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sábado, 6 de agosto de 2011

¿La última cruzada?




¿La última cruzada?


MÉXICO, D.F. (apro).- En el verano de 2009 empezó a circular profusamente por Internet un correo que daba cuenta de una boda masiva celebrada en Gaza. El movimiento Hamas, que controla la franja, había promovido el casamiento de 450 parejas del campo de refugiados de Jalabya, proporcionando a los novios 500 dólares a cada uno, y a las novias su ramo y su ajuar.

“Presentamos este casamiento como un regalo a nuestro pueblo, que se mantuvo firme ante el sitio y la guerra”, dijo Ibrahim Salaf, líder de Hamas, refiriéndose a la operación “Plomo fundido” que en enero de ese año empendió Israel contra ese minúsculo territorio, dejando una gran destrucción y llevándose la vida de aproximadamente mil 400 palestinos, entre ellos muchos niños.

Hasta ahí parecía una nota regular. Pero, luego, el texto firmado por Paul L. Williams resaltaba que los novios eran mayores de 20 años y todas las novias menores de 10, lo cual ilustraba con una serie de fotografías que mostraban una larga fila de hombres adultos vestidos de negro, que llevaban de la mano a niñas prepúberes vestidas de blanco y maquilladas, algunas con exageración.

Las fotos, según Williams, narraban la “sórdida historia” de la pedofilia practicada en el Islam, siguiendo el ejemplo del profeta Mahoma que se enamoró de Aisha, la hija de su mejor amigo, a quien desposó cuando apenas tenía seis años de edad. El Corán aprobaría esta práctica y, de acuerdo con el autor, el propio ayatola Jomeini habría dicho que a una niña pequeña “no se le puede penetrar, pero sí sodomizar”. Después seguía una larga diatriba sobre la poligamia, la mutilación genital y el maltrato a las mujeres musulmanas en general.

Siguiendo el link que proporciona este correo, se llega a un sitio que lleva el nombre de thelastcrusade.org, editado por el propio Paul L. Williams, un cristiano fundamentalista estadunidense que dice estar comprometido “con los verdaderos creyentes en una guerra santa contra las fuerzas omnipresentes del humanismo secular (incluyendo al cristianismo dominante), el socialismo ateo, el antiamericanismo y, sobre todo, el Islam radical”.

Pocos, sin embargo, se tomaron la molestia de indagar la fuente de esta historia, que empezó a correr con gran indignación por las redes sociales. De nada sirvieron las aclaraciones –avaladas por las notas de la gran prensa– de que las niñas que aparecían en las fotos eran “damitas” que representaban a las verdaderas novias que esperaban en el sitio del casamiento, como lo estipula el Islam. “¡Perra!”, le espetaron a una chica musulmana que en el mar de condenas intentó explicar la situación.

Esta recapitulación viene a cuento no sólo porque ese correo sigue circulando, sino porque ejemplifica el caldo de cultivo del que abrevan las corrientes radicales de ultraderecha que se multiplican sobre todo en el mundo anglosajón, y del que también se nutrió Anders Behring Breitvik, el extremista noruego que llevó a cabo las matanzas de Oslo y la isla de Utoya el 22 de julio pasado.

“Como cruzados –dice Williams en su sitio web– estamos golpeados y ensangrentados, pero no doblegados. No bajaremos nuestra espada hasta que el último jihadista y ‘crislamista’ haya sido derrotado”. El “Crislam”, una combinación de Cristianismo e Islam, es un concepto que él mismo acuñó y que, asegura, empieza a propagarse por Estados Unidos.

A lo que se refiere este ultraconservador es a los acercamientos ecuménicos entre Cristianismo e Islam promovidos por el programa “ama a tu vecino”, surgido a raíz de los atentados de 2001 y la islamofobia que se desató en Estados Unidos a causa de ellos. Según él, el “Crislam” además habría cobrado ímpetu por la afirmaciones de George W. Bush de que cristianos, judíos y musulmanes adoran al mismo Dios, y por la referencia que el pastor Rick Warren hizo de Isa (el nombre árabe de Jesús) en la toma de posesión de Barack Obama.

Desde luego, Williams también arremete contra este último. Después de reseñar un Festival Internacional Árabe Anual celebrado en Michigan, y en el que además de la Cámara Árabe-Americana de Comercio y la Ford “denuncia” que también participaron miembros del FBI, la CIA y representantes del ejército estadunidense, consigna: “Bienvenidos al Estados Unidos de Obama, donde el Islam representa la religión más favorecida y una vital fuerza política”.

Calificando a thelastcrusade.org como “un portal de odio”, el sitio catholica.com.au señala que tan sólo se trata de una página web con el típico estribillo de: “Osama es un musulmán y quiere imponernos a todos la ley de la sharia”. Las historias de horror sobre la actividad sexual con niñas en el Islam también es parte de su narrativa, dice quien se identifica como gemstones. “¡Mejor ignorarla!”

Pero no es fácil, porque cada portal de estos da paso a otro y otro. Pasando a Europa, hay una página que se llama Las Puertas de Viena, en referencia al sitio de la actual capital de Austria por tropas musulmanas en 1683 que, dice, amenazó a la Europa cristiana. “Sólo estamos en una nueva fase de una guerra muy vieja”.

Ahí, grupos de ultraderecha austriacos, con los que se dijo que Breivik podía tener vículos, se distancian de él. Niegan que el asesino noruego sea un fundamentalista cristiano, como lo ha presentado la prensa, y dicen que abrevó más de la izquierda que de la derecha (citan a ideólogos como Naomi Klein o movimientos como el EZLN mexicano). “No creía en Dios, sino en la ciencia; no seguía las enseñanzas de Jesús y pensaba que el cristianismo no debía inmiscuirse en asuntos políticos”, subrayan, y afirman que más bien era un cristiano “cultural”.

Temen que ahora se va a dar una campaña –“¿o deberíamos llamarla Cruzada?”– contra el “extremismo” de derecha, encabezada por la Organización de Cooperación Islámica, la ONU y el ¡Departamento de Estado! de Estados Unidos. También aprovecha el foro Geert Wilders, presidente del derechista y xenófobo Partido de la Libertad de Dinamarca, para desmarcarse de Breivik y denunciar una “cacería de brujas”.

Pero el vínculo más interesante al que llevan todas estas páginas es al blog de alguien que se identifica como Vlad Tepes –el nombre del conde que inspiró al personaje de Drácula y que era conjurado con una cruz–, quien aclara que el autor de El Reporte Fjordman no es el tirador de Oslo, sino un bloguero escandinavo que renunció a su propio y exitoso blog para escribir ensayos con un tema central: la crisis de Occidente.

La aclaración parece pertinente, porque quien se identifica simplemente como “el hombre de los fiordos” tiene un pensamiento y una capacidad de producción muy similares a las de Anders Behring Breivik. La lista de títulos de la llamada Fjordman Files es simplemente impresionante y, en conjunto, debe sumar miles y miles de páginas. Pero, además, sus temas son recurrentes: la inmigración, el multiculturalismo, el marxismo y, por supuesto, el Islam:

“¿Por qué el Islam debe ser expulsado de Occidente? ¿Es el Islam compatible con la democracia? ¿Qué le cuesta a Europa la inmigración musulmana? ¿Cómo destruir a un pueblo con la inmigración? La islamización de las ciudades europeas. La infiltración de la Hermandad Musulmana en Occidente. Barack Hussein Obama y el triunfo del marxismo. Islamización y cobardía en Escandinavia. La hipocresía sueca frente a Israel y los musulmanes”, son sólo una selección mínima de lo que Fjordman llama sus “ensayos”.

Pero quizás el título más inquietante en la actual coyuntura es el de “El gobierno noruego se rinde ante los musulmanes”, en el que censura el reconocimiento de Hamas en Gaza, el manejo de la crisis de las caricaturas contra Mahoma en Dinamarca, la reunión del ministro de Cultura y Asuntos Religiosos del Partido Laborista con el Consejo Islámico de Noruega y, por supuesto, la tolerancia a la inmigración musulmana.

El rumor de que Fjordman era Breivik se extendió de tal manera, que él mismo, se aseguró, subió el 23 de julio a la red el siguiente mensaje: “No tengo idea de quién y por qué difundió este rumor, pero es de mala fe. Estuve blogueando todo el día sobre estos horribles acontecimientos, lo que puede ser confirmado por una docena de personas. No respondí antes, porque estaba emocionalmente exhausto por estos hechos, pero siento que ahora debo hacerlo, porque algunos quieren embarrarme”.

Efectivamente hubo quien respaldara sus dichos. Alguien que se identificó como Klein Verzet, por ejemplo, dijo que había un rumor malicioso de que Fjordman era el tirador de Utoya. Pero “no es cierto, yo estuve en comunicación con él todo el día, antes, durante y después de la matanza. Si fuera cierto, habría logrado la proeza de estar en comunicación con sus amigos al tiempo de hacer lo que hizo, y aun después de ser detenido”.

Como quiera que sea, tanto Breivik como Fjordman evidencian que las crecientes corrientes en contra del multiculturalismo, y particularmente del Islam, no se sustentan en una simple afinidad de sentimientos, sino en una nutrida argumentación. Al igual que el primero, con su manifiesto de mil 500 hojas, el segundo ha escrito un voluminoso texto titulado The Eurabia Code, en clara alusión al Código Da Vinci, de Dan Brown.

“Decidí escribir este ensayo, porque muchos rechazan el concepto de Eurabia como una simple teoría conspiratoria; pero es posible documentar que la islamización de Europa no se ha dado por accidente, sino con la participación activa de los líderes europeos”, asegura.

Fjordman se basa a su vez en el libro de la escritora Bat Ye’or (Hija del Nilo, en hebreo), titulado Eurabia: The Euro-Arab Axis. De nombre real Gisèle Littman y nacida en Egipto, la autora fue expulsada de ese país árabe presuntamente por su condición judía y, desde entonces, se dedicó a escribir sobre la historia de los no musulmanes en el Medio Oriente, y particularmente sobre los dhimmis –término que ella atribuye a Bashir Gemayel, el líder maronita de Líbano–, que se refiere a los cristianos y judíos que viven bajo gobiernos islámicos.

