Mostrando entradas con la etiqueta Neonazis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Neonazis. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de julio de 2011

La extrema derecha europea y su conexión con el Likud



Bajo la Lupa
La extrema derecha europea y su conexión con el Likud: las sombras ominosas de Huntington y Rothschild-Murdoch
Alfredo Jalife-Rahme
 
Anders Behring Breivik, adicto de las guerras demográficas religiosas y multihomicida de adolescentes y adultos noruegos del Partido Laborista (socialdemócrata), no es un asesino solitario ni un lobo estepario. Sus nexos con la extrema derecha europea islamofóbica y pro israelí están bien establecidos.

Para que reine el espejismo unipolar del nipón-estadunidense Francis Fukuyama (anterior empleado de planeación del gobierno de EU) sobre el fin de la historia y la parusía del neoliberalismo global, controlado por la hoy insolvente banca israelí-anglosajona, se requiere antes aniquilar a la galopante demografía poligámica del Islam (mil 600 millones de feligreses) como implementación del choque de civilizaciones de Samuel Huntington, ex funcionario e ideólogo del gobierno de Estados Unidos (EU).

¿Cómo dispondrán luego de mil 300 millones de chinos y mil 200 millones de indios multipolares, sin contar a los 500 millones de africanos y a los rebeldes entre los 500 millones de latinoamericanos?

Huntington, promotor de la supremacía Wasp (blanco, anglosajón y protestante), hoy en franca degenerescencia, se despidió de la vida con el libro mexicanófobo ¿Quiénes somos?, de pánico ante el ascenso demográfico de los hispanos.

¿Son los monógamos latinos para EU lo que representan los polígamos islámicos tanto para la pletórica extrema derecha europea como para Israel?

En el trasfondo concierne el problema de la migración global que tiene implicaciones idiosincráticas etnoteológicas y socioculturales en cada país anfitrión debido a la unipolar imposición militar de la desregulada globalización financierista que obliga a los masivos flujos migratorios.

De no ser por supervivencia, ¿a quién le agrada abandonar país y familia para ser maltratado, vejado y ultrajado en EU y Europa?

Los totalitarismos ideológicos crearon los refugiados políticos, así como hoy el totalitarismo neoliberal global engendra a los refugiados económicos islámicos, latinos y africanos.

En este sentido profundo los latinos migrantes son hermanos de los islámicos asentados en Europa.

La inviable teología, más que ideología, del fukuyamesco y simiesco fin de la historia –el dominio eterno del neoliberalismo global impuesto por el Wasp trasatlántico– arropa el racismo, la xenofobia y la prevalencia teológica unipolar del choque de civilizaciones: el tóxico manual operativo de las guerras bushianas y su santa alianza con Gran Bretaña (GB) e Israel de despojo de los hidrocarburos y las telecomunicaciones de los países árabes, en particular (Irak, Yemen, Somalia, Hezbolá, Hamas y Libia), e islámicos, en general (Afganistán y Pakistán; con la mira puesta en Irán), que propalan sus comentaristas infectos, los neoconservadores straussianos, al unísono de la ultraextrema derecha bélica del Committee on the Present Danger, que pululan en la televisora Fox News, que forma parte del inmundo oligopolio multimediático más poderoso de la historia de la humanidad y copropiedad de la dupla Rothschild-Murdoch (Bajo la Lupa, 24 y 27/7/11).

Se trata de una sinergia global bien lubricada de alcances geopolíticos que propala la alucinación de Fukuyama, implementada por la teología global de Huntington, aplicada por las petroleras anglosajonas (las nuevas cuatro hermanas) y apuntalada por los oligopolios multimediáticos globales, específicamente News Corporation y BSkyB (con Sky: su sucursal sionista mexicana).

Ya el ministro conservador británico Jeremy Browne ilustró el papel hegemónico de la tripleta Financial Times / The Economist / BBC en la imposición de la agenda ideológica y financiera global, una genuina globalización de la desinformación.

