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domingo, 6 de marzo de 2011

Marcial Maciel, la amante y su hija



REPORTAJE: LECTURA

Marcial Maciel, la amante y su hija

 

En su refugio mexicano, el fundador de los Legionarios de Cristo representó su última farsa: en un ambiente de oración, rodeado por su congregación, vivió parte del destierro junto a su hija y su amante. El periodista de EL PAÍS Jesús Rodríguez lo cuenta en un libro

EL PAÍS 06/03/2011

Una vez consumada la dimisión de Maciel en enero de 2005, la primera etapa de su destierro fue Cotija de la Paz (en la región mexicana de Michoacán, considerada la más ultraconservadora dentro de la mejor tradición de la guerra cristera), su pueblo, donde había fundado años antes el Centro Cultural Interamericano, una bella casa de retiro colgada sobre la ciudad. Sería la última vez que pisara en vida su pueblo, ese remanso verde surcado por ovejas y apreciado por sus quesos ligeramente especiados.

Nada tenía de extraño que Maciel volviera a Cotija a lamerse las heridas. Lo curioso de la nueva situación es que el fundador, a sus 84 años, ya no viajaba solo, como había hecho durante décadas (saltándose las normas establecidas por él mismo que indicaban que los legionarios debían desplazarse de dos en dos para evitar las tentaciones, y con un itinerario y presupuesto y alojamiento que debían ser aprobados por sus superiores). En esta última ocasión le acompañaban una mujer mexicana en torno a los cuarenta años, Norma Baños, que se tomaba cada vez más libertades en la toma de decisiones en torno a la agenda del fundador, y la hija adolescente de esta, Normita Rivas Baños (que llevaba el apellido de una de las personalidades que adoptó Maciel en su vida, José Rivas). Y que para cerrar el círculo de la impunidad macielista estudiaría comunicación en las universidades de la Legión en México DF (Anáhuac del Norte) y después en Madrid (Francisco de Vitoria), donde algunos miembros del Regnum Christi sabían quién era en realidad. Según un sacerdote legionario que vivió aquellos acontecimientos:

"A finales de octubre de 2005, la señora Norma se quedó a vivir establemente en Cotija, en el Centro Cultural de la Legión, en un cuarto contiguo al que ocupaba Maciel. La relación entre ellos era de total familiaridad, entraba cada uno en el cuarto del otro, como una pareja». Aquello comenzó a causar un enorme desasosiego entre los legionarios, las consagradas y los empleados que vivían con ellos en el centro.

¿Qué opinaba el piadoso entorno de Maciel de esas mujeres?
"Todos pensábamos que era una rica bienhechora que daba dinero a la congregación y tenía confianza con el padre Maciel, como antes había tenido otras bienhechoras, Talita Retes, Pepita Gandarillas, Pachita Pérez, Edmé de Galas, Dolores Barroso, Guillermina Dikins, Josefita Pérez, Consuelo Fernández, viuda de Zertuche, Flora Barragán... -recuerda un testigo-. Esa mujer más joven que la media de sus bienhechoras anteriores frecuentaba las casas de la Legión y era muy querida por las consagradas que estaban al servicio de Maciel. No nos planteábamos nada más. Otros pensaban todo lo contrario; que era una mujer de nuestro movimiento, del Regnum Christi, y su hija, y que estaban escasas de fondos y a las que Maciel protegía.

Nadie fue más allá. Nadie ató cabos. ¿Cómo íbamos a poner en tela de juicio la conducta de nuestro padre, y, más aún, suponer que eran su mujer y su hija?"

Esta hija de Maciel había nacido veinte años antes en México, en la misma época en que Maciel fue operado de un derrame cerebral en un centro médico de Houston (Tejas), una intervención a la que siguió una larga y discreta convalecencia de seis meses en México. Según un antiguo legionario: "A partir de esa intervención ya no disimulaba con tanta eficacia sus salidas y entradas. Ya no fue el mismo".

Sorprendentemente, en 2005 ningún legionario sospechó nada en Cotija de la Paz, o al menos ninguno tuvo el valor de expresar sus dudas y sus pesquisas a sus compañeros. Aún no había sido anulado el voto privado de silencio de los legionarios, el juramento de fidelidad al fundador. La ausencia de crítica hacia los dictados de Maciel era su razón de ser como legionarios. Estaban educados desde niños en esa cultura de secretismo. Y nadie, viera lo que viese, escuchara lo que escuchase, se creía con autoridad para criticar las actividades de Maciel fuera del conducto jerárquico de quejas. Según las normas macielistas, si un legionario tenía alguna queja que formular lo tenía que hacer por el conducto reglamentario: "El voto de no criticar no priva a los religiosos de la libertad de acudir al director general o al director territorial o al propio superior para exponerle los posibles o reales defectos". Es decir, si algún legionario supo algo y lo denunció a su superior, la denuncia quedó ahí congelada. De saber alguien algo sobre la vida de Maciel, tuvieron que ser las 20 personas que gobernaban (y siguen gobernando) la Legión, pero no movieron un dedo. Y si alguno tuvo dudas, se lo comunicó militarmente a su superior por el conducto reglamentario. Muchas veces esa denuncia les costaría la salud, la razón y el puesto a varios legionarios.