La tesis principal plantea que para contrarrestar a Estados Unidos y la Unión Soviética, las dos potencias emergentes de la II Guerra Mundial, la Francia de Charles de Gaulle se acercó a los países árabes, política que fue continuada por sus sucesores, gradualmente asumida por otros líderes europeos y ahora adoptada como un todo por la Unión Europea.

Según ella, esto ha significado una creciente islamización de Europa, que la convierte en un satélite del mundo árabe y musulmán. Aliados con éste, los líderes europeos asumen su mismo enfoque respecto de Estados Unidos e Israel, apoyan a los palestinos e impulsan desde dentro una postura de la sociedad europea proclive a la inmigración, a la integración y a la idea de que el Islam es parte de Europa. Y no se trata de teorías aisladas, sostiene Bat Ye’or, sino de lineamientos para la elaboración de políticas públicas.

Académicos del otro lado del espectro se muestran alarmados por la proliferación de estas ideas, particularmente por la amplitud y vertiginosidad que cobran en Internet. Así, dice el británico Matt Carr en la revista Race & Class, una “teoría conspiratoria” se ha convertido en una “peligrosa fantasía islamofóbica” que se agita como espantajo por Europa.

The Economist, por su parte, subraya que todos estos textos tienen el mismo formato de los escritos antisemitas. Y también, habría que decir, el de los jihadistas islámicos, porque, al final, todos los fanatismos convergen.

domingo, 31 de julio de 2011

La extrema derecha europea y su conexión con el Likud



Bajo la Lupa
La extrema derecha europea y su conexión con el Likud: las sombras ominosas de Huntington y Rothschild-Murdoch
Alfredo Jalife-Rahme
 
Anders Behring Breivik, adicto de las guerras demográficas religiosas y multihomicida de adolescentes y adultos noruegos del Partido Laborista (socialdemócrata), no es un asesino solitario ni un lobo estepario. Sus nexos con la extrema derecha europea islamofóbica y pro israelí están bien establecidos.

Para que reine el espejismo unipolar del nipón-estadunidense Francis Fukuyama (anterior empleado de planeación del gobierno de EU) sobre el fin de la historia y la parusía del neoliberalismo global, controlado por la hoy insolvente banca israelí-anglosajona, se requiere antes aniquilar a la galopante demografía poligámica del Islam (mil 600 millones de feligreses) como implementación del choque de civilizaciones de Samuel Huntington, ex funcionario e ideólogo del gobierno de Estados Unidos (EU).

¿Cómo dispondrán luego de mil 300 millones de chinos y mil 200 millones de indios multipolares, sin contar a los 500 millones de africanos y a los rebeldes entre los 500 millones de latinoamericanos?

Huntington, promotor de la supremacía Wasp (blanco, anglosajón y protestante), hoy en franca degenerescencia, se despidió de la vida con el libro mexicanófobo ¿Quiénes somos?, de pánico ante el ascenso demográfico de los hispanos.

¿Son los monógamos latinos para EU lo que representan los polígamos islámicos tanto para la pletórica extrema derecha europea como para Israel?

En el trasfondo concierne el problema de la migración global que tiene implicaciones idiosincráticas etnoteológicas y socioculturales en cada país anfitrión debido a la unipolar imposición militar de la desregulada globalización financierista que obliga a los masivos flujos migratorios.

De no ser por supervivencia, ¿a quién le agrada abandonar país y familia para ser maltratado, vejado y ultrajado en EU y Europa?

Los totalitarismos ideológicos crearon los refugiados políticos, así como hoy el totalitarismo neoliberal global engendra a los refugiados económicos islámicos, latinos y africanos.

En este sentido profundo los latinos migrantes son hermanos de los islámicos asentados en Europa.

La inviable teología, más que ideología, del fukuyamesco y simiesco fin de la historia –el dominio eterno del neoliberalismo global impuesto por el Wasp trasatlántico– arropa el racismo, la xenofobia y la prevalencia teológica unipolar del choque de civilizaciones: el tóxico manual operativo de las guerras bushianas y su santa alianza con Gran Bretaña (GB) e Israel de despojo de los hidrocarburos y las telecomunicaciones de los países árabes, en particular (Irak, Yemen, Somalia, Hezbolá, Hamas y Libia), e islámicos, en general (Afganistán y Pakistán; con la mira puesta en Irán), que propalan sus comentaristas infectos, los neoconservadores straussianos, al unísono de la ultraextrema derecha bélica del Committee on the Present Danger, que pululan en la televisora Fox News, que forma parte del inmundo oligopolio multimediático más poderoso de la historia de la humanidad y copropiedad de la dupla Rothschild-Murdoch (Bajo la Lupa, 24 y 27/7/11).

Se trata de una sinergia global bien lubricada de alcances geopolíticos que propala la alucinación de Fukuyama, implementada por la teología global de Huntington, aplicada por las petroleras anglosajonas (las nuevas cuatro hermanas) y apuntalada por los oligopolios multimediáticos globales, específicamente News Corporation y BSkyB (con Sky: su sucursal sionista mexicana).

Ya el ministro conservador británico Jeremy Browne ilustró el papel hegemónico de la tripleta Financial Times / The Economist / BBC en la imposición de la agenda ideológica y financiera global, una genuina globalización de la desinformación.

Breivik, un ser sico-bio-social en última instancia (nada insano, como alega su abogado para atenuar su condena), amén de ignorante (confunde marxismo con socialdemocracia), es el engendro natural del conjunto supremacista teológico global de Fukuyama, Huntington, las depredadoras petroleras anglosajonas, las guerras bushianas de la tripleta EU-GB-Israel y la dupla Rothschild-Murdoch que nutre a las mentes carentes de sindéresis y vulnerables a la globalización de la desinformación.

¿Cuál es la diferencia entre Breivik y los neoconservadores straussianos? Ninguna.

Israel National News (25/7/11) alardea que Breivik ame (sic) a Israel. Cita una frase del multihomicida noruego, quien fustiga a Europa, ya que “el tiempo llegó para frenar el apoyo estúpido (sic) a los palestinos (…) para iniciar el apoyo a nuestros primos (sic) culturales, Israel”. ¿Se acentúa la limpieza multicultural?

Glenn Beck, virulento comentarista asociado a Fox News y furibundo partidario de la dupla Netanyahu-Lieberman, justificó el multihomicidio de los jóvenes noruegos al compararlos con las juventudes nazis (Haaretz, 26/7/11).

Mark Hugues, Gordon Rayner y Bruno Waterfield (The Daily Telegraph, 27/7/11) develan los nexos de Breivik con la Liga de Defensa Inglesa, el Partido Nacional Británico y Combate 18, a quienes, 90 minutos antes de sus asesinatos seriados, envió su manifiesto, un mamotreto de más de mil 500 páginas –Una declaración de independencia europea- 2083 (sic)– que mezcla bizarramente los delirios exterminadores del Unabomber con el jihadismo de Al Qaeda y las cruzadas medievales de los Caballeros Templarios (las cuales, por cierto, perdió el cristianismo y hoy está ganando Israel).

¿Por qué GB, apodada Londonstán, abriga y tolera laxamente a los dos extremos radicales del cristianismo y el Islam, ya no se diga a los oligarcas opositores de Rusia? ¿Son sus armas geopolíticas para que pueda dividir y vencer a sus adversarios globales y despojarlos de sus materias primas y telecomunicaciones?

Breivik asistió a una manifestación en Londres (sic) en apoyo al político holandés de extrema derecha Geert Wilders (viajero frecuente a Israel), además de ostentar sus vínculos con Tanguys Veys, parlamentario de extrema derecha del partido antislámico Vlaams-Belang.

Charles Hwaley, de Der Spiegel (29/7/11), escudriña la perturbadora conexión Likud de los populistas de extrema derecha y sus aliados en Israel, quienes han establecido una estrecha red de partidos islamófobos desde Italia hasta Finlandia. Aduce que algunos (sic) en Israel, de la coalición del gobierno Netanyahu, creen que los populistas son el futuro de Europa.

Israel, una teocracia en primera y última instancia, se halla así en la línea frontal contra la paulatina islamización de Europa.

Eliezer Cohen –anterior coronel condecorado de la fuerza aérea israelí y ex diputado aliado del vicepremier Avigdor Lieberman, ya no se diga del holandés Geert Wilders–, apodado felinamente Chita (¿por qué será?), considera que los partidos europeos de extrema derecha hablan exactamente (sic) el mismo lenguaje que el Likud y los otros de la derecha israelí. ¡De acuerdo!

La réplica del primer ministro laborista Jens Stoltenberg ha sido luminosamente civilizatoria: Noruega va a combatir sus fantasmas extremistas con mayor apertura, democracia y seguridad.

El antídoto al choque de las civilizaciones es tanto el diálogo de las civilizaciones como la pluralidad democrática de los multimedia y las telecomunicaciones.

79 minutos con Anders Behring Breivik matando

En este blog hemos estado ausentes, pero no de la sangrante realidad del orbe. Son tiempos nefastos...

Anders Behring Breivik no es un elemento aislado en el universo. En los últimos años la derecha extrema cobra fuerza en Europa. En Estados Unidos tras el arribo de Obama, el racismo crece a pasos agigantados. Y  desde inicios de año vimos como el tablero completo de Medio Oriente fue volteado de cabeza, derribando viejas estructuras...

Aquí van varias notas al respecto. Ojo: no perder la conexión israelí...


REPORTAJE: EL MONSTRUO

79 minutos con Anders Behring Breivik matando

Reconstrucción de la matanza de la isla de Utoya: 69 cadáveres y un solo asesino


ÁLVARO DE CÓZAR Y JUAN GÓMEZ 31/07/2011


Entre los dirigentes laboristas noruegos es frecuente bromear sobre los viejos recuerdos de la isla de Utoya. Allí se formaron parejas que todavía duran y se trabaron amistades y enemistades para toda la vida. En sus folletos informativos, los jóvenes del Partido Laborista (AUF) animan a los suyos anunciando que "Utoya es el mejor lugar de Noruega para conocer gente: aquí encontrarás jóvenes de todo el país, habrá conciertos, discoteca y citas. ¡Hasta tenemos un Sendero de los Enamorados!".

