente estoy sola en la cama, sin ti. La única diferencia es que en el sueño no puedo llorar, y en cambio, cuando me despierto, lloro.
- Ya se ahora que mi soledad era un horrible fantasma, sé que la sola presencia de Avellaneda ha bastado para espantarla, pero sé también que no ha muerto, que estará juntando fuerzas en algún sótano inmundo, en algún arrabal de mi rutina.
- Una vez, hace muchos años, le oí decir al más viejo de ellos: “El gran error de algunos hombres de comercio es tratar a sus empleados como si fueran seres humanos.” Nunca me olvidé ni me olvidaré de esa frase, sencillamente, porque no la puedo perdonar. No sólo en mi nombre, sino en nombre de todo el género humano. Ahora siento la fuerte tentación de dar vuelta ala frase y pensar: “El gran error de algunos empleados es tratar a sus patrones como si fueran personas.” Pero me resisto a esa tentación. Son personas. No lo parecen, pero son. Y personas dignas de una odiosa piedad, de la más infamante de las piedades, porque la verdad es que forman una cáscara de orgullo, un repugnante empaque, una sólida hipocresía, pero en el fondo son huecos. Asquerosos y huecos. Y padecen la más terrible variante de la soledad: la soledad del que ni siquiera se tiene así mismo.
- Me imagino que siempre todo el mundo habrá tenido ganas de protegerla. Sin embargo, no es tan indefensa, está bastante segura de lo que quiere. Además, me gusta que esté segura. Está segura de que el trabajo la asfixia, de que nunca se suicidará, de que el marxismo es un grave error, de que yo le gusto, de que la muerte no es el fin de todo, de que sus padres son magníficos, de que Dios existe, de que la gente en que confía no habrá de fallarle jamás. Yo no podría ser así de categórico. Pero lo mejor de todo es que ella no se equivoca. Su seguridad le sirve incluso para amedrentar al destino.
- Ojalá te sientas a la vez protector y protegido, que es una de las más agradables sensaciones que puede permitirse el ser humano.
- Pero no importa. Estoy en una edad en que el tiempo parece y es irrecuperable. Tengo que asirme desesperadamente a esta razonable dicha que vino a buscarme y que me encontró. Por eso es que no puedo volverme magnánimo, generoso, no puedo ponerme a pensar en las preocupaciones de Muñoz antes que en las mías. La vida se va, se está yendo ahora mismo, y no puedo soportar esa sensación de escape, abatimiento, de final. Este día con Avellaneda no es la eternidad, es sólo un día, un pobre, indigno, limitado día, al que todos, desde Dios para abajo, hemos condenado. No es la eternidad pero es el instante, que, después de todo, es su único sucedáneo verdadero. Así que tengo que apretar el puño, tengo que gastar esta plenitud sin ninguna reserva, sin previsión alguna. Quizá después venga el ocio definitivo, el ocio asegurado, quizá haya después muchos días como éste, y piense entonces en este apuro, en esta impaciencia, como en un ridículo agotamiento. Quizá, sólo quizá. Pero Mientras Tanto tiene el alivio, la garantía de lo que es, de lo que está siendo.
- A mí me gustaría cuando voy a morirme. Si fuera posible conocer la fecha de la propia muerte, uno podría regular su ritmo de vida, gastarse más o gastarse menos de acuerdo al saldo que le restara.
- Es demasiado odio junto para que sea verdadero. Al final voy a pensar que este hijo me quiere un poco.
- Me doy cuenta de que siempre ¬temí esta explicación, pero también me doy cuenta de que mi mayor temor era que no llegara.
- Hay que lograr que se despierte en los demás la vergüenza de sí mismos, que se sustituya en ellos la autodefensa por el autoasco. El día en que el uruguayo sienta asco de su propia pasividad, ese día se convertirá en algo útil.
- Me revientan los aniversarios, las alegrías y las penas a plazo fijo. Me parece deprimente, por ejemplo, que el 2 de noviembre debamos llorar a coro por nuestros muertos, que el 25 de agosto nos emocionemos a la simple vista de la bandera nacional. Se es o no se es no importa el día.