"El padre Maciel era muy reservado, viajaba continuamente, dormía en hoteles y no daba cuentas a nadie", son los argumentos más repetidos en la cúpula legionaria para escurrir el bulto. Maciel era impenetrable. El mismo director general actual, Álvaro Corcuera, me repitió por activa y por pasiva en Roma que nunca sospechó nada. "Entiendo la sospecha de la gente, pero yo le garantizo que no teníamos ni idea. Quizá tendríamos que haber investigado más, pero Maciel era muy reservado y nadie se preguntaba en qué gastaba el dinero. El fundador es una figura dentro de cualquier congregación. Todos tienen un santo como fundador y nadie le cuestiona nada. Maciel era alguien muy particular. Era imposible entrar en su vida. Era muy reservado, en sus viajes, en sus quehaceres. En su habitación solo entraban los que le ayudaban. Nunca usaba su despacho. Las reuniones se realizaban en salas de la Dirección General o mientras paseábamos. No sabíamos nada de sus gustos y aficiones. Él tomaba todas las decisiones. Y siempre me pareció intachable; en claro contraste con todo lo que iba a saber después y que tanto sufrimiento me iba a proporcionar".

¿Nadie sabía nada? Es difícil de creer. Maciel tenía miles de seguidores en todo el mundo. Era una figura habitual en la curia. Tenía línea directa con el Papa y los hombres más poderosos, desde los presidentes mexicanos a Lech Walesa o la familia Aznar. Era un anticomunista furibundo. Viajaba siempre en primera, pagaba en efectivo, se hospedaba en los mejores hoteles. Alguien tuvo que verle en alguna ocasión, como, de hecho, no cabe la menor duda de que le vieron. Otra cosa es que alguien se decidiera a hablar.

Del 3 de mayo de aquel año 2005 (solo tres meses después de abandonar el poder) son unas fotografías que inmortalizan a Maciel vestido de paisano, algo que acostumbraría a hacer en los últimos tiempos: aspecto de jubilado octogenario, camisa de manga corta, pantalón azul y vientre orondo, en la casa de retiro de Cotija. A su lado, Norma Baños, melena azabache y resultón vestido turquesa. Y Normita, la hija, morena, menuda, vestida con un escotado conjunto blanco. Junto a la pareja y su niña, tres consagradas del Regnum Christi de total confianza del fundador: Teresa Vaca, Griselda Suárez y María Laura Moreno, sonrientes y complacientes con las manos recogidas en el regazo y sus habituales cortes de pelo y atuendo de monja sin hábito de los ochenta. En otra imagen de la misma fecha, a ese curioso grupo se suman dos de los pesos pesados de la Legión, los padres españoles Jesús Quirce Andrés, médico, rector de la Universidad Anáhuac de México y uno de los propagandistas de la bioética legionaria, y el secretario de Maciel, el muy piadoso (a juzgar por sus escritos) Marcelino Nino de Andrés, hoy asistente de apostolado en España y hermano de José Ramón de Andrés, rector del seminario de Salamanca, y también con una hermana consagrada.

¿Qué pintaban esas dos mujeres en esa casa de la Legión inexpugnable para aquel que no perteneciera al movimiento en compañía del venerado padre Maciel? ¿En calidad de qué estaban cuando en aquel tiempo la Legión era un feudo vetado a cualquiera ajeno a la congregación, aunque fuera un miembro de su familia?

Imaginemos la escena: otoño de 2005, en un rincón bucólico y aislado del México profundo; la paz espiritual de una cómoda residencia de retiro; un ambiente de paz y oración; sacerdotes y señoritas consagradas con votos de pobreza, obediencia y castidad que ni se miran, a los que está prohibido comer a la misma mesa; el fundador de una orden ultraconservadora mimada por Juan Pablo II y caído en desgracia, junto a su amante y su hija secreta. Una olla a presión que terminaría por reventar: "El padre Marcelino, secretario del padre Maciel, intrigado por tanta frecuencia y la acogida tan amistosa y excepcional que recibían del fundador y la intimidad tan grande, va un día y le pregunta en un aparte a la chica quiénes eran y cuál era su lazo con Maciel", explica un testigo que se ruboriza solo de recordar la situación. "Ella, de repente, le dijo que era su hija. Así, por las buenas. No se cortó. Algo que nunca había dado a conocer anteriormente (ni repetiría después). Un bombazo para el pobre padre Marcelino, obviamente. Difícil de creer, pero ¿posible?