"Era lo mejor del verano", afirma Asbj Kristoffersen, de 75 años, un sindicalista y veterano militante socialdemócrata que sigue trabajando en las oficinas del partido en Oslo. Esa pequeña isla, de poco más de 10 hectáreas, le unió para siempre a unas siglas y afianzó sus convicciones. "Fue el paraíso de mi juventud", asegura.

Unos mil muchachos de entre catorce y veintitantos años habían empezado a viajar a la isla a lo largo del verano para repetir una experiencia similar a la de Kristoffersen. El 22 de julio, los jóvenes esperaban entusiasmados el discurso que el primer ministro, Jens Stoltenberg, iba a pronunciar al día siguiente. Justo en el momento en el que Stoltenberg prepara el texto, una bomba explota junto a la sede del Gobierno central en Oslo. La explosión mata a ocho personas y destruye casi todo el barrio de oficinas y ministerios. Los jóvenes oyen por la radio las noticias y siguen en todo momento lo que está pasando, preocupados por la situación del líder de su partido.

El viernes, 22 de julio, llovía en Utoya.

Es el cuarto día de acampada veraniega en el campamento y los chicos del AUF se congregan tras recibir la noticia del atentado. Eskil Pedersen y Asmund Aukrust, dirigentes laboristas, han suspendido ya todas las actividades del día y convocan a los 530 muchachos que siguen en la isla. A esas alturas muchos creen todavía que la bomba ha sido obra de algún grupo islamista internacional.

Johannes Dalen Giske está trabajando en el ferri Thorbjorn cuando un tipo alto y corpulento, con uniforme de policía y que lleva una bolsa, le pide que le lleve a la isla. Su nombre es Anders Behring Breivik. Es el autor de los atentados de Oslo. Nadie lo sabe entonces, pero el coche bomba solo ha sido una maniobra para despistar a la policía y desviar la atención de la isla de Utoya. Giske le deja pasar tras pedir permiso al capitán.

El visitante desembarca en Utoya a las 16.07. Minutos después abre fuego sobre Monica Bosei, de 45 años, llamada la madre de Utoya porque ella es quien ha organizado las acampadas de los últimos 10 años. Breivik también mata a Trond Berntsen, de 51 años, un policía fuera de servicio y hermanastro de la princesa noruega Mette-Marit. Tras cobrarse las primeras víctimas, emprende el camino hacia la casa principal del complejo de Utoya. Nueve jóvenes que escuchan los disparos se refugian en el barco de Giske. Sin entender muy bien la situación, este decide regresar con esos nueve pasajeros. Entre ellos se salva Eskil Pedersen, presidente de AUF (Partido Laborista noruego).

En su camino hacia el centro de la isla, Breivik dispara a discreción. Abate a Ingvild Leren Stensrud, una chica de 16 años que sobrevive a los tres impactos ocultándose a rastras entre los cadáveres. Al alcanzar la cafetería de la Isla, donde los jóvenes aún ignoran del todo lo que está pasando, Breivik los llama a voces: "Acercaos, que tengo información importante sobre el atentado de Oslo". Mata, uno detrás de otro, a los que se pusieron en primera fila. Los demás huyen despavoridos.

En la cafetería se halla Alí Esbati, economista de 34 años invitado a Utoya para impartir un seminario. Esbati no da importancia a los primeros ruidos y gritos. Pero la expresión desencajada de los jóvenes que se refugian en la sala le lleva a tirarse al suelo con los demás. "¡Todos fuera de aquí!", les gritan algunos muchachos a través de las ventanas. Esbati sale por una de ellas y evita así el embudo que se estaba formando en la puerta trasera. A la izquierda está el bosque. Decide esconderse allí.

Ya se han producido entre tanto las primeras llamadas de socorro. A las cinco y media de la tarde, la policía de Buskerut recibe las primeras desde la isla. Utoya es una trampa mortal. Breivik continua su recorrido tranquilamente, armado con el fusil automático que ha sacado de su bolsa. Cuando algún herido da señales de vida, lo remata con su pistola Glock.

Julie Bremnes, que ya ha hablado con su madre por teléfono, le envía un mensaje de texto a las 17.42: "Mamá, dile a la policía que se den prisa, la gente está muriendo aquí". Marianne Bremnes, que vive cerca del círculo polar Ártico, le responde enseguida:

-Lo estoy intentando, Julie, la policía está en camino. ¿Te atreves a llamarme?
-No. Dile a la policía que hay un loco dando vueltas y disparándole a la gente. Que se den prisa.
-La policía lo sabe, ha recibido muchas llamadas. Todo va bien, Julie, la policía nos está llamando ahora. Envíanos una señal de vida cada cinco minutos, por favor.
-Tememos por nuestras vidas.
-Lo entiendo, cariño. Sigue escondida y no te muevas. La policía esta de camino, si es que no ha llegado ya. ¿Has visto a alguien herido o muerto?
-Estamos escondidos en las rocas de la costa.
-Vale. ¿Quieres que le diga a tu abuelo que pase a recogerte cuando haya pasado todo? Tú decides.
-Sí.
-Vamos a llamar al abuelo ahora.
-Te quiero, aunque me porte mal a veces. No siento pánico, pero estoy muerta de miedo.
-Lo sé, cariño. También te queremos mucho. ¿Sigues oyendo disparos?
-No.

Mientras Marianne trata de tranquilizar a su hija, Breivik continúa con la matanza. Los muchachos que se ocultan en el bosque orientan su huida según la dirección de donde les llegaba el sonido de los disparos. Kristoffer Niborg, de 24 años, corre con un grupo de amigos por los bosques de Utoya. Saben que Breivik les pisa los talones. Deciden abandonar la protección de los árboles para buscar la salvación tirándose al agua muy cerca de la zona nudista. El agua está fría. La ropa empapada tira de ellos hacia el fondo y su esfuerzo no les basta para alejarse lo suficiente. Breivik, tan tranquilo, se planta en la orilla y encara el rifle una y otra vez. Christopher logra escapar, pero varios de sus amigos mueren cerca de él.

Edvard Fornes, de 16 años, también se encuentra en la costa. Escondido entre la vegetación, ve cómo Breivik descubre a un grupo de compañeros ocultos en una zanja. Los chicos suplican piedad. Breivik abre fuego y los mata, "como a perros", según dirá Fornes. Breivik se dirige a otros jóvenes que escapan: "Venid a jugar conmigo". Fornes se tira al lago y empieza a nadar. Cuando se gira, ve cómo Breivik le apunta con su rifle y se sumerge para bucear. El agua está a dos grados. El muchacho escapa ileso.

Alertada por llamadas como la de Marianne Bremnes, la policía de Buskerut llega al punto del litoral más próximo a la isla de Utoya. Los agentes no pasan de ahí. La mayoría de los efectivos están concentrados en el centro de Oslo, donde unas horas antes había explotado el coche bomba de Breivik.

Así que el jefe de la policía de Oslo, Arnstein Gjengedal, ordena a las fuerzas de élite antiterroristas Beredskapstroppen que acaben con la matanza de Utoya. La policía solo tiene un helicóptero, que carece de suficiente capacidad para llevar desde Oslo a los policías con todos sus pertrechos. Los agentes no llegan a la orilla del Tyrifjorden hasta las 18.09. Tienen que esperar 16 minutos más hasta que un bote les lleve a la isla.

La televisión pública noruega sí que ha llegado hasta Utoya por aire. El ruido de las aspas de su helicóptero hace que Esbati, que seguía escondido en el bosque cercano a la cafetería, se crea rescatado ya por la policía. Tras pasar por diversos escondites en el bosque, la proximidad de los disparos de Breivik lo ha llevado hasta la costa. Las aspas, piensa, son de la policía y traen la salvación. Así que se relaja un tanto y se reúne con un grupo de muchachos, entre los que hay dos niños de 9 y 10 años. Uno de ellos llora: "Han matado a mi padre, he visto como mataban a mi padre". Esbati cree ahora que era el hijo del policía Berntsen, la segunda víctima de Breivik.

El helicóptero solo lleva una cámara de televisión, que graba impotente las únicas imágenes de Breivik disparando en la isla. A ras de suelo, Esbati se percata de la presencia de otro adulto de uniforme. Lo toma por un policía hasta que abre fuego sobre un grupo de jóvenes. Esbati está a solo 10 metros del asesino. Se tira al agua y huye, temiendo que una bala lo alcance por la espalda en cualquier momento. Pero Breivik continúa su camino en dirección contraria.

Julie ha seguido enviando mensajes de texto a su madre a través del teléfono móvil.

-La policía está aquí.
-Dicen que el que dispara lleva uniforme de policía. Ten cuidado. ¿Qué está pasando?
-No lo sabemos.
-¿Puedes hablar ahora?
-No, sigue disparando.
-Una unidad antiterrorista está ahí intentando atraparlo.
-Ok.
-¿Te buscamos un vuelo a casa mañana?
-No estoy para eso ahora.
-Lo entiendo.

También el vicepresidente del Partido Laborista, Asmund Aukrust, que se había escondido en el bosque, se da cuenta de que los árboles no son un buen lugar para protegerse de Breivik. Elige una tienda de campaña del camping, donde se encierra con la esperanza de que Breivik no regrese a buscar más víctimas. En las primeras dos horas que pasa oculto en su tienda escucha muchos tiros y gritos. Al final, solo la lluvia golpeando la lona. Se aferra a un pensamiento que le permite mantenerse en calma: "Esto es una locura y tendrá que terminar antes o después".

Se encargará de ello Jacob Bjertnaes, que desembarca en Utoya a las seis y media de la tarde con el comando de élite. Se dividen en dos grupos. Uno se encamina al norte y otro al sur. Es este último el que ve al terrorista a unos 350 metros. Los agentes gritan para que Breivik deponga las armas. Tienen orden de disparar si se resiste o tiene explosivos en su cuerpo. Breivik no se la juega. Levanta los brazos y, en el mismo gesto, arroja el arma a más de 15 metros de sí. No dice nada. Los agentes le esposan. Terminan los 79 minutos de Breivik en Utoya.