- “Murió. Avellaneda murió”, porque murió es la palabra, murió es el derrumbe de la vida, murió viene de adentro, trae la verdadera respiración del dolor, murió es la desesperación, la nada frígida y total, el abismo sencillo, el abismo. Entonces, cuando moví los labios para decir: “Murió”, entonces vi mi inmunda soledad, eso que había quedado de mí, que era bien poco. Con todo el egoísmo de que disponía, pensé en mí mismo, en el remendado ansioso que ahora pasaba a ser. Pero ésa era, a la vez, la forma más generosa de pensar en ella, la más total de imaginarla a ella. Porque hasta el 23 de septiembre, a las tres de la tarde, yo tenía mucho más de Avellaneda que de mí. Ella había empezado a entrar en mí, a convertirse en mí, como un río que se mezcla demasiado con el mar y al final se vuelve salado como el mar. Por eso, cuando movía los labios y decía: "Murió", me sentía atravesado, despojado, vacío, sin mérito. Alguien había venido y había decretado: "Despójenlo a este tipo de cuatro quintas partes de su ser." Y me habían despojado. Lo peor de todo es que ese saldo que ahora soy, esa quinta parte de mí mismo en que me he convertido, sigue teniendo conciencia, sin embargo, de su poquedad, de su insignificancia. Me ha quedado una quinta parte de mis buenos propósitos, de mis buenos proyectos, de mis beunas intenciones, pero la quinta parte que me ha quedado de mi lucidez, alcanza para darme cuenta de que eso no sirve. La cosa se acabó, sencillamente. No quise ir a su casa, no quise verla muerta, porque era una indecorosa desventaja. Que yo la viera y ella no.
- Eso sí que no. Ahora las relaciones entre Dios y yo se han enfriado. Él sabe que no soy capaz de convencerlo. Yo sé que Él es una lejana soledad, a la que no tuve ni tendré nunca acceso. Así estamos cada uno en su orilla, sin odiarnos, sin amarnos, ajenos.
- Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no erala felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más.
- Como la necesito. Dios había sido mi más importante carencia. Pero a ella la necesito más que a Dios.
- Me siento simplemente desgraciado. Se acabó la oficina. Desde mañana y hasta el día de mi muerte, el tiempo estará a mis órdenes. Después de tanta espera, esto es el ocio. ¿Qué haré con él?
Internet, el segundo medio más popular para encontrar pareja en USA

Una forma más de conocernos...
Internet, el segundo medio más popular para encontrar pareja en EE.UU.
Redacción
BBC Mundo
Internet se ha convertido en la segunda forma más habitual en la que los estadounidenses conocen a sus parejas, desplazando a medios más tradicionales como la familia o el trabajo, según un estudio.
La investigación, llevada a cabo por expertos de la Universidad de Stanford, en California, y del City College de Nueva York, asegura que cerca del 30% de las nuevas parejas formadas en Estados Unidos surgieron de encuentros en la red, lo que sitúa a internet como el segundo medio más habitual de emparejamiento por detrás de los amigos.
El estudio se basó en los datos de un sondeo de 2009 en el que participaron 4.002 adultos, de los que algo más de 3.000 estaban casados o tenían pareja sentimental.
"Internet se está convirtiendo en la principal manera en la que los estadounidense están conociendo a sus parejas, y eso ha pasado en un periodo de apenas 15 años", le explicó a BBC Mundo Michael J. Rosenfeld, uno de los autores de la investigación.
clic Lea: Revolución sentimental en la web
"Los amigos son algo que siempre ha existido y creo que el hecho de que internet esté desplazándolos como la forma más común de conocer a la pareja en un periodo de tiempo tan corto es relevante", señaló Rosenfeld.
Los investigadores apuntan que internet es especialmente importante para aquellos grupos que experimentan más dificultades para encontrar pareja, como los heterosexuales de mediana edad o los homosexuales.
Prueba de ello es que de las parejas homosexuales participantes en el estudio formadas entre 2007 y 2009, un 61% se conocieron en la red, frente a un 21% de las parejas heterosexuales.
Otra de las conclusiones relevantes de este trabajo es que las personas que tienen acceso a internet en casa tienen más posibilidades de tener una relación sentimental.
Los resultados fueron claros: el 82,2% de los participantes que tenían acceso a internet contaban con esposo/a o pareja, frente al 62,8% de quienes no estaban conectados a la red.
