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lunes, 23 de noviembre de 2009

Cuidado con las Psicólogas!



Como psicólogo, buena parte de las mujeres que conozco son de la misma profesión... y no sólo eso: me he enamorado perdidamente de 3, coño!

Aunque, eso sí, jamás he andado con una... ni siquiera un besito ni nada... he tenido en mi fortuna a mercadólogas, enfermeras, diseñadoras gráficas, abogadas y de comercio, pero ni una sóla psicóloga.

¿Será por lo que se narra en el siguiente chiste? ¿Perro no come perro? Aunque yo no soy de esos que ataca en base a traumas... la gente es pendeja o no, únicamente en mi universo discriminatorio... cada quien sus parafilias!



!!CUIDADO CON LAS PSICÓLOGAS!!!

Un hombre conoce a una psicóloga en una fiesta... el flechazo es inmediato y tras la charla habitual él consigue llevarla a su apartamento. Copas van, caricias vienen y finalmente él inicia un avance más fogoso:

EL: Ven para acá. Déjame besarte el cuello...
ELLA: Qué libidinoso estás hoy!
EL: Es que eres una belleza y me vuelves loco, mi potra!
ELLA: (alejándose) Potra? Te gusta copular con equinos?... Sodomita!
EL: Pero no!. Es una forma de decir que estás buenísima!!.. . mamita.
ELLA: Mamita? Acaso me estás usando para resolver tu complejo de Edipo?
EL: Quiero decir que me encantas, que eres Divina.
ELLA: Divina?... tienes fijaciones religiosas?, para que sepas, la idealización o endiosamiento de la pareja es un claro síntoma neurótico..
EL: Basta! Me tienes harto con tu mierd.. psicologista!
ELLA: Mierd..? Así que tu fijación es en la etapa anal, eh?
EL: Corta, corta por favor!
ELLA: Corta?, entonces estás inseguro de tu pene?, es eso?
EL: Si sigues con esto te juro que te pego!
ELLA: Tenía razón... desde el principio sospeché que eras un sádico.
EL: (lloriqueando) Basta! Te lo ruego! No me vuelvas loco!
ELLA: Hmm. Y también masoquista, muy típico.
EL: (agarrándola del cuello) Me tienes podrido! Te voy a matar!
ELLA: Agghh... Y...encima.. . psicópata... Agghhg...
EL: (soltándola) ¡No me persigas más con todo ese palabrerío!¡Por favor, no me persigas más!
ELLA: Entiendo.... Paranoico y con delirio de persecución.. .
EL: No! No! lárgate! Prefiero estar solo! Prefiero estar solo!
ELLA: Sólo?, entonces Tus problemas principales son la masturbación y el autoerotismo!
EL: ¡Socorroooooo! ¡Policía! ¡Policíaaaaaaa!
ELLA: ¿Era eso?, ¿querías un tipo vestido de policía? ¿Así que diste todas estas vueltas para decirme que eres maricón y fetichista

CONOCES A ALGUNA PSICOLOGA ?
ja,ja,ja... no todas son así de locas, otras son peores ....

lunes, 26 de octubre de 2009

Tributos


Platicando el sábado con Min, me dijo que su esposo le preguntó que si no conocía a una maestra que había muerto... salió en el periódico am una nota referente a ella... supongo que fue la siguiente... in memoriam...

Tributos
REDACCIÓN/especial
NOTA PUBLICADA: 10/18/2009

Mujer llena de cualidades que descubrieron quienes la conocieron ganándose el cariño de muchas personas en León.

Familiares y amigos de Carolina Esparza Rodríguez la despidieron el 10 de octubre a los 46 años después de luchar contra el cáncer de ovario que se le diagnosticó en marzo del 2008.

Sin saber cuánto viviría en este mundo, hizo cuanto quiso y disfrutó intensamente.

Nació el 19 de mayo de 1963 en Aguascalientes, Aguascalientes, lugar donde vivió hasta que terminó la primaria, pues después sus papás Federico “El Profe’ Esparza y su mamá Virginia Rodríguez cambiaron su residencia a León.

Fue la tercera de sus seis hermanos: Federico, Hilda Virginia, Paty (f), Ricardo, Alejandro y Mauricio Esparza Rodríguez.