La conversación entre Julie y Marianne prosigue mientras tanto:

-¿Sabes si lo han cogido ya?
-Te tendremos informada, cariño. Estamos siguiéndolo todo por televisión. Eh, ¿sigues ahí?
-Si, los helicópteros están dando vueltas sobre nosotros...
-Así que debes estar bien...
-Buscan a gente en el agua, aún no nos han rescatado. ¿Qué dicen en las noticias?
-La policía ha llegado a Utoya en un bote. Por lo demás, nada nuevo. No sabemos qué ha pasado con el pistolero, así que sigue quieta.
-¡Ya lo tienen!

Aukrust permanece escondido durante horas. La clínica universitaria de Oslo acoge a 32 heridos, 23 de ellos de extrema gravedad. Breivik usó balas de punta hueca, que se fragmentan tras el impacto con el cuerpo y se dispersan así por el organismo causando daños impredecibles. Los médicos inducen el coma a varios de ellos. Preguntado hace unos días sobre el despertar de estos pacientes, el cirujano Aksel Naess explicó que el último recuerdo de estas personas son las carreras por la supervivencia en los bosques de Utoya. "Lo primero que hacen es preguntar si sus amigos siguen vivos".

El balance de víctimas del asesino es, por ahora, de 69 muertos en la isla y 8 más por la explosión del coche bomba. -


domingo, 9 de enero de 2011

Legalizan en Israel la separación por sexo en los colectivos de transporte


Cangrejos, al combate, cangrejos, a compás;
un paso pa' delante, doscientos para atrás.

Legalizan en Israel la separación por sexo en los colectivos de transporte

08/01/11 Es un pedido de religiosos ortodoxos. Los hombres irán adelante y las mujeres, atrás.

El caso promete una polémica sin término y la necesidad de muchas explicaciones. Es porque en Israel se acaba de autorizar que los autobuses separen por sexo a los pasajeros, los hombres adelante y las mujeres atrás.

La medida segregacionista que pone al país en contradicción con la modernidad , fue adoptada luego de casi dos años de debates que enfrentaron opiniones de religiosos, escritores, grupos de feministas y la Corte Suprema. Fue de hecho el máximo tribunal el que estableció que no es ilegal que exista un servicio de transporte público con lugares reservados para las mujeres, que estén separados de los que usan los hombres. La Corte advirtió que, por lo menos, esa separación debe producirse de modo voluntario, por elección del usuario. Es fácil adivinar los conflictos que se generarán desde ahora.

La iniciativa había surgido años atrás en zonas ultraortodoxas , donde comenzaron a operar una treintena de autobuses. Estos rabinos habían hecho notar que la defensa del “recato” en público imponía la separación de los viajeros en los superpoblados autobuses públicos. Y justificaron en la supuesta necesidad de evitar lo que llamaron “tentaciones sexuales”.

La separación estricta entre hombres y mujeres no es solo una cuestión de la ortodoxia judía. También es una costumbre común entre los practicantes de las tendencias más rígidas del islamismo.

En Israel hace tiempo que hay un fuerte debate sobre esta versión de la moralidad. En 2008, la escritora Naomi Ragen, junto al Centro para el Pluralismo Judío, se dirigió a la Corte Suprema para examinar las llamadas “líneas timoratas”. Además de cuestionar los aspectos morales, otras personas se quejaron de problemas prácticos que su aplicación crea, como el descenso del vehículo y la compra del billete: cómo hacerlo si el conductor está en la parte delantera, reservada justamente a los hombres.


Los núcleos familiares quedarán obligados a viajar separados.
Incluso los ancianos/as deberían hacerlo de pie, aun cuando la otra mitad del vehículo —la de hombres o la de mujeres—, esté vacía.

Una decena de intelectuales se opuso desde entonces a la institucionalización de esos medios públicos con división para los géneros. Entre ellos, el poeta Natan Zach, los escritores A.B. Yehoshua y Haim Guri, y el politólogo Zeev Sternhell. Debido a esa campaña, el 27 de octubre de 2009 una comisión del ministerio estableció que los autobuses segregados eran ilegales y comportaban una discriminación grave. A la protesta de intelectuales se había sumado también la de una organización feminista israelí, preocupada por el hecho de que “luego de imponer la segregación de sexo en los autobuses, los rabinos podrían imponerla en los lugares de trabajo y en las oficinas públicas ”.

La apelación ahora aceptada por la Corte Suprema permitirá que el ministerio de Transporte deje circular a las nueve líneas privadas de autobuses que ya tienen puestos reservados por género.

El pronunciamiento, al declarar legal esta medida siempre que sea “voluntaria”, dejó contentos a algunos sectores liberales, que destacaron que los jueces insistieron sobre el derecho de las mujeres a sentarse donde quieran. También contentó a los rabinos, pues en sustancia los “autobuses segregados” comenzaron a circular de manera legal, aun cuando se trate de un año de prueba.


viernes, 7 de enero de 2011

EU e Israel, responsables en envenenamiento de Arafat


EU e Israel, responsables en envenenamiento de Arafat

Autor: Red Voltaire
7 January 2011
 
El 11 de noviembre de 2004, falleció el presidente Yaser Arafat en un hospital militar francés. Su muerte dio lugar, en aquel entonces, a una polémica sobre el origen de su envenenamiento. Cuando el movimiento Hamas descubre una serie de documentos en los archivos personales del ministro Mohamed Dahlan, logran reunirse las pruebas del complot. Arafat habría sido asesinado por traidores palestinos bajo las órdenes de agentes israelíes y estadunidenses


Thierry Meyssan* / Red Voltaire

La llegada de George W Bush al poder es Estados Unidos, en enero de 2001, y la del general Ariel Sharon en Israel, en marzo de 2001 y en plena Intifada, marcan un cambio radical en la política hacia los palestinos. Este periodo coincide con la entrega del informe del senador George Mitchell sobre las responsabilidades compartidas en la continuación del conflicto. El presidente Bush designa a un experimentado diplomático, William Burns, como su representante en el Medio Oriente. Junto al director de la Agencia Central de Inteligencia, George Tenet, Burns elabora un documento de seis puntos para el alcance de un cese del fuego. El 26 de junio, Sharon y Bush analizan el plan en la Casa Blanca.

En realidad, se trata de una simple puesta en escena. La reapertura de las vías de circulación en los territorios ocupados se subordina al cese inmediato y total de las hostilidades. En otros términos, las medidas represivas en los territorios ocupados no se suspenderán mientras los palestinos no renuncien incondicionalmente a la resistencia armada. Sharon y Bush se ponen de acuerdo sobre la adopción de un discurso que estigmatiza al presidente Yaser Arafat y lo hace responsable de la continuación de las hostilidades: es “el terrorista” por excelencia y los dos países tienen que unirse para enfrentar el “terrorismo”.

Por consiguiente, el general Sharon decide aplicar en adelante la estrategia de los “asesinatos selectivos” contra los dirigentes políticos palestinos. El primero en ser eliminado será Abu Ali Mustafa, uno de los jefes de la Organización para la Liberación de Palestina.

Se producen entonces los atentados del 11 de septiembre de 2001; la retórica anterior se incorpora sin problemas a la de la “guerra contra el terrorismo”. Aquella mañana, los medios de comunicación incluso divulgan una declaración en la que un grupo palestino reclama la autoría de los atentados, mientras que Israel cierra todas sus representaciones diplomáticas a través del mundo. Imágenes de unos 15 palestinos que gritan de alegría ante los daños causados en Estados Unidos dan la vuelta al mundo. En definitiva, la responsabilidad de los palestinos será descartada durante el transcurso del día y los atentados serán atribuidos a un grupúsculo instalado en Afganistán.

Para cerrar este capítulo, Yaser Arafat se presenta en un hospital para donar su sangre a víctimas estadunidenses. Pero la oportunidad es demasiado propicia para dejar de aprovecharla. Los dirigentes israelíes multiplican sus declaraciones de condolencia por las víctimas al comparar los sufrimientos de los estadunidenses con los de los israelíes. Ariel Sharon califica a la autoridad palestina como “organización que apoya el terrorismo”, mientras que el vocero de la Casa Blanca subraya que Israel tiene derecho a defenderse. Se recurre a la mezcolanza entre resistencia y terrorismo.

Tel Aviv intensifica las acciones tendientes a aislar al “terrorista” Yaser Arafat; pero los ministros de relaciones exteriores de la Unión Europea reafirman que el presidente palestino es un interlocutor favorable a la paz, mientras que Washington mantiene sus contactos con el viejo líder. Luego de haber comprobado que una solución militar es imposible, el general Sharon traza un plan que establece nuevos límites territoriales en Palestina y que garantiza la continuidad territorial de Israel y de sus colonias mientras que divide los territorios palestinos en dos zonas aisladas entre sí.

Discretamente, Sharon emprende labores de acondicionamiento, en especial la construcción de un muro que marcará la nueva frontera. El plan en su conjunto sólo será revelado posteriormente. El general Sharon se limita, primeramente, a anunciar la creación de “zonas de contención”, robadas a los territorios ocupados.

Simultáneamente, una asociación de exoficiales realiza una campaña de propaganda a favor de una separación entre judíos y árabes decidida unilateralmente por los judíos. Comienza la marcha hacia una forma de apartheid en la que Gaza y Cisjordania harán el papel de bantustanes.

Para desplazar las líneas en el terreno, el gobierno israelí emprende la operación “Muro de protección”, traducida a veces como operación “Muralla”, apelación que sólo se comprenderá posteriormente. El ejército israelí arrasa parte de Yenin y asedia, en Belén, la Basílica de la Natividad, donde la iglesia católica había dado refugio a varios miembros de la resistencia palestina.

El general Sharon designa a Yaser Arafat como el “enemigo público de Israel”, algo que muchos interpretan como signo de su inminente eliminación. En una solemne alocución televisiva, el primer ministro israelí declara: “El Estado de Israel está en guerra (…) Una guerra sin compromiso contra el terrorismo (…) actividad coordinada y dirigida por Yaser Arafat”. Durante cinco meses, las fuerzas israelíes asedian el palacio presidencial en Ramala y declaran esa ciudad “zona militar prohibida”. El viejo líder se ve sitiado en unas pocas habitaciones, sin agua ni electricidad. Sharon le propone la partida “sin pasaje de regreso”.

