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miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Balcanización de Libia y/o guerra subrepticia contra India y China?




Bajo la Lupa
¿Balcanización de Libia y/o guerra subrepticia contra India y China?
Alfredo Jalife-Rahme

Aexactamente una semana de la catástrofe nuclear de Japón –una de cuyas consecuencias será el auge del gas– se inició la guerra contra Libia.

A sólo tres días de haber empezado, la polémica intervención militar en el avispero libio –encabezada por Francia y apuntalada en la retaguardia principalmente por Estados Unidos (EU) y Gran Bretaña (GB)– se ha empantanado y ha dividido (Le Monde, 22/3/11) a la mal llamada comunidad internacional (¡supersic!): un concepto muy debatible, aunque muy abusado por la publicidad bélica, que refleja el caduco orden unipolar y no se ajusta aún a la nueva realidad multipolar cuando el BRIC (acrónimo de Brasil, Rusia, India y China) comienza a protestar ruidosamente su oposición después de haberse abstenido en la aprobación de la resolución 1973 que constituye un genuino lecho de Procusto para perpetrar las peores atrocidades contra los civiles malos.

De forma espeluznante, la guerra contra Libia y su dizque protección humanitaria no cuenta con mando ni control (BBC, 22/3/11). Peor aún: según TNYT (22/3/11) no queda claro qué sigue (¡supersic!) cuando se avecina una parálisis, ya que los rebeldes no supieron capitalizar el apoyo y fracasaron en recapturar Ajdabiya. So beautiful!

Sin contar la sensata reticencia de Alemania ni la hostilidad de la Unión Africana (que aglutina a 53 países, entre ellos alrededor de 11 naciones árabes, dependiendo de cómo se contabilicen) ni la incomodidad de varios países de Latinoamérica, ¿cómo se puede perorar sobre el apoyo de la comunidad internacional, con una abstención de la población de más de 40 por ciento del planeta, específicamente del BRIC?

Hasta ahora la operación Odisea en el Amanecer –un reflejo condicionado neocolonial de control global que va por la yugular del petróleo libio en Cirenaica (ver Bajo la Lupa, 20/3/11)– impidió el asalto final de las tribus del coronel Kadafi (que dominan la región de Tripolitania, desde su capital Trípoli, que concentra 60 por ciento de la población) en contra de sus tribus rivales de Bengasi (capital de la provincia de Cirenaica, que aglomera 30 por ciento); el otro 10 por ciento está disperso en la tercera provincia sureña desértica de Fezzan.

Recomiendo el estupendo artículo de Praveen Swami en The Daily Telegraph (21/3/11), sobre los negocios tribales nada triviales en Libia.

La televisora de Qatar –miembro de las seis petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) y uno de los 22 países árabes más involucrados en la operación bélica–, Al Jazeera (22/3/11), reconoce la crítica internacional con India sumándose a China en un llamado público para cesar los bombardeos.

Racip Tayyip Erdogan, primer ministro de Turquía (miembro relevante de la OTAN), manifestó que su país nunca apuntará con una pistola al pueblo libio, por lo que ha bloqueado la zona de exclusión aérea por la OTAN.

Una cosa es una zona de exclusión aérea y otra es asesinar con misiles Tomahawk a civiles malos (las tribus del coronel Kadafi) para beneficiar a las tribus buenas (sus opositores de Bengasi y, por extensión, de Cirenaica, donde se encuentran las mayores reservas de hidrocarburos: por eso son buenos).

Los misiles Tomahawk han despertado los fantasmas de dos guerras que todavía no concluyen en Irak y Afganistán.

Jiang Yu, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, declaró su oposición al uso gratuito (sic) de fuerza armada que lleva a más daños civiles y desastres humanitarios. ¿Pues no fue diseñada selectivamente la operación Odisea en el Amanecer como ayuda humanitaria específica para los contestatarios de Bengasi, los civiles buenos, pero no para los civiles malos de Bahrein y Yemen?

La crítica de India –que sin mucho ruido se ha acercado a Irán después de la intervención militar a Bahrein por Arabia Saudita (como cabeza del CCG)– ha sido severa.

Pranab Mukherjee, influyente ministro de Finanzas de India, sentenció ante el Parlamento que ninguna potencia exterior debe interferir en Libia: Nadie, ni siquiera un par (¡supersic!) de países, puede tomar tal decisión para cambiar un régimen en particular.

