Mostrando entradas con la etiqueta Ejército de Liberación Nacional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ejército de Liberación Nacional. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de junio de 2010

Empresa ayudó a hallar chip de Diego Fernández de Cevallos


Empresa ayudó a hallar chip de Diego Fernández de Cevallos

El dispositivo estaba en un radio de 40 kilómetros; reconstruyen el plagio por medio de peritajes

Aurora Vega

La Procuraduría General de la República (PGR) encontró el chip de identificación y localización que le fue implantado a Diego Fernández de Cevallos en 2004.

El chip fue hallado en un radio de 40 kilómetros a partir del rancho La Cabaña. La ubicación del dispositivo se realizó con ayuda de un avión de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), equipado con radares con un alcance de más de 400 kilómetros.

Peritajes de la PGR determinaron que el mismo 14 de mayo, día del secuestro, a Diego Fernández de Cevallos le fue extraído el chip de localización que le fue implantado cuando se desempeñaba como senador de la República.

Para el retiro del dispositivo, sus captores presuntamente utilizaron unas tijeras que sustrajeron de su estuche personal con el que arreglaba y recortaba su barba.

La Sedena rastreó el 15 de mayo el chip con una aeronave Embraer, de fabricación brasileña, por la entidad queretana y los estados circunvecinos.

Por medio de esta aeronave EMB-145 se fijó la zona de búsqueda, lo que permitió a la empresa con tecnología satelital, a través del Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés) ubicar el chip de localización del ex senador de la República Diego Fernández de Cevallos.

La hora de la desaparición del ex senador se establece a las 23:30 horas del viernes 14 de mayo de este año. Los peritos sostienen que la sangre, 300 mililitros aproximadamente, provenía de una herida realizada con un arma punzocortante debido a que las tijeras y el chip contenían el mismo tipo de sangre del abogado panista, por lo que no fue necesario practicar un estudio de ADN.

Las pruebas periciales establecen que esa herida fue provocada por sus captores para extraer el dispositivo de identificación y evitar de esta manera su localización.

Los peritajes precisan que en el secuestro intervinieron seis personas y que el chip, un dispositivo semejante en forma y tamaño a un grano de arroz, que le fue implantado al panista para su identificación en caso de secuestro, fue encontrado en 40 kilómetros a la redonda de donde fue encontrada su camioneta.

De los seis participantes se establece que cuatro de ellos lo sometieron, mientras que otro permaneció como conductor de la unidad donde fue llevado, mientras que otra persona mantuvo vigilancia permanente a las afueras del rancho mientras se cometía el ilícito.

Las huellas dactilares encontradas en la camioneta y la puerta de la casa del panista no están registradas en las bases de datos de identificación criminalística de las autoridades federales, ni de las procuradurías del país.

También se pidió colaboración a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, (DEA, por sus siglas en inglés) quien tampoco encontró en sus registros las huellas halladas en la casa de Fernández de Cevallos.

En la mecánica del secuestro, los peritajes indican que el panista fue empujado y golpeado contra una pared de la entrada de su casa, y que les tomó de 15 a 20 minutos a sus captores ejecutar el ilícito

Esas y otras pruebas periciales que ha realizado fundamentalmente la PGR no han sido entregadas a ningún ministerio público ni federal ni de la Procuraduría de Justicia de Querétaro, al estar detenidas todas las investigaciones respecto de la desaparición de Diego Fernández de Cevallos .

La Procuraduría de Querétaro sigue con la indagatoria abierto SC/31/2010 ; sin embargo, esta no tiene ningún avance debido a que el gobierno federal ha detenido cualquier pesquisa para que la familia pueda negociar con los captores. Se identifica a el ex procurador General de la República Antonio Lozano Gracia como el negociador e interlocutor de la familia del abogado panista.

Hasta el cierre de esta edición se siguen estableciendo cinco líneas de investigación en torno a su secuestro: por motivos económicos, por venganza profesional o personal, por crimen organizado, por motivos de interés político y por organizaciones guerrilleras o subversivas.

2010-06-09 05:00:00

lunes, 7 de junio de 2010

Diego: rescate en la iglesia


Antonio Navalón
Cuenta atrás
07 de junio de 2010

Diego: rescate en la iglesia






Tres semanas desde que se lo llevaron. Tres mensajes. Una vulneración de oro después de que el grupo de profesionales —tan profesionales como el licenciado Fernández de Cevallos—, que se lo llevó se puso en contacto con la familia: el gobierno fuera; la familia pidió y el gobierno concedió.