Terminado el asedio, gracias a la presión internacional, Arafat sigue estando confinado, en prisión domiciliaria, entre las ruinas del palacio presidencial.

El príncipe Abdullah, de Arabia Saudita, propone un plan de paz razonable, que tiene en cuenta los intereses de todas las partes. Lo presenta en la cumbre de la Liga Árabe, en Beirut, en ausencia de Yaser Arafat, quien sigue prisionero en Ramala, y obtiene el apoyo de Estados árabes.

George W Bush, quien se entrega a un doble juego con William Burns y Donald Rumsfeld por un lado y con Anthony Zini y Colin Powell por el otro, sabotea el plan árabe de paz. El 24 de junio de 2002, Bush se pronuncia por la creación de un Estado palestino, pero pone como condición previa la partida voluntaria del presidente Arafat y el establecimiento de una nueva dirección palestina que no esté “comprometida con el terrorismo”.

Está en marcha la lógica que debe conducir al asesinato del viejo líder. Ya nada podrá detenerla.

Washington solicita inútilmente a sus socios del “cuarteto” (Organización de las Naciones Unidas –ONU–, Unión Europea, Rusia) que apoyen la partida de Arafat. Después de un atentado que ocasiona siete muertos en Tel Aviv, el general Sharon ordena poner de nuevo bajo asedio el palacio presidencial. El ejército israelí destruye casi todo el complejo gubernamental y los dirigentes israelíes no esconden sus intenciones de acabar definitivamente con su “enemigo” Arafat. Toda la población palestina manifiesta su apoyo al viejo líder, mientras que el Consejo de Seguridad de la ONU vota la resolución 1435 en la que ordena a Israel poner fin inmediatamente a la operación. El ejército israelí levanta el asedio.

En Israel se organizan elecciones anticipadas, cuyo resultado refuerza el poder de Ariel Sharon. Al conformar su nuevo gabinete, Sharon declara sin ambages que va a “llevar a su término la guerra contra el terrorismo, marginar la dirección palestina y crear las condiciones para la aparición de una nueva dirección con la que será posible llegar a una paz verdadera”.

Rusia y Francia urgen a Arafat ceder posiciones para evitar lo peor. El viejo líder acepta crear un puesto de primer ministro y ponerlo en manos de una personalidad que goce de la aceptación de Tel Aviv y de Washington y que pueda conversar con ambos gobiernos para romper el aislamiento. Designa a Mahmud Abbas.

Los dos dirigentes tienen problemas para ponerse de acuerdo sobre la formación del gobierno. Abbas quiere poner las relaciones con las organizaciones de la resistencia militar en manos del general Mohamed Dahlan, proposición que Arafat rechaza. En definitiva, deciden nombrar a Dahlan como jefe de la policía.

En todo caso, la formación del gobierno palestino no cambia nada. La decisión de matar a Arafat ya está tomada. Ése es incluso el programa oficial del nuevo gobierno de Sharon. El embajador estadunidense William Burns y el primer ministro israelí Ariel Sharon organizan un encuentro secreto con el primer ministro palestino Mahmud Abbas y con el futuro ministro del Interior, Mohamed Dhalan.

Los conspiradores discuten los detalles del crimen. Acuerdan asesinar simultáneamente al viejo líder y a los jefes del Hamas para evitar que estos últimos retomen la antorcha.

El “cuarteto” acoge la formación del nuevo gobierno palestino con la publicación de la “hoja de ruta”. El gobierno de Sharon aprueba públicamente ese paso, pero transmite secretamente a la Casa Blanca una nota en la que expone 14 reservas que vacían la “hoja de ruta” de su contenido.

Durante seis meses, Mahmud Abbas participa en numerosos encuentros internacionales para poner en aplicación las recomendaciones del “cuarteto” y es recibido con honores en la Casa Blanca. Pero se descubre que está aceptando compromisos que van más allá de sus competencias, como la promesa –durante la cumbre de Akaba– de poner fin a la resistencia armada sin pedir nada a cambio.

El complot acaba por llegar a oídos del presidente francés Jacques Chirac, quien alerta a su homólogo ruso Vladímir Putin. Francia y Rusia proponen al presidente Arafat evacuarlo inmediatamente de Ramala y darle asilo político en el país de su elección. El viejo líder no acepta. Sabe que si sale de Palestina, nunca podrá regresar.

Para garantizar su propia seguridad, Arafat crea el cargo de consejero de seguridad nacional, que interfiere con las prerrogativas de Abbas y de Dahlan, y lo pone en manos de Jibril Rajub. La tensión alcanza su punto culminante. Abbas presenta su renuncia y se lleva a Dahlan.

En ese momento, Mohammed Dahlan envía una carta al ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz; de ésta se encuentra una copia en los archivos privados de Dahlan cuando este último se da a la fuga. Dahlan escribe: “Tenga usted la seguridad de que los días de Arafat están contados. Pero déjenos acabar con él a nuestra manera, no a la de ustedes (…) cumpliré las promesas que hice ante el presidente Bush”.

Yaser Arafat nombra primer ministro a Ahmed Qorei. El gobierno de Sharon responde con la adopción del principio de expulsión del presidente de la autoridad palestina fuera de Palestina. Los palestinos se manifiestan nuevamente a favor de su líder.

Siria pide al Consejo de Seguridad de la ONU que prohíba la expulsión de Arafat, pero Estados Unidos recurre al veto contra ese proyecto de resolución. Como represalia, los aviones israelíes sobrevuelan el palacio presidencial sirio y bombardean un antiguo campamento palestino cerca de Damasco.

En marzo de 2004, el ejército israelí asesina al jeque Ahmad Yasin, jefe espiritual del Hamas. Este asesinato puede interpretarse como el deseo de decapitar la rama musulmana de la resistencia para que no pueda sustituir a la rama laica cuando ésta sea también decapitada. En la ONU, Washington recurre al veto ante una resolución de condena contra ese crimen. Siguiendo la misma lógica, el ejército israelí asesina un mes después al jefe civil del Hamas, Abdel Aziz al-Rantisi.

Ariel Sharon viaja a Washington y da a conocer el nuevo plan de repartición de Palestina que ya viene aplicando desde hace tres años. Insiste en que la continuidad territorial israelí exige el desmantelamiento de las colonias demasiado expuestas e indefendibles y en que las tropas israelíes se retirarán de los territorios destinados a los palestinos. Admite la existencia de un proyecto de separación de las poblaciones en entidades étnicamente homogéneas y revela todo el trazado del muro de separación. El presidente Bush le da por escrito la luz verde de Washington y agrega que, debido a “la nueva realidad [existente] en el terreno”, el principio de regreso a las fronteras establecidas por la comunidad internacional es ya “irrealista”. El hecho consumado prevalece ante el derecho.

Como el Consejo de Seguridad de la ONU se niega a condenar las anexiones de territorios que se concretan con la construcción del muro de separación, la Asamblea General pone el caso en manos de la Corte de La Haya para que determine lo que establece el derecho.

En Ramala, Yaser Arafat teme que el ministro del Interior del gobierno de Qorei se haya sumado al complot y decide destituirlo. Ahmed Qormi, quien se siente rechazado, presenta su renuncia. Finalmente, Arafat deroga su decisión. Qormi y su equipo se quedan, incluyendo a los traidores.

Error fatal


El 21 de octubre de 2004, Yaser Arafat presenta vómitos. Los médicos creen, en principio, que se trata de una simple gripe. Su estado empeora rápido y su sistema inmunitario se debilita gravemente. A propuesta del presidente francés Jacques Chirac, Arafat acepta salir de Palestina para recibir tratamiento médico. Sabe que su vida corre peligro y que, incluso si se salva, ya no podrá volver a su tierra. En Francia, es internado en un hospital militar especializado. Los médicos no logran aislar el veneno debido a que sus asesinos le han inoculado, además, el retrovirus del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, lo cual hace ilegibles todos los exámenes que se le realizan. Cae en estado de coma.

Se anuncia su muerte el 11 de noviembre de 2004, a las 03:30, hora de París. La presidencia de la república francesa se ocupa de que en el acta de defunción se precise que el presidente de la autoridad palestina es una persona nacida en Jerusalén.

Al oponerse el gobierno de Sharon a que Yaser Arafat sea inhumado en Jerusalén, se realizan obsequias de nivel internacional en El Cairo y sus restos son enterrados en Ramala. Los colaboracionistas que habían conspirado con los ocupantes para matarlo no tardarán en apoderarse del poder.

*Analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace

Contralínea 214 / 02 de enero de 2011
 

domingo, 12 de diciembre de 2010

Maldición de los Madoff: suicidios, bancos mafiosos y la "diabólica" Sonja Kohn




Bajo la Lupa
Maldición de los Madoff: suicidios, bancos mafiosos y la diabólica Sonja Kohn

Alfredo Jalife-Rahme

Antecedentes: en mis artículos “El estafador Bernie Madoff y su lavado de dinero” (Bajo la Lupa, 15/3/09) y “Estafa de Stanford: del cártel del Golfo a Castañeda Gutman” (Bajo la Lupa, 4/3/09) propuse la hipótesis de probables intersecciones caribeñas del Irán-contras con los atracos bancarios de la financiera mafiosa Stanford y el delincuente Bernie Madoff.
Quienes somos verdadera y científicamente de origen semita (cerca de 422 millones de origen árabe frente a una ínfima minoría que pretende expropiar monopólicamente el término) ostentamos una proclividad cultural de creer en la maldición familiar, atavismo idiosincrásico legado por los sumerios, fenicios y cretenses a la cultura helénica, cuyo summum lo constituye la tragedia tebana de la familia de los labdácidas, a la que pertenecía míticamente Edipo rey, quien no pudo escapar a su destino funesto.

Hechos: resulta que la maldición familiar alcanzó a los Madoff, cuando Mark, de 46 años, uno de los dos hijos del delincuente Bernie –el mayor cleptómano de la historia de la humanidad, por 100 mil millones de dólares–, aparentemente se ahorcó (si es que no lo asesinaron las implicadas mafias traicionadas), en su lujoso departamento de SoHo (Nueva York) en el segundo aniversario del arresto de su padre (NBC News, 11/12/12).