Menos en familia
El ascenso de internet como medio propiciador de nuevas relaciones sentimentales ha ido acompañado del declive de otras formas más tradicionales, como la familia o el trabajo.
"Hace 70 años la forma más común en la que los estadounidenses conocían a sus parejas era a través de la familia", explica Michael J. Rosenfeld.
"Pero durante la segunda mitad del siglo XX eso cambió, porque la gente se está casando más tarde, porque la gente viaja y vive menos tiempo con sus familias, por lo que los padres tienen menos oportunidad de intervenir en la elección de la las parejas de sus hijos", señala.
Los autores de la investigación creen que la influiencia de los padres a la hora de elegir a una pareja podría explicar por qué en el pasado había menos uniones interreligiosas u homosexuales.
Según señalan, como internet trasciende las barreras locales de la comunidad y el barrio, en los que los padres tienen influencia, las preferencias individuales se convierten en el factor predominante en la elección de pareja.
"Internet elimina alguna de las barreras sociales que existen en el mundo real", asegura Rosenfeld.
Además de la familia, en los últimos años la importancia del trabajo como lugar para encontrar pareja también ha ido en declive, después de un incremento de su relevancia que se prolongó hasta los años ‘90.
¿Importa?
Una pregunta que surge de este estudio es si tiene importancia la manera en que se conocen las parejas.
En un principio, los investigadores aseguran que las parejas que se forman en la red tienen los mismos índices de ruptura que las parejas que se conocen por otros medios.
"Las relaciones que surgen de internet no parecen intrínsicamente más inestables", explica Michael J. Rosenfeld.
Si bien los amigos son la principal vía para encontrar pareja en EE.UU. desde principios de la década de los años '40 del siglo pasado, el investigador asegura que con su meteórico ascenso, en unos años internet podría pasar a ocupar esa primera posición.
"Gracias a internet la gente puede encontrar el tipo de pareja que están buscando y no el tipo de pareja que quieren los padres o los amigos", concluye Rosenfeld.
sábado, 31 de julio de 2010
adiós, Angie...
Si, lo sé, tradicionalmente los amigos son para siempre, en las buenas y en las malas. Pero nunca he sido una persona medianamente convencional, y actúo de forma directamente proporcional a lo que recibo. Y no pido mucho: sólo confianza, honestidad, igualdad en cuanto a la amistad. Soy bastante entregado con la gente que considero “mía”. Incluso los elevo a la categoría de “hermanos”.
En los últimos años tus actitudes me sorprendieron.
• Dolores de cabeza para no reunirte con nosotros.
• Darme cuenta que vivías en León por otros, meses después.
• Negativas constantes para unirte con nosotros.
• Darme cuenta que, mientras con nosotros no podías por que trabajabas los domingos, sí podías con otros.
¿Nosotros? Los sobrevivientes del IPC que logramos conformar un grupo compacto pero formidable, no sólo para pedas. Algo que quizá pueda catalogarse como amistad verdadera. Una colección de enfermos mentales, con manías y neurosis bien definidas que hemos interactuado en un lustro, alcanzando ese grado de paz que confiere el dejarnos de mamadas y sincerarnos, abrir nuestro corazón sin temor a ser juzgados, reprendidos o vilipendiados.
Por meses se te invitó a formar parte de él, y siempre rehuiste. Los motivos que expliquen o justifiquen tu negativa ahora son de sobra, pues lamentablemente soy muy maniqueísta en estas situaciones y esta suerte de declaración-manifiesto-despedida no tiene la finalidad de dar pie a un intercambio de puntos de vista. Sólo pretende explicar mi decisión final, misma que ha sido propiciada por un quinto punto adicional.
Tu llamada de hoy me sorprendió. Para serte sincero, no tenía pensado explicarte todo esto. Esperaba que con mi silencio todo se manifestara. Con mi mutismo y con el hecho de borrarte del Face y del Messenger. Pero tu llamada de hoy no hizo más que confirmar todo.