La cancillería brasileña –como cortesía, horas después de la salida de Obama– se pronunció por un cese al fuego en Libia para proteger a los civiles y abrir el camino para el diálogo entre el régimen de Kadafi y sus opositores (Reuters, 22/3/11).

El ex diplomático indio MK Bhadrakumar pone en relieve la postura del primer ministro ruso Vladimir Putin, quien fustigó que la resolución 1973 es deficiente y errónea (sic), permite todo (sic) y es reminiscente de un llamado medieval a las cruzadas.

Putin juzga correctamente que se trata de una tendencia estable (sic) de la política de EU en los Balcanes (con Clinton) y en Afganistán (con Bush) y ahora es el turno de Libia con el pretexto de proteger a los civiles. Le faltó a Vladimir Putin agregar a Irak (dos veces con el padre y el hijo Bush).

Nada descabellado, el temor ruso yace en que la balcanización de Libia desencadene la desintegración de África.

Un grupo de congresistas del Partido Demócrata (entre 10 y 15) se ha rebelado contra su presidente Obama (por añadidura, premio Nobel de la Paz), quien optó por la guerra en un tercer país islámico (en realidad es el quinto, si se suman las guerras furtivas en Pakistán y Yemen) sin haber tenido la aprobación del Congreso: “Consultaron a la Liga Árabe. Consultaron a la ONU. No consultaron al Congreso de EU. (…) Han creado estragos (…), no con sus botas en el terreno, sino con sus Tomahawk en el aire” (Common Dreams y Politico, 20/3/11).

Nueve congresistas encabezados por Dennis Kucinich proponen la defenestración (el ominoso impeachment) de Obama.

Las preguntas feroces vuelan: ¿De qué lado estamos? Esto parece más una guerra civil que algún género de revolución. ¿A quiénes protegemos? ¿Estamos con los que supuestamente están contra Kadafi? ¿Piensan que tiene bastante gente con él? ¿Si es depuesto, con quién trataremos?

Sí que son ingenuos estos ilustres congresistas de EU que no entienden, a menos que sean óptimos simuladores, que su país (al unísono de Francia y GB) quizá aproveche la segunda revuelta árabe para redireccionar sus intereses y así balcanizar a los países de noráfrica –por extensión a toda África y el Medio Oriente (v.gr Irán)– y despojar a China e India de su precario abastecimiento petrolero.

Un funcionario anónimo del Ministerio de Comercio de China declaró que las inversiones en Libia son improbables en el corto plazo. El comercio bilateral, los tratos de construcción y las inversiones serán seriamente (sic) impactadas. Las empresas chinas que deseen expandir sus operaciones en África deberán ajustar mecanismos de alerta temprana para reducir los riesgos y deben estar conscientes de la inestabilidad política (China Daily, 22/3/11)

Después de la balcanización de Sudán, amputado en el sur (pletórico en petróleo), ¿se intensifica en Libia la guerra subrepticia de Occidente (sin Alemania) contra China e India por el control de las materias primas de África y el Medio Oriente, en particular por el oro negro del que son vitalmente tan dependientes?

domingo, 14 de noviembre de 2010

¿Cómo le ganó Occidente a Oriente?



Hay que aprender Mandarín, pero ya!

¿Cómo le ganó Occidente a Oriente?

Ian Morris
Profesor de la Universidad de Stanford, para la BBC

Se anticipa que China recuperará pronto su posición como la economía más grande del mundo, un rol que mantuvo durante 18 de los pasados 20 siglos. Pero, ¿cómo fue que Estados Unidos, el Reino Unido y el resto de Europa interrumpieron esa supremacía?

¿Por qué Occidente domina el mundo?

Los europeos se han estado haciendo esa pregunta desde el siglo XVIII, y los africanos y asiáticos desde el XIX. Pero aún no se ha llegado a una respuesta única.

Hubo quienes alguna vez alegaron que los occidentales eran sencillamente superiores biológicamente. Otros han argumentado que la religión, cultura, ética o instituciones occidentales son excepcionalmente excelentes, o que Occidente tiene mejores líderes. También hay quienes rechazan todas estas ideas e insisten en que la dominación occidental no es más que un accidente.

Pero en los últimos años, una nueva teoría ha venido ganando terreno.

La gente, dice, es muy parecida en todo el mundo. La razón de que algunos grupos siguieran cazando y recolectando mientras otros consolidaban imperios y tenían revoluciones industriales no tiene nada que ver con genética, creencias, actitudes o grandes hombres: es una simple cuestión de geografía.