Mark ya no podía vivir con el estigma (en su correo cesó de usar sus apellidos) y su hoy viuda Stephanie había entablado un juicio para cambiar tanto el apellido de su esposo como el de sus dos hijos, debido a las amenazas y a la humillación sufridas por el escándalo.

El lamentable suicidio de Mark sucede durante el diluvio de juicios legales del fideicomiso liquidador de la quiebra de Madoff, en representación de los afectados y que encabeza el abogado Irving Picard, quien ha resultado una verdadera fiera.

Picard se le fue a la yugular a los principales bancos anglosajones –desde HSBC pasando por JP Morgan-Chase hasta Citigroup, que forman parte de los 13 banksters (ver Bajo la Lupa, 1/12/012)– envueltos en la bidireccionalidad criminal financiera tanto con el blanqueador confeso Bernie –a quien no le han faltado sus apologistas (ver Respuesta a Adolfo Gilly, El Correo Ilustrado, La Jornada, 30/12/08)– como con una figura inesperada: su socia israelí-austriaca Sonja Kohn, quien ha resultado diabólicamente (sic) peor que el mismo Madoff, a juicio del investigador Allan Dodds Frank, del feroz portal The Daily Beast (11/12/12), recientemente asociado a la revista quebrada Newsweek: La diabólica (¡supersic!) socia femenina de Madoff en el crimen.

Con la salvedad quizá de la sacerdotisa griega Medea, quien presuntamente asesinó a sus hijos en la versión de Eurípides, no existe ningún personaje en la Biblia ni en Sodoma ni Gomorra, que emule la lascivia de Kohn, la cual, según el abogado Picard, puede ser peor que el ahora encarcelado Madoff, quien con su familia sigue robando (sic) con impunidad (sic) y oculta miles de millones de dólares de las víctimas de Bernie, pese a las pesquisas en EU.

¿Es Kohn todavía peor que Bernie? Pues sí: porque, pese a su cleptomanía y sus conspicuas ligas con las mafias globales en los paraísos fiscales del Caribe, no ha sido inquietada por la justicia universal muy selectiva.

El estupendo abogado Picard sentenció, como si fuera excelso siquiatra, que Madoff halló en Kohn un alma gemela criminal, cuya inventiva ambiciosa y deshonesta se equiparaba a la suya. ¡Olé!

¿Tendrá Kohn socios en México? ¿Cuáles serán sus intersecciones caribeñas con el criminal sir Allen Stanford?

Pues la políglota Kohn, con apariencia de inocua abuela de 62 años, resultó coconspiradora durante 23 años con Madoff y recaudó más de 9 mil 100 millones de dólares del total de 19 mil 600 en dinero efectivo (¡supersic!), junto a otros 55 socios, lo cual es susceptible de “desencadenar investigaciones criminales en Austria, Gran Bretaña (sic), Israel (¡extrasupersic!), Italia, Lichtenstein, Suiza y EU. ¿Y México? Les puedo dar pistas (no las de aterrizaje). ¡Está tremendo!

¿Cómo se cruzaron en Nueva York estas criminales almas gemelas?

Doods Frank relata que Kohn vivía en la comunidad judía ortodoxa de Monsey (Nueva York) –por ello usa su distintiva peluca roja– cuando trabajaba como comisionista para Merrill Lynch y fue reclutada por Madoff en un pacto secreto por un salario anual de 6.5 millones (¡de hace un cuarto de siglo!), gracias a los buenos oficios de un intermediario insólito: Howard L. Gottlieb, filántropo (sic) de las bellas artes, inversionista de Chicago (sic) y director del National Jewish Democratic Council. ¡Cuidado que aquí puede arder Troya e implicar a Rahm Israel (sic) Emanuel, el muy polémico ex jefe de gabinete de Obama!

Los abogados defensores de los defraudados, que reclaman 58.8 mil millones de dólares por daños, catalogan a Kohn de teatralmente camaleónica al usar varios nombres y operar con diferentes disfraces (sic), creando una red internacional de entidades de inversiones espurias con esquemas ilegales.

Kohn dirigió a su familia como una empresa criminal y, con la cobertura de secretos y mentiras, operó en su amplia red de fraudes como jefa de una familia mafiosa y enriqueció a su marido, hijos, nueras y yernos (hasta su progenitora), entre quienes se encuentran su hija Rina Hartstein y su yerno Moishe. ¡Vaya fichita!

Lo más impactante es que antes de ser apresado, Madoff intentó salvar de las hogueras eternas del infierno a su criminal alma gemela: seis semanas antes le dio el pitazo para sustraer 536 millones de dólares de una cuenta de JP Morgan-Chase e intentó destruir los documentos de sus negocios con el Banco Medici (propiedad de Kohn, hoy desaparecido y otrora asociado al venerable Banco de Austria).

El Banco Medici –cuya concesión fue extrañamente otorgada a Kohn por las autoridades financieras austriacas– representó la rama maligna (sic) del Banco de Austria, al unísono de 30 firmas de hedge funds (fondos de coberturas de riesgo) –con representación legal en el paraíso criminal fiscal de Gibraltar– controladas por Kohn y mediante las cuales canalizaba los fondos a Madoff, apalancada por las bancas de Austria e Italia (Unicredit). ¡Van a volar muchas cabezas de la hipócrita banca europea tan gangsteril como la estadunidense!

Conclusión: se presume saber adónde fue a dar el dinero de la quiebra de Lehman Brothers por 400 mil millones de dólares (ver Linda Sandler, Bloomberg, 27/09/08; thetruthseeker.com.uk, 2/10/08, y Bajo la Lupa, 12/10/08) –donde laboró la segunda esposa Hadassah Freilich Tucker, del ultraortodoxo israelí-estadunidense y, por añadidura, senador por Connecticut, Joe Isadore Lieberman–, así como la mayor parte de los desfalcos redireccionados mágicamente por Madoff (ver Finance Yahoo, 18/12/08, y Bajo la Lupa, 21/12/08).

En el caso de Kohn, las indagaciones son más fáciles debido a su propia confesión de hace nueve años al periodista israelí Dan Yachin, desde otro de sus disfraces posmodernos Alon Technology Ventures: mi objetivo (sic) siempre ha sido traer grandes jugadores (sic) institucionales a Israel y, a Dios (sic) gracias, tuve éxito (Globes Israel’s Business Arena, 17/12/01). ¿A qué daño y costo patrimonial a terceros inocentes?

El affaire Kohn apenas empieza y puede ser más demoledor que el pestilente caso Madoff.

¿El Mossad detrás de Wikileaks?


¿El Mossad detrás de Wikileaks?

Autor: Alfredo Jalife-Rahme 
12 December 2010

Desde que detonó la más reciente ráfaga de filtraciones de cables internos del Departamento de Estado por Wikileaks, que es un verdadero tsunami global de perfidia que deja mal parado a Estados Unidos, se ha gestado una dinámica interesante que obliga plantear si es una divulgación casta y pura de la (des)información –ya no se diga, la selección a cuenta gotas muy personal de su gerente Julian Assange, el polémico australiano de 39 años, algo así como un nuevo héroe anónimo en búsqueda de la piedra del Santo Grial de la verdad absoluta– o si algún servicio muy especializado de inteligencia se encuentra detrás de su divulgación masiva, pero selectivamente desestabilizadora, con propósitos aviesos.


Durante la primera semana del estallido de la vorágine de Wikileaks de más de un cuarto de millón de cables –que tomará analizar siete años por lo menos, de acuerdo con el propio Assange, hoy detenido por la acusación penal de violación sexual en Suecia y una orden de aprehensión de la Interpol–, nos llamó la atención que la teocracia chiíta iraní de los Ayatolás haya surgido como el maldito de la película, mientras Israel era tratado con una tersura inusitada (hecho acreditado por la misma prensa israelí en su conjunto).

Los afectados han reaccionado de manera diferente en los cuatro rincones del planeta. Los primeros días de la filtración, el foco de los grandes periódicos occidentales fue Irán y, en general, el gran Medio Oriente, donde son puestos en la picota los gobiernos de Pakistán y Afganistán.

Pese a la gravedad en el Noreste asiático, el tema de Corea del Norte no fue tan profundizado como el de Irán y sus vecinos árabes del Golfo Pérsico que tampoco salen muy bien librados.

Existen mil maneras y métodos de abordar los contenidos hasta ahora conocidos, y abundan quienes poseen sus propias pistas y sus muy respetables teorías que por el diluvio de datos son inevitablemente reduccionistas. Así las cosas, no pretendemos poseer la única interpretación universal al respecto y sólo nos consagraremos a destacar el cui bono del asunto, aplicado específicamente al gran Medio Oriente: la identidad de a quién(es) benefician las filtraciones al corte de caja de hoy, lo cual puede afianzarse o ir variando, y hasta desvanecerse, en las próximas semanas, meses y hasta años.


Es evidente que la lectura de las filtraciones respecto de Rusia, Europa, Coreo del Norte y Latinoamérica (donde el estado de “salud mental” de los mandatarios de México y Argentina es enjuiciado severamente con el simple hecho de realizar las preguntas pertinentes) es tan específica como la muy singular situación del gran Medio Oriente.

Ya habrá oportunidad de escudriñar estricta y serenamente el contenido de los cables –muchos de los cuales pecan de imprecisiones, inconsistencias, contradicciones y hasta son disparatados.

Baste por ahora señalar que no necesariamente todo lo que se dice en los cables, primero, es verdad (mucho depende del prisma del diplomático en turno en un lugar dado), y segundo, sea tomado en consideración por la Casa Blanca que en última instancia posee el monopolio del botón nuclear y que además cuenta con un abanico de input informativo desde su ejército (la Defense Intelligence Agency, DIA), pasando por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), hasta la depuración cupular en el Consejo de Seguridad Nacional. Los cables son un canal de los varios que posee el presidente Obama, quien en su calidad de comandante supremo tiene la última palabra.

Que la “diplomacia” de Estados Unidos haya sido expuesta en su peor rostro degenerado e indecente tampoco es nada sorprendente.

No faltan quienes hayan fustigado que varios de los cables de los embajadores de Estados Unidos pudieron haber sido formulados después de una sobredosis de cócteles (hoy la principal y vana tarea de la anacrónica “diplomacia” que en su conjunto ha quedado herida de muerte).