El pobre padre Marcelino enseguida se puso en contacto con el padre Álvaro, el director general, para darle el dato, repito, hasta entonces desconocido. El padre Álvaro le dijo que iba a investigarlo, pero no sé si lo hizo. Supongo que no se extendió la noticia entre los miembros de la Legión, porque había que comprobarla primero. La afirmación de la chica era el único dato de que se disponía y había que averiguar si era una treta por parte de ella para establecer o exigir algún tipo de seguridad económica futura, cuando el padre Maciel falleciera, o si acaso era verdadero". Corría el año 2005, el año de la muerte de Wojtyla, el año de la dimisión de Maciel, el año en que cayó la máscara.

Maciel se había burlado de todos. Lo más curioso es que la propia mujer, Norma Baños, la madre de su hija, afirmó posteriormente que había ignorado durante muchos años la verdadera identidad de Maciel. En unas escuetas declaraciones en 2010 afirmaría que se había quedado embarazada del fundador cuando era menor de edad e ignoraba que era sacerdote: "Yo nunca habría elegido este camino para mi vida... Cuando conocí a ese hombre, yo era una menor... Ni mi hija ni yo supimos quién era realmente hasta el final".

El estrecho círculo de legionarios que descubrió en aquellos días la existencia de la amante y la hija de Maciel guardaron silencio. Se taparon los ojos, los oídos y la boca. El padre Corcuera, al que tengo delante de mí en su despacho de Roma con un gesto de aflicción al borde de las lágrimas, sabía en el otoño de 2005 que Maciel tenía una hija. Algunos legionarios adelantan a julio de ese mismo año el descubrimiento. En cualquier caso, en 2005 Corcuera lo sabía, y es lógico que se lo comunicara a su segundo, Luis Garza, y a su tercero, Evaristo Sada, y a sus cuatro consejeros, así como a los principales superiores de la congregación. El actual secretario general, el correoso Evaristo Sada, intentó despistar a este periodista sobre la fecha del descubrimiento situándolo un año más tarde. Cuando le advertí de que mentía se escapó muy al estilo legionario con un: "Ya sabe que soy muy malo con las fechas, yo creo que fue a finales de 2006". Mentía. La cúpula de la Legión sabía a finales de 2005 que Maciel tenía una hija a la que mantenía y una mujer con la que vivía. Lo sabía el padre De Andrés, habitual del círculo macielista, y lo sabía el padre Garza Medina, el hombre de los secretos económicos del holding Integer. Y no se lo dijeron a nadie hasta cuatro años más tarde.

La mayoría de los 3.000 religiosos de la congregación, de las 900 consagradas y de los 70.000 laicos, se quedaron colgados de la brocha en su incondicional defensa del fundador, que se encontraba contra las cuerdas ante el Vaticano. El secretismo es la seña de identidad de la Legión de Cristo, con más razón aún en 2005, con la Legión tambaleándose y Maciel enfermo y cuestionado. La mayoría de los legionarios no conocerían oficialmente este hecho hasta comienzos de 2009, cuando la noticia vio la luz en The New York Times y se extendió por todo el mundo. Tres años antes, el director general, Álvaro Corcuera, y su círculo inmediato tenían ya absoluta certeza de la paternidad de Maciel, tras haber encargado un análisis de ADN de Normita en una clínica estadounidense a partir de uno de sus cabellos que le sustrajeron de un cepillo del pelo cuando estaba en una casa de la Legión por mediación de una consagrada.

El análisis se llevó a cabo en 2006 y salió positivo. No había duda de que era hija de Maciel. Según otras fuentes consultadas, la cúpula de la Legión contrató incluso a investigadores privados para rastrear el pasado y los movimientos de dinero del fundador. "En ese momento, con las pruebas de ADN en las manos, comenzamos a darnos cuenta totalmente de que Maciel nos había engañado", explica un legionario que trabaja en la Dirección General. "Nuestra confianza se resquebraja. Si el padre Maciel ha sido capaz de engañar a todos durante veinte años con lo de la hija, es que las acusaciones por abusos sexuales que se han hecho contra él desde los cuarenta pueden ser ciertas. Lo de la hija nos hace caer la venda. La sanción del Vaticano de mayo de 2006 comienza a parecernos razonable. Hay patrones idénticos de hechos aislados. Y todo comienza a parecer posible, por más que nos costara creerlo".

sábado, 6 de noviembre de 2010

Ratzinger en España...