Europa parte con ventaja


China e India están a punto de recibir la posta de potencias globales, pero para explicar la razón por la cual el Occidente domina hay que remontarse 15.000 años, al momento en el que el planeta se calentó al final de la Edad de Hielo.

La geografía en ese momento dictaba que sólo había unas pocas regiones en el mundo en las que la agricultura era posible, pues sólo ellas contaban con el tipo de clima y terreno que permitía la evolución de plantas y animales silvestres que potencialmente podían ser domesticados.

Las concentraciones más densas de esas plantas y animales se encontraban en la parte occidental de Eurasia, alrededor de las cabeceras de los ríos Eufrates, Tigris y Jordán en lo que ahora se conoce como Asia suroccidental. Fue entonces ahí, alrededor de 9000 AEC, que empezó la agricultura y se extendió a través de Europa.

La actividad agrícola también se dio independientemente en otras áreas, desde China hasta México, pero debido a que las plantas y los animales que podían ser domesticados eran algo menos comunes en esas zonas, el proceso tomó miles de años más en conformarse.

Esas otras regiones con complejas sociedades agrícolas también se expandieron, pero el Occidente retuvo su liderazgo inicial por mucho tiempo, produciendo las primeras ciudades, Estados e imperios.

Sin embargo, si esto lo explicara todo -que el Occidente tuvo ventaja y la ha aprovechado-, no habría controversia respecto a las razones de su preponderancia.

Dime dónde estás...


En realidad, cuando revisamos la historia, notamos que todo es más complicado.

La geografía determinó la manera en la que las sociedades se desarrollaron, pero la manera en la que las sociedades se desarrollaron determinó cuán significativa fue la geografía.

En los inicios de la agricultura, tener las temperaturas, lluvias y topografía apropiadas era esencial. Pero cuando los pueblos crecieron y se tornaron en ciudades, estos hechos geográficos empezaron a ser menos importantes que vivir cerca a un gran río, como el Nilo, que posibilitaba la irrigación.

Y cuando los Estados se tornaron en imperios, estar cerca a un río empezó a ser menos importante que tener acceso a un mar navegable, como el Mediterráneo, que le permitió a Roma transportar sus alimentos, ejércitos e impuestos.

Cuando los antiguos imperios se expandieron aún más, el significado de la geografía cambió de nuevo. Las largas franjas de estepas que van desde Mongolia a Hungría se convirtieron en una especie de carretera por la que los nómadas se movían con libertad, debilitando a los imperios mismos.

Ventaja para China


En los primeros cinco siglos de la era común, los grandes imperios del Viejo Mundo -desde Roma en el oeste hasta Han en el este- cayeron, y los cambios políticos transformaron nuevamente la geografía. China recreó un imperio unificado en el siglo VI, pero Occidente no.

Por más de un milenio, hasta al menos 1700, China fue el lugar más rico, fuerte e innovador de la Tierra, y Oriente se le adelantó a Occidente.

Inventores de Asia oriental lograban grandes avances constantemente. Para 1300 sus barcos podían cruzar océanos y sus armas básicas podían disparar contra otros a distancia.

Pero de repente, en una de esas paradojas comunes en la historia de la humanidad, estos inventos orientales cambiaron una vez más el significado de la geografía.

Paradoja decisiva


Europa occidental -suspendida en el frío del Atlántico norte, lejos de los centros de acción- siempre había estado rezagada. Pero cuando los europeos se enteraron de que existían esos barcos que cruzaban oceános y tenían armas, su ubicación en el Atlántico de repente se convirtió en una enorme ventaja geográfica.

Antes de que se pudiera cruzar el océano, no importaba que Europa estuviera dos veces más cerca que China de las vastas y ricas tierras americanas. Pero con los barcos, esa cercanía empezó a ser el hecho geográfico más importante del mundo.

El Atlántico, con sus 3.000 millas de extensión, era lo suficientemente grande para que una gran cantidad de productos se produjeran cerca de sus costas en Europa, África y América, y lo suficientemente pequeño para que las naves de la era de Shakespeare lo cruzaran con facilidad.

En contraste, el Pacífico era demasiado grande. Implicaba un viaje de 8.000 millas desde China hasta California, algo a duras penas posible hace 500 años y demasiado caro para que el comercio fuese rentable.