Después de culminar la preparatoria en el Instituto A. Mayllen, ingresó al Tec de Monterrey para estudiar la Licenciatura en Comunicación, la cual debido a su inteligencia y empeño terminó un semestre antes y se ganó una beca para estudiar Innovación en la Educación en el campus Monterrey.

A su regreso obtuvo el puesto de directora de Comunicación para la Secretaría de Educación en Guanajuato y después de un viaje a Inglaterra estudió otra maestría en Desarrollo Organizacional en la Universidad de Guanajuato.

Comenzó a impartir clases, pues ésta era una de sus grandes pasiones y compartió conocimientos con alumnos de las universidades De La Salle, Ibero, EPCA, y la que la arropó desde su llegada a León: la UdeL. Fueron 10 años de compartir y convivir con muchísimos alumnos que estuvieron al pendiente de su enfermedad.

En esta última escuela también impartió clases en la carrera de Psicología Organizacional y en julio de 2009 se le rindió un homenaje en vida por los 10 años de carrera dentro de la institución.

Desde que supo que tenía una enfermedad grave, no reclamó, ni lloró, y jamás se dio por vencida, por el contrario, mantuvo la calma y se puso en manos de los doctores.

Carolina fue un ejemplo de lucha y amor a la vida, una hija, hermana, amiga, maestra que dejó su esencia impregnada en cada una de las personas que pasaron por su vida.

Querida Carito:

Escribo esto medio cansado y con un tanto de temor de no ser oportuno, te cuento que apenas estamos en el trance, ese que alguna vez platicamos de tu despedida, esperaba escribirte más tarde, cuando el tiempo y Dios dieran más sosiego a este corazón mío que no atina a comprender del todo tu ausencia.

Escribo algo de tu vida, sobre lo que eres para quienes te amamos, de no ser porque me acostumbraste a menesteres similares, (como tu foto de agradecimiento para el día de tu partida, o como el video que reseñaba tu historia y que compartimos juntos hace apenas unos meses con tantos amigos tuyos).

Le diría a la Pacheco que yo paso, que mejor lo haga mi papá que ya ves que para eso de escribir es muy sensible y profundo, pero bueno, déjame intentar cumplir.

Evito hacer una apología de tus cualidades. Sé que esto, tanto a ti como a mí, nos parece un tanto vacío, algo así como que “elogio en boca propia es vituperio”. Tampoco una reseña de tu trayectoria o de tu historia de vida, porque eso me llevaría casi forzosamente a una investigación documental, bibliográfica, hemerográfica y de cuantificación de cariños de esos que no se miden y que, seguramente cuando vieras el resultado de mi trabajo, me lo regresarías lleno de correcciones por omisiones, erratas y desatinos hermenéuticos.

Esta dolencia mayor porque ya no estás aquí, nos tiene a todos con agruras en el corazón y con chilaquiles en el alma. Nada distinto a lo que alguna vez platicamos cuando sabíamos de lo inminente de tu partida.

La pandilla del Mayllen, entre tanta lloradera, se puso a recordar anécdotas de esa maravillosa etapa que según ellas mismas les dejó un sabor a libertad, a gozo y a inocencia que todavía hoy disfrutan a cada golpe de recuerdos.

Claro que debió ser maravilloso si ya andabas allí con tu recién estrenada imagen de niña aplicada, puntual y ordenada, que a la menor provocación dejaba salir a la rebelde y casi irreverente mujer que ya eras.

Recuerdo el desmesurado cariño que provocabas en los maestros de la Melquíades Moreno en Aguascalientes, nuestra patria chica y también tus desmedidos miedos al cambio que significó venirnos a vivir a León.

Conocí entonces el tamaño de tu valentía, ese arrojo para hacer bien las cosas aunque por dentro temblaras, pero que la compañía de la ‘Gorda’ lo hizo todo más fácil, por cierto Hildita la gorda se ha portado como una verdadera amazona, hasta pienso que también le diste la instrucción de que llorara sólo “lo necesario”; (aunque aquí entre nos, de repente como que se quiebra y quiere soltar el arpa, es cuando nos hacemos fuertes entre todos, Ricardo con su consuelo, Alejandro con sus sermones y Mauricio con sus silencios amables).