Hubo un secretario que supo que el Estado no se podía retirar aunque lo ordenara el Presidente, entendió la necesidad de saber quién se lo había llevado y decidió investigar y cumplir con su deber.

La primera comunicación fue desde una cabina telefónica; el secretario que tenía intervenidos los teléfonos detectó el número y mandó a la policía a sacar huellas. Dos días después se recibían las fotos de la policía tomando las huellas desde el teléfono público junto con un mensaje: una sola vulneración más del acuerdo y verán la ejecución de Diego en vivo y directo.

A partir de ese momento, la relación entre la familia y los secuestradores ha sido a través de mensajes que se recogen en iglesias de Guanajuato.

La familia y los negociadores saben que el licenciado está vivo por este periódico que tiene en las manos, las fotografías facilitadas permitieron establecer claramente su condición y estado de salud, al menos aparente.

La negociación económica está terminada. Las pruebas recibidas por los negociadores sobre el valor ya no de la vida de Diego, incalculable, sino del material del que se están haciendo provocó acelerar el trato y cerrarlo.

En este secuestro —del que no se sabe nada, pero que empieza a ser muy público—, las magnitudes económicas parecen claras: 50 millones de dólares o 550 millones de pesos pagados en una sola entrega. El dinero se está recaudando. Hay quien ha estado dispuesto no sólo a colaborar con el silencio, el retiro o con mirar a otra parte, sino poniendo dinero a la charola; sería conveniente saber quiénes y por qué.

Se trata de un secuestro modélico: ha sido posible que se convierta en privado, que las autoridades se aten de manos y no digan nada por salvar a la víctima, aunque el costo sea el propio Estado y que los secuestradores tengan los nervios de acero como para fotografiar a los miembros de la SSP sacando las huellas dactilares desde donde hicieron la llamada.

Con la negociación terminada y en fase de recaudación, en cualquier momento, como dicen las malas lenguas, coincidiendo con la inauguración del Mundial, este extraño secuestro podrá ser resuelto. Que así sea.

P.D. Si a usted le parece que todo esto es demasiado preciso o, como la semana pasada, muy impreciso, considere que estamos en una situación en la que saben lo que pasa, pero no quieren que se sepa… Lo cierto es que esta vez la Iglesia de Guanajuato es el canal del milagro de Diego.


La guerrilla y “El Jefe” Diego June 7, 2010 — 12:00 am


La guerrilla y “El Jefe” Diego

June 7, 2010

— 12:00 am



Familiares y cercanos de Diego Fernández de Cevallos, angustiados por la vida del abogado, tienen un paradójico espacio de tranquilidad. Saben que quienes lo capturaron el 14 de mayo son profesionales, que quieren dinero y que, por lo tanto, las probabilidades de que regrese vivo del cautiverio son amplias. También saben que ese “grupo poderoso” que describió hace días su viejo amigo Fauzi Hamdan es, por toda la evidencia hasta ahora, una guerrilla que opera en la zona de las huastecas y que tiene en sus haberes secuestros de alto impacto y larga duración.

Fernández de Cevallos, de acuerdo con los patrones de secuestros en los 10 últimos años y el modus operandi que han mostrado sus captores, son miembros de una escisión muy poco conocida del Ejército Popular Revolucionario (EPR), que se dio en los años de convulsión entre 1998 y 2000, identificada por las autoridades como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), sinónimo de la guerrilla colombiana que se especializa en colocar bombas en oleoductos.

El último secuestro de alto impacto que realizó el ELN es el de Nelly Esper Sulaimán, hija de un político priista en Ciudad Valles, San Luis Potosí, y sobrina de José Sulaimán, dirigente del boxeo mundial. Estuvo en cautiverio en un cuarto en una casa de seguridad durante un año, ocho meses y 12 días. No se sabe cuánto pagaron para su liberación en mayo de 2005, ni supieron nunca quién la había secuestrado.

El ELN no es un grupo que haya difundido públicamente sus acciones, pero está confrontado con el EPR. En el primer comunicado que difundió el EPR para deslindarse del secuestro de Fernández de Cevallos dos días después de la acción, dio algunas señales de sus adversarios utilizando como pretexto al ex comandante guerrillero salvadoreño, Joaquín Villalobos, cercano al gobierno calderonista y considerado un traidor y contrarrevolucionario.