Insistimos: nuestro enfoque será indagar al beneficiario en última instancia por las filtraciones. De entrada, podemos avanzar –tal y como lo expresamos el mismo día de la exhumación del tsunami de Wikileaks con la muy solvente conductora Carmen Aristegui, de CNN en español– que, al corte de caja de ese día, el gran triunfador es Israel y el gran perdedor es Irán, lo cual llama poderosamente la atención y obliga a analizar las pistas (que no son muchas) del propio Julian Assange.

Vale la pena también tener presente un escenario nada descartable ni descabellado sobre la castidad ingenua y primigenia de Assange, quien estaría haciendo un involuntario servicio colateral a cierto tipo de países (Israel), así como perjudica a otros (Irán). Sea lo que fuere, el daño está hecho, pero no es nada improbable que posteriormente imprima un efecto boomerang contra sus autores.

Empezaremos por citar las reacciones a partir del más alto nivel estratégico: dos asesores de seguridad nacional de Estados Unidos, el demócrata Zbigniew Brzezinski (con Carter) y el republicano Stephen Hadley (con Baby Bush), ambos entrevistados por la conductora de PBS Judy Woodruff, el pasado 29 de noviembre, un día aciago para los servicios de inteligencia de Estados Unidos desfondados aparentemente por un hacker interno (el analista del ejército Manning Bradley, de 23 años, hoy encarcelado y aislado del mundo), y por Julian Assange, un “romántico” (en apariencia, hasta ahora) de la virtud (des)informativa. Brzezinski comenta que lo relevante radica en saber “quién alimenta a Wikileaks”. En forma interesante, Brzezinski sufre un lapsus linguae muy freudiano entre Wikipedia y Wikileaks, lo que ya, a su nivel, aporta una primera pista sobre el único país del Medio Oriente que no es árabe y a quien se le imputa el control de Wikipedia (debido a la nacionalidad, religión o etnia de sus inventores, controladores y operadores).

El exasesor de seguridad nacional de Carter, hoy íntimo de Obama, reconoce que mas allá de las abundantes trivialidades sin consecuencias, “algunas son apuntadas sorprendentemente”, como las que buscan poner en aprietos las relaciones de Estados Unidos con China. En cuanto a las exageradas citas sobre los líderes árabes, “su objetivo es socavar su credibilidad interna” debido a su postura en contra de Irán. Se pregunta “si Wikileaks está siendo manipulado por “partes interesadas que desean complicar la relación de Estados Unidos con otros gobiernos o desean desestabilizar a algunos (sic) gobiernos” debido al puntillismo implicado.

Brzezinski levanta la sospecha de que Wikileaks, además de su fuente conocida, haya sido “sembrada” y alimentada “al mismo tiempo por otros servicios de espionaje interesados (sic) que desean manipular el proceso y conseguir ciertos objetivos muy específicos”.

No hay que ser genio para deducir que el único país beneficiado es Israel, quien cumple exquisitamente las características delineadas por Brzezinski, quien habla nítidamente entre líneas.

De Defensa, un centro de pensamiento europeo, interpreta que Brzezinski, después de fustigar “la manipulación de un servicio de espionaje foráneo”, quizás “piense en que Israel ya no aprecia particularmente la injerencia del lobby judío en Washington”.

Esta opinión de Brzezinski es la que pesará más en el seno del gabinete Obama y, guste o disguste, es la más seria expresada al más alto nivel de la jerarquía gobernante de Estados Unidos.

No es ocioso exponer otros portales y gobiernos de primer nivel en el gran Medio Oriente (por ejemplo, Turquía) que señalan explícitamente tanto al Mossad (Instituto Central de Operaciones y Estrategias Especiales) como a Israel de encontrarse detrás del tsunami de Wikileaks.

Un disidente de la guerra, John Chuckman, en Scoop (2 de diciembre de 2010), acusa: “Wikileaks representa un frente de la CIA y el Mossad (¡súpersic!)”. No aporta datos duros para demostrarlo, pero sobresale que lo haya proferido con mucha soltura desde su residencia en Canadá.


El periódico israelí Haaretz (2 de diciembre de 2010) –basado en el rotativo turco Hurriyet– informa que “un alto funcionario turco dice que Israel se encuentra detrás de las filtraciones de Wikileaks”; nada menos que Huseyin Celik, líder del partido gobernante AKP, quien dice: “Se debe ver a los países que están contentos con las filtraciones. Israel está muy contento y ha hecho declaraciones antes de la publicación de los documentos”. ¿Conocía el gobierno de Netanyahu el contenido previo de los documentos que prácticamente avalan su postura bélica contra Irán?

El portal Debka (presuntamente vinculado al Mossad), prácticamente al instante de la revelación de Wikileaks, se jacta de que “Israel empujó a Estados Unidos a aprobar un bombardeo contra Irán” y donde se reporta que el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, estimaba que, a partir de 2009, sólo quedaban 18 meses como “ventana de oportunidad” para destruir las plantas nucleares de Irán.

A nuestro juicio, lo enunciado por Wikileaks en contra de Irán de parte de los cables de las embajadas estadunidenses en el gran Medio Oriente es una copia fiel de la postura del gobierno de Israel. ¿A ese grado se ha israelizado la política exterior de Estados Unidos? ¿Controla Israel a la mayoría de los embajadores de Estados Unidos en la región del gran Medio Oriente?

Es evidente que uno de los propósitos aviesos de la revelación de los cables consiste en amarrar navajas entre los persas de Irán y las petromonarquías árabes del Golfo Pérsico, en particular, Arabia Saudita, cuyo rey, Abdalá, incitó a Estados Unidos a “cortar la cabeza de la serpiente” –una expresión exageradamente fuerte en la región, pero que, al corte de caja de hoy, no concuerda con el reciente acercamiento entre Arabia Saudita e Irán sobre los contenciosos en Irak y Líbano–. Pero ése es otro tema sobre las inconsistencias y contradicciones de las filtraciones.

En forma perversa, el portal israelí Debka (1 de diciembre de 2010) filtra que Arabia Saudita e Israel seguirán negociando en secreto “la destrucción del programa nuclear iraní”, pese a las revelaciones de Wikileaks.

El británico Richard Spencer, corresponsal del The Daily Telegraph en Dubai, pregunta si “Wikileaks es un frente de la CIA o del Mossad”, con base en el dicho de un analista iraní a la televisora Al-Jazeera, quien fustigó que las filtraciones “tenían como objetivo socavar la paz en el Medio Oriente y desacreditar a los líderes de la región y de Irán en particular”.

El conocido periodista investigador Wayne Madsen (3 de diciembre de 2010) coloca en relieve las ditirámbicas adulaciones vertidas por Julian Assange al primer ministro israelí Bibi Netanyahu en una entrevista a la revista Time: “Netanyahu cree que el resultado de esta publicación, que hace públicos los sentimientos que tienen varios en forma privada, prometen muy bien… y llevarán a alguna forma de incremento en el proceso de paz en el Medio Oriente y particularmente en relación a Irán”.

Se supone que Assange andaba a salto de mata. Al menos que estuviera pegado imperturbablemente al internet y leyera sólo la prensa israelí, mientras desdeñaba la prensa de Irán, de los 22 países árabes y de las naciones islámicas. Entonces, ¿cómo se ha podido enterar de la peculiar opinión de Netanyahu?

Lo menos que se puede decir en beneficio de Assange es que asombra su sesgo por Israel, en especial por el polémico Netayahu (conocido por su hiperbelicismo) en estos momentos tan delicados.

Mayne Madson ha calificado a Wikileaks como Wikisrael y asevera que forman parte de una operación del Mossad (los célebres servicios de espionaje israelíes) vinculados a los neoconservadores straussianos y “al aparato del lobby judío en el gobierno de Estados Unidos”.

Muy quisquilloso en sus investigaciones, Wayne Madsen apunta los ataques contra el gobierno turco de parte de Martin Peretz, editor de la revista pro-israelí The New Republic y detalla con lujo que “varios de los cables que favorecen a Israel y son hostiles a Rusia y China (…) parecen haber sido escritos en su totalidad (sic) o en parte (sic) o contienen citas de diplomáticos judíos (sic) o políticos designados que tienen lazos estrechos con Israel y su lobby en Estados Unidos: los embajadores (sic) de Estados Unidos en Turquía, Eric Edelman y James Jeffrey; el subsecretario de Estado, James B Steinberg; el embajador de Estados Unidos en Brasil, Clifford Sobel; el encargado de Asuntos de Estados Unidos en Arabia Saudita, Michael Gfoeller; el secretario asistente para Asuntos Europeos y Euroasiáticos, Philip H Gordon; el embajador Daniel Fried; el embajador de Estados Unidos en Canadá, David Jacobson; entre otros”.

Casi para concluir: la agencia Far News (30 de noviembre de 2010) cita al anterior general y jefe de estado mayor del ejército pakistaní Mirza Aslam Beg, quien señaló a la CIA y al Mossad de estar detrás de los ataques contra Pakistán, publicados por Wikileaks.

Concluimos: nada menos que el portal Debka Net-Weekly (3 de diciembre de 2010), asociado presuntamente al Mossad, pregunta cándidamente: “¿A quién sirven las filtraciones de Wikileaks? La diplomacia de Estados Unidos está avergonzada, pero Irán es la principal víctima”.

¿Empieza a aparecer el peine? ¿Es Assange el reverso de la medalla hollywoodense de Osama Bin Laden? ¿Son Wikipedia y Wikileaks el equivalente a Wikisrael? No pasará mucho tiempo sin que lo sepamos.

Por lo pronto, empiezan a ser exhumados en los feroces blogs los vínculos de Julian Assange con la revista británica The Economist y los esclavistas banqueros Rothschild (los inventores del Estado de Israel), que habría que confirmar, lo cual sería definitorio y definitivo.

*Catedrático de geopolítica y negocios internacionales en la Universidad Nacional Autónoma de México

Contralínea 212 / 12 de diciembre de 2010


jueves, 14 de octubre de 2010

'Los sionistas van a desaparecer', declara Ahmadinejad a 4 km de Israel



Huevos!!!