Respondí a tu correo de marzo de todo corazón. Allāh sabe que la lana que te presté la solté sin trabas mentales, y que el apoyo mencionado –asilo en mi casa a ti y Dono- era real. Pasó un mes y medio, y recibí tu primer mensaje insinuándome más dinero. Lo ignoré. Llegó un segundo mensaje similar en pocos días. Me enojé, y tampoco lo respondí. El tercero ni siquiera lo abrí, pero intuí que decía algo similar. Que si no conocía a alguien que prestara lana. No lo leí. Sólo lo borré, ahora sí indiferente, y decidí que la amistad había terminado. Meses y meses de permanencia en León, sólo para que me buscaras de forma insistente para esos menesteres no lo consideré justo. A mi edad, ya no estoy para ese tipo de relaciones, la verdad.
Esto no tiene vuelta atrás de mi parte. Por contradictorio que parezca, me da tristeza decirte que me es indiferente la situación. Ya no hay nada que pueda hacerse. Para efectos prácticos lo único que puedo agregar es que hay mucha gente que te estima, que no es tan maniqueísta como yo. Gente que da varias oportunidades. Aclaro que no estoy diciendo que tu comportamiento, actitud y acciones sean tachables, permisivas, condenables, censurables o mil adjetivos de corte negativos más. Solamente que ya no estoy para esas cosas. A mis veintiocho, ocupo otro tipo de amistades. No descuides esas amistades. Construye puentes, no murallas.
Termino con dos frases de un libro que me ha gustado mucho:
- Siempre había creído que hay viejos lazos que no tienen razón de ser: hay que cortarlos antes de que nos demos cuenta de que ya nada nos vincula a ellos, ni siquiera un amable recuerdo.
- Cuando alguien que hemos dejado atrás se niega a abandonar el espacio que ocupaba en nuestra vida, es preciso desterrarlo.
Pasiones Romanas.
Julio 2010. Adiós Angie, que te sea leve…
martes, 27 de julio de 2010
chale...
Que complejo es darle la mano a uno de tus mejores amigos (del top ten), con quien has pasado buena parte de los más gratos momentos de la vida, estando él convaleciente, vendado, con traqueotomía, incapaz aún de hablar, con un ojo rojo y las marcas en su cabeza rapada de una reciente operación para quitarle coágulos del cerebro. Y al decir "darle la mano", no sólo me refiero al contacto físico, sino a lo que se debe sentir, a lo que se debe transmitir.
Se ven lejanas. Ausentes de nuestras vidas. Pero las desgracias están a la vuelta de la esquina. Sólo es cuestión de tiempo. Quizá al ver en una película, o en un libro, alguna situación similar se pueda llegar a pensar en la forma en que nosotros podríamos mejorar un encuentro. Dar ánimos, bríos. Tragarse las lágrimas. Estar controlado, pensar fríamente. Todo en aras del mejoramiento de esa persona. De una evolución de su estatus con mayor... humanidad. Pero el pensarlo y estar ahí, son dos cosas muy distintas. Se tienen que tomar cojones de quien sabe donde para mantener el control de las emociones que se desbordan, para sólo transmitir aquello que se requiere en ese momento.
Edgar va mejorando, eso es lo importante. Pero verlo en ese estado acongoja lo que tenga por alma un ateo radical como yo.
Al verme se sobresaltó. Ya me lo había dicho Alan: aguas, tranquilízalo. "Échale ganas cabrón, estamos aquí desde el primer día... y estaremos allá afuera esperándote. Esto no es de velocidad: tranquilo. No hay prisas. Hazle caso a Danny. Pórtate bien y nos estamos viendo...". Algo así le dije.
Qué difícil, que complejo... pero para eso estamos los verdaderos amigos. Ahora entiendo al 100% la histeria de Danny...
martes, 13 de julio de 2010
ánimo pinche Edgar!!!
No lo niego, pues me caracterizo por pensar siempre por adelantado las cosas; ir siempre dos pasos delante de lo que los demás puedan siquiera fantasear.
Sí, ahorita la vida es genial. El nivel de hermandad que hemos alcanzado los de la prepa es poquísima madre. Pisteamos chido, hemos intimado como ya quisieran parejas de casados en sus bodas de plata u oro; nos echamos la mano cuando hace falta. Yo se los he dicho ya: los considero hermanos, los que el destino me negó.