Breivik, un ser sico-bio-social en última instancia (nada insano, como alega su abogado para atenuar su condena), amén de ignorante (confunde marxismo con socialdemocracia), es el engendro natural del conjunto supremacista teológico global de Fukuyama, Huntington, las depredadoras petroleras anglosajonas, las guerras bushianas de la tripleta EU-GB-Israel y la dupla Rothschild-Murdoch que nutre a las mentes carentes de sindéresis y vulnerables a la globalización de la desinformación.

¿Cuál es la diferencia entre Breivik y los neoconservadores straussianos? Ninguna.

Israel National News (25/7/11) alardea que Breivik ame (sic) a Israel. Cita una frase del multihomicida noruego, quien fustiga a Europa, ya que “el tiempo llegó para frenar el apoyo estúpido (sic) a los palestinos (…) para iniciar el apoyo a nuestros primos (sic) culturales, Israel”. ¿Se acentúa la limpieza multicultural?

Glenn Beck, virulento comentarista asociado a Fox News y furibundo partidario de la dupla Netanyahu-Lieberman, justificó el multihomicidio de los jóvenes noruegos al compararlos con las juventudes nazis (Haaretz, 26/7/11).

Mark Hugues, Gordon Rayner y Bruno Waterfield (The Daily Telegraph, 27/7/11) develan los nexos de Breivik con la Liga de Defensa Inglesa, el Partido Nacional Británico y Combate 18, a quienes, 90 minutos antes de sus asesinatos seriados, envió su manifiesto, un mamotreto de más de mil 500 páginas –Una declaración de independencia europea- 2083 (sic)– que mezcla bizarramente los delirios exterminadores del Unabomber con el jihadismo de Al Qaeda y las cruzadas medievales de los Caballeros Templarios (las cuales, por cierto, perdió el cristianismo y hoy está ganando Israel).

¿Por qué GB, apodada Londonstán, abriga y tolera laxamente a los dos extremos radicales del cristianismo y el Islam, ya no se diga a los oligarcas opositores de Rusia? ¿Son sus armas geopolíticas para que pueda dividir y vencer a sus adversarios globales y despojarlos de sus materias primas y telecomunicaciones?

Breivik asistió a una manifestación en Londres (sic) en apoyo al político holandés de extrema derecha Geert Wilders (viajero frecuente a Israel), además de ostentar sus vínculos con Tanguys Veys, parlamentario de extrema derecha del partido antislámico Vlaams-Belang.

Charles Hwaley, de Der Spiegel (29/7/11), escudriña la perturbadora conexión Likud de los populistas de extrema derecha y sus aliados en Israel, quienes han establecido una estrecha red de partidos islamófobos desde Italia hasta Finlandia. Aduce que algunos (sic) en Israel, de la coalición del gobierno Netanyahu, creen que los populistas son el futuro de Europa.

Israel, una teocracia en primera y última instancia, se halla así en la línea frontal contra la paulatina islamización de Europa.

Eliezer Cohen –anterior coronel condecorado de la fuerza aérea israelí y ex diputado aliado del vicepremier Avigdor Lieberman, ya no se diga del holandés Geert Wilders–, apodado felinamente Chita (¿por qué será?), considera que los partidos europeos de extrema derecha hablan exactamente (sic) el mismo lenguaje que el Likud y los otros de la derecha israelí. ¡De acuerdo!

La réplica del primer ministro laborista Jens Stoltenberg ha sido luminosamente civilizatoria: Noruega va a combatir sus fantasmas extremistas con mayor apertura, democracia y seguridad.

El antídoto al choque de las civilizaciones es tanto el diálogo de las civilizaciones como la pluralidad democrática de los multimedia y las telecomunicaciones.

79 minutos con Anders Behring Breivik matando

En este blog hemos estado ausentes, pero no de la sangrante realidad del orbe. Son tiempos nefastos...

Anders Behring Breivik no es un elemento aislado en el universo. En los últimos años la derecha extrema cobra fuerza en Europa. En Estados Unidos tras el arribo de Obama, el racismo crece a pasos agigantados. Y  desde inicios de año vimos como el tablero completo de Medio Oriente fue volteado de cabeza, derribando viejas estructuras...