Cercanía, la clave


La geografía entonces determinó que fueran los europeos occidentales y no los mejores marineros del siglo XV -los chinos- quienes descubrieran, saquearan y colonizaran América.

Los marineros chinos eran igual de aventureros que los españoles, los colonos chinos tan intrépidos como los británicos, pero los europeos, no los chinos, se tomaron América... porque les quedaba mucho más cerca.

Los europeos pasaron a crear, en el siglo XVII, una nueva economía de mercado en las costas del Atlántico, explotando las ventajas comparativas entre los continentes. Eso forzó a los intelectuales europeos a confrontar nuevos interrogantes sobre los vientos y mareas. Aprendieron a medir y contar mejor, y descifraron códigos físicos, químicos y biológicos.

Como resultado, Europa, no China, tuvo una revolución científica. Los europeos, no los chinos, tiñeron a la sociedad con la perspicacia científica en el siglo XVIII en lo que se conoce como el Siglo de las Luces.

Para 1800, la ciencia y la economía de mercado del Atlántico llevó a los europeos occidentales a mecanizar la producción y a desatar el poder de los combustibles fósiles. Gran Bretaña tuvo la primera revolución industrial del mundo y, para 1850, tomó las riendas del mundo como un coloso.

De explotado a rey


Pero el poder transformador de la geografía no para ahí.

Para 1900, la economía global dominada por los británicos había valorado los recursos de Norteamérica y eso cambió el significado de la geografía otra vez. Estados Unidos, hasta hacía poco periferia atrasada, se convirtió en la nueva columna vertebral global.

Y el proceso continuó. En el siglo XX, la economía global dominada por los estadounidenses a su vez revaloraron los recursos de Asia.

A medida que los buques y aviones de carga tornaban incluso al vasto Océano Pacífico en un charco, las aparentemente atrasadas periferias de Japón, luego los "tigres asiáticos" y eventualmente China e India se convirtieron en lo que EE.UU. había llegado a ser.

Y ahora, ¿qué?


El "ascenso del Oriente", tan sorprendente para muchos en Occidente, era totalmente predecible para aquellos que entendieron que la geografía determina cómo se desarrollan las sociedades, y que la manera en que las sociedades se desarrollan simultáneamente determina el valor de la geografía.

Cuando el poder y la riqueza se trasladaron a través del Atlántico desde Europa a América a mediados del siglo XX, el proceso fue horrorosamente violento.

A medida que vamos hacia mediados del siglo XXI, el poder y la riqueza se trasladarán a través del Pacífico de Estados Unidos a China.

El gran reto para la próxima generación no es cómo evitarlo sino cómo manejar las consecuencias sin caer en una Tercera Guerra Mundial.


martes, 3 de agosto de 2010

Aumenta India fuerzas en Cachemira para contener ola de violencia


Aumenta India fuerzas en Cachemira para contener ola de violencia

Desde el viernes pasado 26 personas han muerto por la violencia. La intensidad de las manifestaciones llevó al ejército a desplegarse.

Nueva Delhi.- La India decidió aumentar sus fuerzas en Cachemira en un intento de controlar la ola de violencia que se ha apoderado del valle cachemir, donde 26 personas han muerto en protestas desde el pasado viernes, cuatro de ellas hoy.

Atendiendo a la petición que hizo ayer el jefe de Gobierno cachemir, Omar Abdulá, el Ejecutivo central resolvió enviar 1.900 efectivos de sus fuerzas de seguridad al estado norteño, que llegarán a él en uno o dos días, dijeron fuentes oficiales citadas por la agencia PTI.

Además, otros 3.200 efectivos destacados dentro del estado serán desplazados al valle de Cachemira, epicentro de las protestas que comenzaron a mediados de junio y que se han tornado más virulentas en los últimos días.

La intensidad de las manifestaciones ya llevó al Ejército acantonado en Cachemira a desplegarse el mes pasado (cuando hubo una quincena de muertos), pero su presencia más visible no ha sido suficiente para contener los ánimos.

Grupos de manifestantes desafiaron hoy de nuevo el toque de queda y se enfrentaron a pedradas con las fuerzas de seguridad en varios puntos de la capital estival, Srinagar, donde transcurrió otro día de escuelas, bancos, instituciones y negocios cerrados.
Tres jóvenes fallecieron por disparos de la Policía que pretendía "poner la situación bajo control" en Srinagar, mientras una cuarta persona murió en circunstancias similares en Kulgam, según fuentes policiales citadas por la agencia IANS.