'Los sionistas van a desaparecer', declara Ahmadinejad a 4 km de Israel


"El mundo debería saber que los sionistas son mortales (...) hoy la nación libanesa está viva y es un modelo para las naciones regionales", declaró el presidente de Irán.

Reuters
Publicado: 14/10/2010 11:53
 
Bint Jbeil, Líbano. El presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, llegó este jueves a la ciudad de Bint Jbeil, en el sur de El Líbano, la cual se encuentra a sólo 4 kilómetros de la frontera con Israel.

Ante la multitud, Ahmadinejad elogió lo que llamó la resistencia libanesa contra Israel y declaró que "los sionistas son mortales", según la transmisión en vivo del evento por la televisión iraní.

"El mundo debería saber que los sionistas son mortales (...) hoy la nación libanesa está viva y es un modelo para las naciones regionales", dijo Ahmadinejad en su alocución.

El discurso de Ahmadinejad en Bint Jbeil, un bastión del Hezbollah, aliado de Irán, y que atestiguó feroces batallas entre el grupo chiíta e Israel durante la guerra de 34 días en 2006, es altamente simbólico.

 

sábado, 4 de septiembre de 2010

Israel rechaza inspección internacional de su programa nuclear


Israel rechaza inspección internacional de su programa nuclear

Eugenio García Gascón

Público

El gobierno de Israel ha contestado con una negativa a las peticiones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a que permita que inspectores internacionales examinen su programa nuclear y se una al pacto global para la no proliferación de armas atómicas, comunicó hoy el OIEA en un informe.

Coincidiendo con el inicio de las conversaciones de paz entre palestinos e israelíes, la OIEA, dependiente de Naciones Unidas, había pedido a Israel que se adhiera al Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP) y permita el acceso a sus instalaciones.

La petición responde al profundo malestar de los vecinos árabes de Israel, preocupados por el arsenal atómico del Estado judío en un momento de máxima tensión con Irán.

El riesgo de que Israel apriete el botón nuclear preocupa en todo Oriente Próximo. Los expertos aseguran que sería la última opción israelí, pero sólo el hecho de que se pueda considerar esta posibilidad y sus consecuencias ha suscitado una reacción árabe a través de las organizaciones internacionales.

“La comunidad internacional debería obligar a Israel a aceptar las inspecciones nucleares. No debe tratar a Israel como un caso excepcional, sino como a cualquier otro estado de Oriente Próximo. Y para ello debe admitir que el desarrollo nuclear israelí es una fuente de problemas para la región”, sostiene Isam Majul, ex diputado en la Kneset del partido comunista Hadash.

Se estima que el Estado judío cuenta con más de 200 cabezas atómicas

El profesor israelí Avner Cohen, autor del libro Israel and the Bomb, acuñó la idea de ”opacidad nuclear”, un concepto que se aplica a estados que no han reconocido tener capacidad atómica propia aunque existen indicios suficientes para saber que poseen armas nucleares. La principal característica de estos estados es que son capaces “de influir en las percepciones y acciones de otras naciones”.

Expertos israelíes y occidentales han establecido que Israel, con la generosa ayuda de Francia, obtuvo su primera arma nuclear hacia mediados de los años sesenta, y ya contaba con bombas-H operativas cuando desencadenó la guerra de 1967, en la que ocupó el Sinaí, Cisjordania y Gaza. En los años ochenta se estimó que Israel poseía al menos 200 cabezas nucleares.

La censura militar se ha empleado a fondo para evitar que se publique información sobre los dos reactores y las armas atómicas que posee Israel. El mismo libro Israel and the Bomb fue prohibido en este país y su autor padeció los rigores de la persecución cuando regresó a Israel después de una larga estancia en EEUU.

Cohen mantiene que la política de Israel respecto a la opción nuclear ha atravesado cuatro periodos. Comenzó con el “secretismo” de los primeros años cincuenta. Luego, cuando surgieron las sospechas, se inició una etapa de “negación” de las acusaciones que se hacían en la arena internacional. Más tarde pasó a la “ambigüedad”, con la conocida frase de “Israel no será el primer país en introducir la bomba atómica en la región”. Y por último se llegó a la fase de “opacidad”.

Sentimiento de culpa

“Israel ha conseguido suscitar en Occidente un sentimiento de culpa que le permite vincular el Holocausto con las armas nucleares. Además, no hay que olvidar que sin el apoyo financiero, tecnológico y científico de EEUU, Alemania, Reino Unido y Francia, Israel no habría podido llevar a cabo su plan”, dice Guideon Spiro, miembro del Comité Israelí para un Oriente Próximo Libre de Armas Atómicas, Biológicas y Químicas.

La fase de “opacidad” ha continuado hasta nuestros días. Sin embargo, los países árabes han denunciado en varios foros la posible amenaza nuclear de Israel, y estas denuncias se han hecho más frecuentes en los últimos años.

El OIEA ha convocado una conferencia paralela a la Asamblea General de la ONU de septiembre donde está previsto que se vote una resolución iniciada por los países árabes instando a la inspección de las instalaciones nucleares israelíes.

Esta circunstancia y la agresividad israelí con respecto al programa nuclear de Irán provocó que la agencia nuclear de Israel invitara el pasado agosto al director general del OIEA, Yukiya Amano. En un principio, la visita de Amano a Israel trató de mantenerse en secreto, pero más tarde se filtró a la prensa. Algunos expertos creen que el primer ministro Binyamin Netanyahu, que canceló su cita prevista con Amano en Israel, se siente muy seguro con el apoyo incondicional de la Administración de Barack Obama y no teme a la presión árabe.

El peligro de la utilización de armas atómicas es considerable, y también sus repercusiones. Según Cohen, utilizar una bomba atómica es una de las decisiones más difíciles que se pueden tomar y con más consecuencias. Requiere un exhaustivo proceso de deliberación y discusión.

“Sin embargo, estas decisiones tienden a tomarse al margen del proceso democrático”, ha escrito Cohen. Además, “¿quién vigila al guardián? Los guardianes tienen sus propios intereses, que no son necesariamente compatibles con el bien común”.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Sakineh Mohammadi Ashtiani, o la estupidez religiosa en acción


Yo apoyo a Irán en su derecho de tener energía nuclear para su desarrollo, así como de defenderse hasta con las uñas del sionismo.

Apoyo a Ahmadinejad en eso de eliminar a Israel, estado genocida, racista y clasista.

Pero que mierda eso de vivir anclados en la Europa medieval, de seguir con sus leyes absurdas y retrógradas. La diferencia de 600 años entre cristianismo e islam son palpables en estos casos. Mientras las sociedades cristianas de Europa y América están a la vanguardia en pensamiento y libertad, el mundo islámico es como si viviera previo a las reforma luterana. Falta la llegada de una era de luz, de un movimiento como la Enciclopedia, de un Napoleón.

Salvo Turquía, el mundo islámico sigue sumido en el oscurantismo religioso.

Apedrear hasta morir a una mujer, por adulterio... hasta las leyes de Guanajuato resultan avanzadas ante estos neanderthales religiosos en el poder.

Irán -y el mundo musulmán en general- ocupa urgente un reformador social y religioso, para poner a todas esas naciones a la altura de las circunstancias del tercer milenio.

Pero también no se puede negar que esto lo están utilizando los países del eje sionista, Estados Unidos, Francia, Israel, para mover la opinión pública de forma favorable ante una eventual invasión a Irán. Y por ello resulta triplemente torpe de parte de esta nación el no suspender, desde hace meses, este acto aberrante, y prohibirlos de ahora en adelante. Por conveniencia, por lo menos, y que la costumbre lo permee en la sociedad conservadora de Irán, igual que sucedió con nuevas leyes en las naciones cristianas desde Lutero...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Tambores de Guerra sobre Irán...


Experto advierte que es posible ataque de Israel y EEUU contra Irán

Una nueva ola de filtraciones sobre un ataque contra los objetivos nucleares de Irán que Israel prepara junto con EEUU esta vez puede tener fundamento real, considera en un artículo publicado este martes George Friedman, director ejecutivo del prestigioso centro Stratfor que cuenta con antiguos analistas de la CIA entre sus colaboradores.

Han sido numerosas las ocasiones en las que se han difundido diferentes versiones del posible ataque contra la República Islámica supuestamente filtradas desde los servicios secretos. Según expertos, se trataba de un intento de ejercer presión psicológica sobre Teherán para hacerlo buscar el consenso con Occidente.

Sin embargo, esta técnica no prosperó y es muy poco probable que se vuelva a emplear con el mismo objetivo, señala Friedman en un artículo publicado en la web del centro Stratfor.

“Es paradójico, pero la nueva tanda de rumores sobre la guerra esta vez puede ir dirigida a convencer a Irán precisamente de que no habrá guerra, mientras en realidad se está preparando ya”, opina el experto.

El pasado mes de agosto el Presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, volvió a insistir en que su país no tiene miedo de un ataque por parte de EEUU, porque las tropas estadounidenses ni siquiera pudieron derrotar al pequeño ejército iraquí.

El analista descarta por completo que Tel Aviv se atreva a emprender una operación militar sin contar con el apoyo del Pentágono. En cambio, EEUU dispone de bastante capacidad militar en el área del golfo Pérsico para lanzar un ataque aéreo contra los objetivos nucleares iraníes.

En su opinión, la retirada de las tropas estadounidenses de Iraq ha reajustado las fuerzas y los intereses y ha hecho que Washington revise su postura respecto del problema iraní.

EEUU, el único actor importante, no atacará a Irán sólo por la cuestión nuclear, que no es el mayor problema para Washington. Pero, debido a la retirada de las tropas de Iraq, las fuerzas convencionales iraníes empiezan a ser un problema. Destruir sus objetivos nucleares sería simplemente reforzar la posición de EEUU“, resume Friedman.

Al mismo tiempo, el experto advierte que la consecuencia más grave del posible ataque contra Irán sería que la República Islámica bloqueara el estrecho de Ormuz, entre los golfos de Omán y Pérsico, lo cual colapsaría el 45% de los suministros mundiales de petróleo haciendo que se disparase su precio y dificultando la recuperación de la economía mundial tras la recesión.

(Con información de Ria Novosti)