Digan lo que digan, a mi me encantó esta saga.
Maximum Carnage fue la onda en mi pubertud.
Y me pareció una verdadera falta de respeto por parte de
Editorial Vid, para nosotros los fans, más allá de los obscenos precios que siempre han manejado, el hecho de partir en una miriada de partes lo que debió ser el cuarto tomo de la colección. Y así, ni se disfrutó.
Esa fragmentación fue una mentada de madres, con escupitajo de leproso, a la cara de los fans. Como eran los únicos que publicaban cómics y mangas, les valía reverenda madre lo que pensáramos los incautos.
Marvel,
DC,
Saint Saiya,
Dragon Quest, y no sé que tantas franquicias más... eran los dueños absolutos del mercado. El monopolio perfecto.
Hasta que llegó el buen
Giobany Arévalo, revolucionando el mercado, con precios accesibles, una selección variopinta de títulos marvelianos, con tomos enoooormes que en otra editorial -
Vid, por ejemplo-, hubieran costado una millonada.
Ahora,
Vid sobrevive con
Memín Pinguín,
Los Padrinos Mágicos y
Los Simpson... ah, y lo poco interesante que lanza
DC.
Así que, un aplauso más para el
Arévalo, que no sólo es editor, sino fan de cómics marvelianos, lo que permite que entienda de una forma más acertada al público mexicano, que no somos idiotas ni retrasados mentales, como pretendía
Vid en su momento de esplendor...