Pero este hermoso estado no durará por siempre. Nada es eterno. Todo llega a un final. y como se lo he dicho a la Ruth, la muerte llega sin avisar y deja inconclusos los ciclos. ¿Qué pasará cuando comencemos a sucumbir a su dulce néctar? ¿Quién será el primero? ¿Y si soy yo? ¿Resistiré la partida de mis hermanos? ¿En cuánto tiempo será el primero?
Vemos la muerte lejana. En los noticieros. En ciudad Juárez, en Irak. Pero está más cerca de lo que suponemos. Al menos eso lo sé yo de memoria, quien ha resentido las acometidas de la puta señora muerte muchas veces en mi vida. Mi padre, mi tía, mi abuelo materno, mi primo el Gordo, mi abuela materna, una prima nonato y la tía de mi madre, en un periodo no superior a los 30 meses. No mames. Me tocó en la mayoría de esas casos estar al frente del ataud, rodeado de veladoras y gente, encabezando el rosario. Por ello ya no tolero el aroma de las vela, veladoras. Me recuerdan a la muerte. Y menos de cebo. Aunque, La muerte me obsesiona desde niño. Desde que vi a Petra, de unos 15 años, y yo de menos de 8, en su ataud abierto, sólo separándonos el cristal. Con los algodones en los orificios de su nariz y su rostro lejano, alejado.
¿Quien sería el primero del IPC? ¿Fernando, mezclando sus mamadas? ¿yo? ¿Alan? ¡Coño!
Mi celular estaba arrumbado por algún rincón, y pasadas las 10 lo veo. Un mensaje. Que raro, nadie me pela jamás. Es Toño. Literal, me pone "Sr. En cuanto pueda si quiere venir al hospital aranda de la parra q el edgarse cayo y lo estan operando de la cabeza le avisa a alan". Puta madre, el mensaje es de las 8:24 PM. Ni lo dudé. De inmediato busqué al Alan en el messenger y se lo dije. "No mames", exclamó, como me lo diría después. Su esposa se sorprendió. Y más sería su incredulidad al enterarse del motivo. Tampoco lo dudó. De inmediato dijo que venía por mí. "Espera", le dije, "déjame hablo primero con Toño para confirmar bien todo". Vaya confirmación. Edgar cayó de una escalera, hacia atrás, y se golpeó en la cabeza. De cinco pisos. Fractura de cráneo, se rompió también los brazos. Estaba en coma. Llevaban dos horas operándolo, para sacárle los coágulos. Al menos duraría otros 45 minutos lo que restaba de la operación. Vaya confirmación.
Alan tardó como media hora, el pendejo, en llegar a mi casa. De ahí fuimos por otro cuate de la banda de Edgar, y de ahí al hospital. Deséabamos que Toño hubiera exagerado. Que el Edgar no estuviera tan grave. Y sí exagero un poco: no eran 5 pisos, sino metros. Aún así, caer de esa distancia, de cabeza, no mames.
Al llegar al hospital, estaba la madre de Edgar. Y su novia, deshecha. Toda roja de la cara, de los ojos. Esperamos, aguardamos y seguimos recorriendo la noche. Nunca una hora pasó tan lenta en nuestras vidas. Alan desesperado, incrédulo, interrogando a la madre de Edgar, a su novia. Pero la info no variaba mucho. Hasta que llamaron a la señora y a su novia. Y se tardaron otro enorme lapso de jodido tiempo. De pronto, una puerta se abre. Una camilla avanza. "Pensé que llevaba a un viejito", dijo Alan. Pero no, era el Edgar. Rejodida madre. Sólo Alan y el carnal del Edgar avanzaron. Los demás nos quedamos en la pendeja. Alan regresó peor de como se fue. "Irreconocible... el rostro hinchado, rapado, rojo de donde lo abrieron... partes moradas de la cara...".
A terapia intensiva. Cuando, después de otro largo rato salió su mamá de estaban explicándole la situación, y tajante nos dijo que si no hubieran operado a Edgar, no hubiera sobrevivido. Su estado es crítico. No ha pasado el peligro. Tres días estaría en terapia intensiva para monitoriar su evolución. Todos los que formamos un semicírculo a su alrededor nos conmovimos duramente. Y daba gusto que de los muchos que estábamos, más de la mitad éramos sus cuates, sus amigos, sus carnales, sus brothers. Y todos estábamos muy mal, aunque no todos lo demostrábamos de la misma forma. Las niñas y un chavo emo casi lloraban, su cara hinchada y roja apenas se contenía. Alan reía, de nervios. Toño con sus clásicos "así es señor"... y yo, perplejo, pero con optimismo. Lo dije varias veces, tanto al hermano de Edgar, como a su novia Danny: yo no sé como le va a hacer el cabrón, pero tiene que ponerse bien rápido, para pistear con nosotros y ponernos hasta la madre, como antaño. Como ese final pasado en común que hemos venido compartiendo desde hace un lustro.