“En nuestro país, también existen los Joaquines Villalobos entre los ladrones y desertores de la revolución que huyeron para no ser juzgados bajo los principios revolucionarios”, afirmó el EPR. “Hoy, algunos con sus actos simulan tener estructuras y quieren venderse muy caro con o para quien quiera cooptarlos, sin embargo, aunque hagan simulaciones de estar en la sierra, no deja de ser un montaje y medida mediática para tratar de justificar la incapacidad política para organizar revolucionariamente a las masas y la ausencia de un lineamiento y fundamentos filosóficos para hacer creíble su existencia”.

El EPR no parece hablar del ERPI, la escisión más importante del EPR en 1998, que quedó descabezada tras la ejecución de su líder, el Comandante Ramiro, en noviembre del año pasado. Tampoco de su fundador, Jacobo Silva Nogales, quien pasó una larga temporada en la cárcel, y con quien ajustan cuentas en el último número de su órgano de difusión El Insurgente, por afirmar que la APPO rebasó al EPR en el conflicto magisterial en Oaxaca. El lenguaje del EPR el 17 de mayo es mucho más duro y tiene más similitud con la insólita “alerta militar” que difundió el 12 de mayo de 2005, cuatro días después de la aparición de el misterioso Comando Popular Clandestino en la huasteca hidalguense y potosina.

Ese grupo dijo ser resultado “del desmoronamiento de la cúpula eperrista en los estados de Hidalgo, Morelos, Oaxaca y parte de Guerrero”. El EPR negó que se hubieran dado rompimientos en esas fechas, y señaló al Comando como “un grupo paramilitar local que ya en ocasiones anteriores mediante otros membretes ha intentado de la misma manera sucia y burda crear cobertura (para) asesinar luchadores sociales que militan en organizaciones progresistas”.

No hay suficientes evidencias para establecer el vínculo directo entre el ELN y ese comando o que sean el mismo grupo, pero ambos operan en las huastecas –Querétaro, donde secuestraron a Fernández de Cevallos no pertenece a esa región, pero está en el perímetro-, no son protagónicos y generan rencor y preocupación al EPR. El método para atrapar a Fernández de Cevallos tiene el mismo modus operandi de secuestros anteriores atribuidos al ELN, pero al ser desprendimiento del EPR, hay un enormes similitudes en los métodos de ambos.

En cuando menos 10 casos donde el EPR y sus desprendimientos realizaron secuestros, el primer contacto con la familia se dio entre los 6 y los 7 días después de la captura. En el caso de “El Jefe” Diego fue seis días después. El periodista José Ureña publicó el 27 de mayo que los secuestradores pedían 50 millones de dólares, lo que le confirmó un abogado muy cercano a él. En 2008 el EPR pidió 60 millones de dólares por un empresario poblano. No se sabe cuánto se pagó, pero el rescate final siempre es menor al solicitado. Por ejemplo, de los 8 millones de dólares que pidió el EPR por Eduardo García Valseca en 2008 se pagaron menos de dos.

Como suele enviar sus comunicados el EPR, la fotografía de Fernández de Cevallos llegó por correo electrónico. No es común que se envíe una imagen del secuestrado con el torso desnudo como primera prueba de vida, pero tampoco es inédito. En 2007, la prueba de vida de otro empresario fue idéntica, con el torso desnudo, el plástico negro en la parte posterior y el pedazo de tela, con el mismo armado, sobre los ojos de la víctima. La única diferencia es que en el caso del empresario mostraba un periódico y en el de Fernández de Cevallos un mensaje escrito a mano.

Desde un principio se notó la huella de la guerrilla, pero el deslinde del EPR provocó desconcierto. La manera como se fueron presentando las pruebas de vida y el análisis de las zonas de acción y procedimientos en casos anteriores llevaron a identificar como probable responsable del secuestro al ELN, que ha estado activo en en esa región. La velocidad con la cual se supo del secuestro, dijo un experto, estuvo fuera del control de los secuestradores, porque la información circuló rápidamente en los medios desde que la difundió un portal de Querétaro.

Como sucedió en el secuestro de Esper Sulaimán, el método de comunicación que tiene la guerrilla es muy lento, y pueden llevar de semanas hasta dos meses. Por esa razón los familiares y amigos de Fernández de Cevallos anticipan que si las cosas marchan por buen camino, el regreso de “El Jefe” Diego demorará. Es lo mejor que puede pasar para llegar a buen puerto, lo que no excluye ningún imprevisto que lleve todo al lado opuesto de lo deseado.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx

www.twitter.com/rivapa