Me cuenta mi mamá que se siente extraña al platicar con tus amigas, dice que siente que le platican con tanto cariño, que pareciera que hablan contigo, debe ser por el parecido en las formas de hacer bromas, de platicar sorprendiendo con una ocurrencia certera, con un sarcasmo o una ironía que te desarman las formas y ya estás con la carcajada incontenible, rematando con un “ay Carolina, qué bárbara..”

Así le pasa a Ofelia, quien parece ser la vocera oficial de tu etapa en el Tec de Monterrey, la que viviste con tanta aprehensión que sólo pudo ser aminorada por el encuentro con tus nuevas amigas.

Aprendías lo mismo de las teorías de la comunicación como de las prácticas de los primeros reventones, esos que luego se fueron haciendo rituales de vida, de amistad, de de-senfado que tanto requería tu imagen de joven ejecutiva que ya se especializaba en educación, lejos del nido y queriendo volar.

Y luego a vivir la nueva etapa del Tec, pero ahora del otro lado, desde la dirección de la carrera que tanto habías querido.

Todavía recuerdo el temor de mis papás porque Carito se iba a Europa, ¿y las clases? ¿y el estudio? Ya te habías propuesto a viajar y así comenzó ese afán que tanto admiro de vivir congruentemente.

Parecía que los viajecitos te darían sosiego, eso creía hasta que me enteré que habías decidido viajar hasta Canadá ¡en tu coche!!. Te fuiste entonces por tanto tiempo que no podíamos imaginar qué tanto hacías. Ya de regreso, otra vez la disciplina, el estudio, la talacha.

Sólo Angélica pudo ser la mejor cómplice para tales aventuras: el viaje y la nueva maestría en Guanajuato. Ya para entonces el gusanito de la docencia anidaba dentro. Cada vez te veías más convencida por la nobleza del magisterio.

Después de la etapa en la Secretaría de Educación te picó también el gusanito del desarrollo humano y como solías ser, lo viviste a profundidad.

Nuestras pláticas se hicieron en torno a educadores, sociólogos, investigadores, a proyectos de desarrollo en las organizaciones.

Para entonces ya vivías esas pasiones que luego parecía que escondías, por pudor o por imagen, que sé yo: la literatura y la música.

Poco a poco supimos que leías igual a Coelho que a Savater, a Gaby Vargas que a Simone de Bouvier. Y que tu música oscilaba entre Bizet y Paquita la del Barrio.

Fuiste un ‘libro abierto’, con el que aprendimos que el amor a la vida no se desgasta por la ominosa noticia de una enfermedad incurable, en el que escribiste con sonrisas aún tus penas y hoy eres el poema que soporta la pena de tu ausencia.

Dios te bendice siempre.

Tu hermano Federico.

lunes, 12 de octubre de 2009

in memoriam...


Que mal pedo... pero así es la vida, y a la vuelta un vals...

RIP Carolina Esparza


Ah que doña Muerte... otra que se nos va...

Lo primero de lo que me entero al abrir el messenger este lunes nublado es que la maestra Caro perdió la batalla contra el cáncer que la aquejaba desde hace años... ya había estado grave... fue hospitalizada pero se repuso... pero finalmente nada pudo contra el destino inexorable de todos los pobres mortales en esta venia del señor, y el sábado murió... fue cremada y enterrada el día de ayer, sin darme tiempo de nada...

No era mi maestra preferida... no mantuve contacto con ella (ni con nadie de los maestros, de hecho) una vez salido de la escuela, pero aún así es lamentable que el puto cáncer se haya cobrado una vida más...

En la foto, con camisa de rayas se ve la maestra Caro sonriente... a su lado está la maestra Maytexu, directora de la facultad de psicología por aquellos días (2005)... luego el Hassan con cara de briago, yo con mi playera de Rammstein, y el Julio antes de empezar a romper vasos de vidrio, en una taquiza previa a la graduación, misma a la que no acudí por hueva...

Como sea, pues si existe el cielo dudo verla por allá... destinos separados, pues yo voy derechito al infierno... como sea, descanse en paz...

domingo, 2 de agosto de 2009