Aquí van varias notas al respecto. Ojo: no perder la conexión israelí...


REPORTAJE: EL MONSTRUO

79 minutos con Anders Behring Breivik matando

Reconstrucción de la matanza de la isla de Utoya: 69 cadáveres y un solo asesino


ÁLVARO DE CÓZAR Y JUAN GÓMEZ 31/07/2011


Entre los dirigentes laboristas noruegos es frecuente bromear sobre los viejos recuerdos de la isla de Utoya. Allí se formaron parejas que todavía duran y se trabaron amistades y enemistades para toda la vida. En sus folletos informativos, los jóvenes del Partido Laborista (AUF) animan a los suyos anunciando que "Utoya es el mejor lugar de Noruega para conocer gente: aquí encontrarás jóvenes de todo el país, habrá conciertos, discoteca y citas. ¡Hasta tenemos un Sendero de los Enamorados!".

"Era lo mejor del verano", afirma Asbj Kristoffersen, de 75 años, un sindicalista y veterano militante socialdemócrata que sigue trabajando en las oficinas del partido en Oslo. Esa pequeña isla, de poco más de 10 hectáreas, le unió para siempre a unas siglas y afianzó sus convicciones. "Fue el paraíso de mi juventud", asegura.

Unos mil muchachos de entre catorce y veintitantos años habían empezado a viajar a la isla a lo largo del verano para repetir una experiencia similar a la de Kristoffersen. El 22 de julio, los jóvenes esperaban entusiasmados el discurso que el primer ministro, Jens Stoltenberg, iba a pronunciar al día siguiente. Justo en el momento en el que Stoltenberg prepara el texto, una bomba explota junto a la sede del Gobierno central en Oslo. La explosión mata a ocho personas y destruye casi todo el barrio de oficinas y ministerios. Los jóvenes oyen por la radio las noticias y siguen en todo momento lo que está pasando, preocupados por la situación del líder de su partido.

El viernes, 22 de julio, llovía en Utoya.

Es el cuarto día de acampada veraniega en el campamento y los chicos del AUF se congregan tras recibir la noticia del atentado. Eskil Pedersen y Asmund Aukrust, dirigentes laboristas, han suspendido ya todas las actividades del día y convocan a los 530 muchachos que siguen en la isla. A esas alturas muchos creen todavía que la bomba ha sido obra de algún grupo islamista internacional.

Johannes Dalen Giske está trabajando en el ferri Thorbjorn cuando un tipo alto y corpulento, con uniforme de policía y que lleva una bolsa, le pide que le lleve a la isla. Su nombre es Anders Behring Breivik. Es el autor de los atentados de Oslo. Nadie lo sabe entonces, pero el coche bomba solo ha sido una maniobra para despistar a la policía y desviar la atención de la isla de Utoya. Giske le deja pasar tras pedir permiso al capitán.

El visitante desembarca en Utoya a las 16.07. Minutos después abre fuego sobre Monica Bosei, de 45 años, llamada la madre de Utoya porque ella es quien ha organizado las acampadas de los últimos 10 años. Breivik también mata a Trond Berntsen, de 51 años, un policía fuera de servicio y hermanastro de la princesa noruega Mette-Marit. Tras cobrarse las primeras víctimas, emprende el camino hacia la casa principal del complejo de Utoya. Nueve jóvenes que escuchan los disparos se refugian en el barco de Giske. Sin entender muy bien la situación, este decide regresar con esos nueve pasajeros. Entre ellos se salva Eskil Pedersen, presidente de AUF (Partido Laborista noruego).

En su camino hacia el centro de la isla, Breivik dispara a discreción. Abate a Ingvild Leren Stensrud, una chica de 16 años que sobrevive a los tres impactos ocultándose a rastras entre los cadáveres. Al alcanzar la cafetería de la Isla, donde los jóvenes aún ignoran del todo lo que está pasando, Breivik los llama a voces: "Acercaos, que tengo información importante sobre el atentado de Oslo". Mata, uno detrás de otro, a los que se pusieron en primera fila. Los demás huyen despavoridos.