La madredel Edgar, entera, sacando fuerzas que dios sabe donde, nos dijo que era inútil estar ahí. los doctores le habían dicho que se marchara. Y mañana horario de visitas: 11-12, 4-5 y 9-10. Antes de irnos decidimos ir por un café a la Guadalajara. Aunque yo compré un Arizona, igual que el carnal del Edgar, el Daniel, un wey del que había oído, por lengua del Edgar, pero con el que nunca había tenido la oportunidad de pistear. Hicimos buena química, y mientras Alan cotorréaba con su cuate Ricardo, el Toño y yo lo hacíamos con el Daniel. Para reducir el estrés claro. Por que, la verdad, está bien, pero bien cabrón la situación...
Regresamos, acabamos lo que compramos en la farmacia, subimos a despedirnos, y Alan nso dio raid a Daniel, Toño y a mí, para volverse a regresar con su cuate. Por cierto, un tránsito nos paró a escasos 20 metros de mi casa. Si no hubiéramos andado en la zona, sí se manchaba, pero olieron el peligro y nos dejaron en paz.
La noche será larga. y los tres días, más. Danny se quedó en el hospital, y todos los demás, mañana martes regresamos. A la Ruth le hablo por la mañana, y al Fer le mando un mensaje para que esté enterado. Porque, insisto, el Edgar es banda... es un wey con el que hemos pasados horas y horas de pedas, risas, algarabía y confidencias. Aunque no tantas como deberían. Es un bro de ley que se ganó el título de IPC HONORARIO. Lo merece más que muchos de los que sí estuvieron.
Ahora bien, recapitulando, la situación del pinche Edgar es delicada. Como dice Alan, él lo está viviendo por segunda ocasión. A su pinche hermano Aldo le pasó algo similar. Cayó de cabeza y estuvo en coma por varias semanas. Los doctores le dijero na la familia que tendrían suerte si sobrevivía, pues podría quedar en estado vegetal. Y aunque Aldo no es precisamente un ejemplo positivo de nada, "al menos se limpia solo el rabo". Las probabilidades de que Edgar no quede "bien", son muchas. No especularé al respecto, pero hay esas malas noticias. Pero, si Aldo sobrevivió, y es funcional hoy día, con más razón alguien como Edgar debe salir adelante. Este cabrón ama la vida, el desmadre, las pedas... y a su novia. Tiene que salir adelante... tienes que salir adelante, puto Edgar. Los cuates vamos a estar para echarte la mano.
Y dentro de algunos años, alrededor de alguna fogatita, te vamos a echar carrilla y a dar pambas por habernos asustado, culero. No nos puedes dejar. Aunque la vida es culera, nos haces falta, y todos, como la familia de disfuncionales que hemos logrado construir con el tiempo, tenemos que seguir con nuestras pedas el mayor tiempo posible, hasta que la disfunción eréctil gobierne nuestras vidas, y los exámenes rectales realizados por pianistas tengan que ser cada seis meses de rigoroso a huevo...
lunes, 12 de julio de 2010
Libros Leídos XLI: Millones de Mujeres Quieren Ligarte

¿Por qué coños compré este libro?
Estaba en una Soriana, lo vi entre las rebajas... y no, no quiero mentir que sólo lo compré porque costaba treinta varos... pero tampoco admitir que para ser bien exitoso en lo que al ciber amor se refiere. Esto, porque... ya lo soy =P
No mentiré: yo he usado internet desde hace 10 años para conocer personas que, de otro modo, difícilmente hubiera podido conocer. Gente con la que no hubiera coincidido en el espacio físico quizá jamás.