Otras cinco personas resultaron heridas en los choques registrados en varias localidades del valle, donde se concentra la población musulmana mayoritaria.

Cachemira es un estado que la India y Pakistán se disputan desde 1947, año de su independencia, y ha motivado dos guerras (1948 y 1965) entre las dos potencias sudasiáticas, además de un conato de conflicto hace ahora once años por una incursión paquistaní en Kargil.

Tras caer en saco roto una serie de resoluciones de la ONU que, desde 1948, llamaban a su desmilitarización y la celebración de un plebiscito sobre su adhesión a la India o Pakistán, la región quedó dividida por una "línea de control" que sirve como frontera provisional desde 1972 y en la que rige un alto el fuego desde 2003.

Aunque las autoridades indias, y el propio Omar Abdulá, pretenden que la actual ola de disturbios es de carácter "espontáneo", lo cierto es que el líder de la separatista Conferencia Hurriyat, Syed Alí Geelani, ha repetido en estos días sus llamamientos a la protesta.

La Hurriyat suele sacar partido de los brotes de malestar ciudadano que cada cierto tiempo se registran en el valle. El último, que se extendió a la zona meridional de mayoría hindú de Jammu y enfrentó a ambas comunidades, tuvo lugar en el verano de 2008.

Un abatido Abdulá, al frente del Gobierno cachemir desde la victoria de su partido en los comicios de fines de 2008, pidió ayer refuerzos policiales como vía para restablecer la normalidad y buscar soluciones "políticas" a la crisis.

Abdulá (cuyo padre es ministro del Ejecutivo central) reiteró su llamamiento a revisar las leyes que atribuyen poderes especiales a las fuerzas de seguridad indias en Cachemira, que permiten su actuación impune y bloquean la investigación de denuncias de abusos de los derechos humanos.

"Ruego al Gobierno indio que revoque los poderes que le dieron a sus fuerzas, porque están abusando de ellos", dijo hoy la tía de Abdulá y jefa de la minoritaria Conferencia Nacional Awami, Khalida Shah.

El Gobierno indio "no puede arrestar las mentes" del pueblo cachemir y sólo está "creándose enemigos y odio", advirtió Shah en rueda de prensa al término de dos días de mesas redondas en Delhi que concluyeron con un llamamiento a que "la India y Pakistán reinicien el diálogo para buscar una solución al problema cachemir".

Pakistán pidió hoy "moderación" a la India, tras mostrarse "seriamente preocupado por la escalada de violencia" y la pérdida de "vidas inocentes" en Cachemira, y se remitió a palabras de un portavoz del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para aseverar que se trata de una "preocupación colectiva" de la comunidad internacional.

La India, reacia a cualquier tipo de mediación o consejo sobre Cac hemira, calificó de "gratuitas" las palabras del portavoz de Ban Ki-moon y pidió una "aclaración" a su oficina, que respondió, según el comunicado indio, que el secretario general no hizo comentario alguno al respecto.

EFE

viernes, 28 de noviembre de 2008

Caos en Mumbai


Antier que vine a comer a mi casa, le cambié a CNN y me topé con la sorpresa de que en la India había un megaperativo debido a una serie de explosiones a lo largo y ancho de Mumbai, centro económico del gigante asiático.


El jefe antiterrorista local, que minutos atrás había sido grabado por la tele mientras se ponía un chaleco antibalas y un casco, estaba muerto. Murió en una de las múltiples explosiones.


Varios hoteles fueron los blancos. Y parecía que los atacantes se fueron sobre extranjeros, principalmente. Un cuerpo de diplomáticos europeos estaba en uno de los hoteles atacados, pero la mayoría salió antes de que empezara el caos. Si acaso quedaron los que llevaban las maletas.


Hoy, dos días después, aún continua el caos. Las balaceras con rehenes parecen haber terminado, pero la tensa calma en la ciudad que nunca había sido tocada por el terrorismo en un país habituado a los ataques de éste continua.


Las últimas noticias, son de que los plomazos llegaron hasta un centro judío. ¿Otra AMIA? Lo dudo. Aunque no estaría de más que mataran uno que otro cerdo sionista...


A ver en que acaba...

domingo, 3 de agosto de 2008

Muerte en la India





Cada año es lo mismo: un chingo de muertos en estampidas religiosas en la India. ¿Será una de las tantas maneras que tendrá mamá Gaia de deshacerse de las especies que la destruyen día a día?
Chale...