En la cafetería se halla Alí Esbati, economista de 34 años invitado a Utoya para impartir un seminario. Esbati no da importancia a los primeros ruidos y gritos. Pero la expresión desencajada de los jóvenes que se refugian en la sala le lleva a tirarse al suelo con los demás. "¡Todos fuera de aquí!", les gritan algunos muchachos a través de las ventanas. Esbati sale por una de ellas y evita así el embudo que se estaba formando en la puerta trasera. A la izquierda está el bosque. Decide esconderse allí.

Ya se han producido entre tanto las primeras llamadas de socorro. A las cinco y media de la tarde, la policía de Buskerut recibe las primeras desde la isla. Utoya es una trampa mortal. Breivik continua su recorrido tranquilamente, armado con el fusil automático que ha sacado de su bolsa. Cuando algún herido da señales de vida, lo remata con su pistola Glock.

Julie Bremnes, que ya ha hablado con su madre por teléfono, le envía un mensaje de texto a las 17.42: "Mamá, dile a la policía que se den prisa, la gente está muriendo aquí". Marianne Bremnes, que vive cerca del círculo polar Ártico, le responde enseguida:

-Lo estoy intentando, Julie, la policía está en camino. ¿Te atreves a llamarme?
-No. Dile a la policía que hay un loco dando vueltas y disparándole a la gente. Que se den prisa.
-La policía lo sabe, ha recibido muchas llamadas. Todo va bien, Julie, la policía nos está llamando ahora. Envíanos una señal de vida cada cinco minutos, por favor.
-Tememos por nuestras vidas.
-Lo entiendo, cariño. Sigue escondida y no te muevas. La policía esta de camino, si es que no ha llegado ya. ¿Has visto a alguien herido o muerto?
-Estamos escondidos en las rocas de la costa.
-Vale. ¿Quieres que le diga a tu abuelo que pase a recogerte cuando haya pasado todo? Tú decides.
-Sí.
-Vamos a llamar al abuelo ahora.
-Te quiero, aunque me porte mal a veces. No siento pánico, pero estoy muerta de miedo.
-Lo sé, cariño. También te queremos mucho. ¿Sigues oyendo disparos?
-No.

Mientras Marianne trata de tranquilizar a su hija, Breivik continúa con la matanza. Los muchachos que se ocultan en el bosque orientan su huida según la dirección de donde les llegaba el sonido de los disparos. Kristoffer Niborg, de 24 años, corre con un grupo de amigos por los bosques de Utoya. Saben que Breivik les pisa los talones. Deciden abandonar la protección de los árboles para buscar la salvación tirándose al agua muy cerca de la zona nudista. El agua está fría. La ropa empapada tira de ellos hacia el fondo y su esfuerzo no les basta para alejarse lo suficiente. Breivik, tan tranquilo, se planta en la orilla y encara el rifle una y otra vez. Christopher logra escapar, pero varios de sus amigos mueren cerca de él.

Edvard Fornes, de 16 años, también se encuentra en la costa. Escondido entre la vegetación, ve cómo Breivik descubre a un grupo de compañeros ocultos en una zanja. Los chicos suplican piedad. Breivik abre fuego y los mata, "como a perros", según dirá Fornes. Breivik se dirige a otros jóvenes que escapan: "Venid a jugar conmigo". Fornes se tira al lago y empieza a nadar. Cuando se gira, ve cómo Breivik le apunta con su rifle y se sumerge para bucear. El agua está a dos grados. El muchacho escapa ileso.

Alertada por llamadas como la de Marianne Bremnes, la policía de Buskerut llega al punto del litoral más próximo a la isla de Utoya. Los agentes no pasan de ahí. La mayoría de los efectivos están concentrados en el centro de Oslo, donde unas horas antes había explotado el coche bomba de Breivik.