No diré nombres, pues soy un caballero, pero gracias a la red reduje las distancias y pude lograr maravillas, tanto en el plano fraterno, como en el erótico. Eso si, aclaro, no fueron relaciones prolíficas, pero sí muy, pero muy intensas en sus dos ramificaciones.
Por eso me llamó la atención, un poco de morbo... y ver si podía verme reflejado. Y vaya que si lo hice...
El libro narra las peripecias de un periodista británico, Sean Thomas, columnista de revistas masculinas como Men's Health, a quien le encargan un artículo sobre las citas por medio de internet. Y lo que descubrió, cambió su vida para siempre.
Narra pasajes de su vida personal, desde su infancia, su padre traidor, su adolescencia calenturienta, y su época de "sequía"... misma que yo he sufrido, por lo cual hice clic inmediato con el autor, al identificarme plenamente.
Sean se mete precavidamente en las citas por internet, y va visualizando su propia historia erótica: el tipo de mujeres que le tocaron, desde las completamente locas, hasta las completamente sin tiempo. Y esta es la más grande lección que he sacado del libro, aunque también concatenada a mi historia personal: una mujer ocupada, no sirve. A la chingada. Si quiere el éxito profesional en la vida por encima de todo, pues perfecto, que le vaya bien y le aproveche... pero no conmigo. Lo digo por intentos de ligue que se cotizan como cocacolas, cuando ya he probado el mismo cielo. Y después de eso, la paciencia no figura en mi lista de adjetivos personales.
Además, ¿por qué limitarse a sólo conocer gente por medio de "la vida real". El argumento más estúpido que he leído contra las relaciones por internet es que nos pueden engañar, que puede ser una persona falsa que sólo busque sexo o dinero... como si en "la vida real" eso no pasara!!!
Mujeres que se casan y tiene hijos con sendas jotitas, mujeres que le sacan todo el varo del mundo a su obeso y millonario galán...
Son los mismos riesgos, no nos hagamos pendejos. Depende de la persona "seleccionar" con lupa si sale o no con alguien, en la "vida real" o de la web. Por mucha calentura, hay signos, datos que descubren o empañan a una persona. Y se es conciente de ello, pero a veces la adrenalina por el peligro gana, y pues hasta el modito de caminar se puede perder...
El final, es feliz, a la manera de Sean: encuentra el amor... se casa con la última chica con la que decide salir de internet. Y es donde yo he fallado. No necesariamente buscando amor, he encontrado algo que se parece a al amistad, y muchos, muy ricos, momentos eróticos.
Este libro es buenísimo... pero tampoco nada del otro mundo. No es literatura universal... es un libro para reir, reflexionar sobre la soltería pasados los 30's (cof cof), y para hacer memoria de nuestra propia vida sentimental o erótica, y volver a reir entonces...
Y no, no es una biblia para desesperados sexualmente...
martes, 6 de julio de 2010
Documentando mi Optimismo

Para que quede sentado desde ahora a quien le voy, pues en unas horas todos serán neonazis en potencia, narraré una anécdota que data del 29 de junio de 98.
Aún transitaba por la TV4. Estábamos a pocos días de salir de aquel basurero que hilvanaba destinos. En un acto inusualmente sospechoso, la maestra Albita nos dejó ver el partido de México-Alemania. Quizá por que en pocos días dejaríamos aquel lugar para siempre.
Pedro encabezaba el patriotismo masiosare. Orgulloso dirigía a la masa amorfa en la entonación del himno. Changui y yo, un tanto por contreras, otro por convicción, nos paramso y entonamos, como pudimos, el himno de la selección alemana. Esto, para coraje del perro de Pedro, pero para orgasmo nuestro.
Inició el partido, y el Luis Henández anotó el primer gol del partido... luego Alemania le arrinconó 2 goles a México, mandándolo a chingar a su madre, regreso al país.
Al final del partido, todos callados, tristes, cabizbajos. Todos menos 2: Changui y yo que festejábamos. Pedro se nos quedaba viendo al tiempo que su tip nervioso, el de tocarse nariz-labios-barbilla con su palma derecha. Era la típica mirada de "chinguen ustedes dos a su puta madre".
Queda por sentado que este fanatismo abstracto -pues no me gusta el futbol, de hecho lo evito-, hacia la selección alemana, de entonces para acá... gane o pierda, siempre fiel!