Así que el jefe de la policía de Oslo, Arnstein Gjengedal, ordena a las fuerzas de élite antiterroristas Beredskapstroppen que acaben con la matanza de Utoya. La policía solo tiene un helicóptero, que carece de suficiente capacidad para llevar desde Oslo a los policías con todos sus pertrechos. Los agentes no llegan a la orilla del Tyrifjorden hasta las 18.09. Tienen que esperar 16 minutos más hasta que un bote les lleve a la isla.

La televisión pública noruega sí que ha llegado hasta Utoya por aire. El ruido de las aspas de su helicóptero hace que Esbati, que seguía escondido en el bosque cercano a la cafetería, se crea rescatado ya por la policía. Tras pasar por diversos escondites en el bosque, la proximidad de los disparos de Breivik lo ha llevado hasta la costa. Las aspas, piensa, son de la policía y traen la salvación. Así que se relaja un tanto y se reúne con un grupo de muchachos, entre los que hay dos niños de 9 y 10 años. Uno de ellos llora: "Han matado a mi padre, he visto como mataban a mi padre". Esbati cree ahora que era el hijo del policía Berntsen, la segunda víctima de Breivik.

El helicóptero solo lleva una cámara de televisión, que graba impotente las únicas imágenes de Breivik disparando en la isla. A ras de suelo, Esbati se percata de la presencia de otro adulto de uniforme. Lo toma por un policía hasta que abre fuego sobre un grupo de jóvenes. Esbati está a solo 10 metros del asesino. Se tira al agua y huye, temiendo que una bala lo alcance por la espalda en cualquier momento. Pero Breivik continúa su camino en dirección contraria.

Julie ha seguido enviando mensajes de texto a su madre a través del teléfono móvil.

-La policía está aquí.
-Dicen que el que dispara lleva uniforme de policía. Ten cuidado. ¿Qué está pasando?
-No lo sabemos.
-¿Puedes hablar ahora?
-No, sigue disparando.
-Una unidad antiterrorista está ahí intentando atraparlo.
-Ok.
-¿Te buscamos un vuelo a casa mañana?
-No estoy para eso ahora.
-Lo entiendo.

También el vicepresidente del Partido Laborista, Asmund Aukrust, que se había escondido en el bosque, se da cuenta de que los árboles no son un buen lugar para protegerse de Breivik. Elige una tienda de campaña del camping, donde se encierra con la esperanza de que Breivik no regrese a buscar más víctimas. En las primeras dos horas que pasa oculto en su tienda escucha muchos tiros y gritos. Al final, solo la lluvia golpeando la lona. Se aferra a un pensamiento que le permite mantenerse en calma: "Esto es una locura y tendrá que terminar antes o después".

Se encargará de ello Jacob Bjertnaes, que desembarca en Utoya a las seis y media de la tarde con el comando de élite. Se dividen en dos grupos. Uno se encamina al norte y otro al sur. Es este último el que ve al terrorista a unos 350 metros. Los agentes gritan para que Breivik deponga las armas. Tienen orden de disparar si se resiste o tiene explosivos en su cuerpo. Breivik no se la juega. Levanta los brazos y, en el mismo gesto, arroja el arma a más de 15 metros de sí. No dice nada. Los agentes le esposan. Terminan los 79 minutos de Breivik en Utoya.

La conversación entre Julie y Marianne prosigue mientras tanto:

-¿Sabes si lo han cogido ya?
-Te tendremos informada, cariño. Estamos siguiéndolo todo por televisión. Eh, ¿sigues ahí?
-Si, los helicópteros están dando vueltas sobre nosotros...
-Así que debes estar bien...
-Buscan a gente en el agua, aún no nos han rescatado. ¿Qué dicen en las noticias?
-La policía ha llegado a Utoya en un bote. Por lo demás, nada nuevo. No sabemos qué ha pasado con el pistolero, así que sigue quieta.
-¡Ya lo tienen!

Aukrust permanece escondido durante horas. La clínica universitaria de Oslo acoge a 32 heridos, 23 de ellos de extrema gravedad. Breivik usó balas de punta hueca, que se fragmentan tras el impacto con el cuerpo y se dispersan así por el organismo causando daños impredecibles. Los médicos inducen el coma a varios de ellos. Preguntado hace unos días sobre el despertar de estos pacientes, el cirujano Aksel Naess explicó que el último recuerdo de estas personas son las carreras por la supervivencia en los bosques de Utoya. "Lo primero que hacen es preguntar si sus amigos siguen vivos".

El balance de víctimas del asesino es, por ahora, de 69 muertos en la isla y 8 más por la explosión del coche bomba. -


sábado, 7 de agosto de 2010

Niños con nombres nazis no vivirán con sus padres

Niños con nombres nazis no vivirán con sus padres

Deborah, Heath y Adolf Hitler Campbell.

Deborah y Heath Campbell abrazan a su hijo, Adolf Hitler Campbell.

Un tribunal estadounidense decidió que tres niños con nombres relacionados con el nazismo no debían volver a vivir con sus padres.

Los niños se llaman Adolf Hitler, JoyceLynn Aryan Nation y Honszlynn Hinler Jeannie, todos de apellido Campbell, y han estado bajo custodia del Estado desde enero de 2009.

Hace pocas semanas una corte familiar dictaminó que no había suficiente evidencia de que sus padres, Heath y Deborah Campbell, hubieran abusado ellos o los hubieran abandonado.

La decisión final, sin embargo, quedó en manos de la corte de apelaciones.

Y el jueves un panel de tres jueces decidió que sí había razones para no devolver a los niños a la tutela de sus padres.

Una torta para Hitler

El caso saltó a la palestra luego de que un supermercado se rehusara a decorar un torta de cumpleaños para el hijo de la pareja llamado Adolf Hitler Campbell.

De acuerdo con los registros de la corte, ambos padres están desempleados y padecen de enfermedades sicológicas y físicas no especificadas.

El diciembre de 2008, trabajadores sociales entraron en acción para investigar informes que sostenían que los niños eran a menudo atados y encerrados por tiempo indefinido y que había señales de violencia doméstica.

Y, un mes más tarde, los menores pasaron a la custodia del Estado.

En esa oportunidad Heath Campbell denunció a la agencia AP una presunta persecución estatal motivada por los nombres de los niños y acusaciones de violencia no probadas, hechas por un vecino.

Los niños no vuelven

En el dictamen del jueves no se mencionó la torta de cumpleaños ni los nombres de los menores. El tribunal determinó que había otras razones para que los niños permanecieran bajo custodia de los servicios sociales.

Heath es analfabeto y Deborah no terminó la escuela primaria

De acuerdo con los registros de la corte, ambos padres están desempleados y padecen de enfermedades sicológicas y físicas no especificadas.

Heath es además analfabeto y Deborah no terminó la escuela primaria. Ambos fueron víctimas de abuso en la niñez, y "ninguno ha recibido el tratamiento adecuado para sus graves enfermedades sicológicas", dice el dictamen.

El profesor Paul Ramchandani, director de un estudio sobre la relación entre padres con problemas sicológicos y sus hijos llevado cabo en la Universidad de Oxford, le dijo a la BBC que si bien en el pasado no se ponía mucha atención a esta relación, "ahora necesitamos obtener un entendimiento más profundo de los efectos que los problemas psiquiátricos en los padres pueden tener en los hijos".


http://www.bbc.co.uk/mundo/cultura_sociedad/2010/08/100806_1143_ninos_nombres_nazis_no_viviran_padres_cr.shtml

sábado, 27 de septiembre de 2008

La nota cómica del día...


Neonazis mexicanos: mis huevos, que... nada más incongruente... defensores del racismo, siendo nosotros mezcla de árabes, españoles, judíos y nativos americanos... de veras, pinche gente, no tiene busca más que pretextos para perder el tiempo... y le tiran pedradas a los sinarquistas!!!



El comal le dijo a la olla... pinches chaparritos, gordos y prietos... y neonazis... mis huevos, que!