Su asquerosidad nazi se encuentra en el otrora catolisísimo centinela de occidente, y la acogida está marcada, para variar, por el escándalo derivado la terquedad de los pederastas romanos de existir anclados en las catacumbas del siglo XI.

Embarran tarta en la cara a arzobispo belga


Embarran tarta en la cara a arzobispo belga

06-11-2010 / 18:30 h
 
(Precisa lugar y momento del incidente con nueva información) Bruselas, 6 nov (EFE).- El jefe de la Iglesia católica en Bélgica, André-Joseph Léonard, que ha acaparado portadas en los últimos días por sus polémicas declaraciones sobre el sida, la pederastia y la homosexualidad, recibió un "tartazo" en la cara mientras oficiaba una misa cerca de la catedral de Bruselas.

El incidente, que fue registrado en vídeo por una persona que grababa la liturgia, se produjo el día de Todos los Santos en una capilla adyacente a la catedral bruselense de San Miguel y Santa Gudula -según precisó al periódico "Le Soir" la portavoz francófona del Arzobispado, Claire Jonard-, aunque los medios belgas sólo se han hecho eco hoy del mismo.

El diario flamenco "De Standaard" ha publicado hoy la grabación en su edición digital, tras ser recogida en un primer momento por el portal católico de internet "Gloria TV".

En las imágenes se puede ver a monseñor Léonard en el altar mientras canta el coro, y cómo se le acerca una persona con la tarta en la mano y se la lanza a la cara.

El arzobispo de Bruselas-Malinas permaneció en su lugar mientras sus asistentes le ayudaban a limpiarse la cara y las gafas.

Léonard pareció tomarse con humor el episodio, ya que hasta probó los restos de tarta y comentó que estaba "muy buena".

El movimiento religioso Pro Sanctitata, para quien Léonard oficiaba el servicio hoy, no hace alusión al incidente en su página web.

No obstante, el periódico flamenco "Het Nieuwsblad" recoge unas declaraciones de Jonard, y del abad Patrick Vanderhoeven, maestro de ceremonias de la catedral bruselense, en las que confirman que el Arzobispado continuó con el servicio y declinó presentar una denuncia contra el la persona que se abalanzó sobre Léonard.

"No tenemos ni idea de quién se trata ni de cuáles eran sus intenciones", comentaron.

Léonard ha sido duramente criticado en Bélgica por sus palabras sobre la homosexualidad, que este año comparó con la anorexia, y que han llevado a colectivos gays a presentar una denuncia en su contra ante un juzgado de instrucción de Brujas (noroeste de Bélgica) por una supuesta violación de la legislación contra la discriminación.

Por otra parte, ha señalado sobre el sida que es "una especie de justicia inmanente" y, sobre los casos de pederastia en la Iglesia, ha defendido que no se juzgue a los curas que no están en activo.

Estos comentarios han llevado a parte de la Iglesia belga a distanciarse del arzobispo y, a su portavoz, Jürgen Mettepenningen, a dimitir esta misma semana tras pasar sólo tres meses en el puesto.

Desde su llegada al cargo, Léonard se ha visto obligado a lidiar con el escándalo de la pederastia en Bélgica, en especial después de que el pasado mes de septiembre una comisión nombrada por la propia Iglesia presentase un informe en el que documentó al menos 475 denuncias de abusos por parte de religiosos, entre 1960 y mediados de los años ochenta, 13 de cuyas víctimas se suicidaron.

EFE

lunes, 27 de septiembre de 2010

Ebrard es responsable de odio a gays: Valdemar


Es lo más discriminatorio y estúpido que he oído desde la Alemania Nazi... esta iglesia pederasta de cristo va que vuela al basurero de la historia...

Ebrard es responsable de odio a gays: Valdemar

Afirma el vocero de la Arquidiócesis Primada de México que la Iglesia observa con tristeza el crecimiento de actitudes negativas hacia los homosexuales que, más allá de sus preferencias, merecen todo el respeto

Los verdaderos responsables de la discriminación que sufren los homosexuales son el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), al promover y aprobar irresponsablemente las leyes que avalan los matrimonios de personas del mismo sexo y la adopción por parte de estos, consideró el vocero de la Arquidiócesis Primada de México, Hugo Valdemar.

En entrevista, explicó que esa postura la sustentó en que esas leyes agreden a las familias tradicionales y lastiman sus valores, lo cual provoca que se sientan amenazadas y se defiendan de aquello que saben nos llevará a la ruina social

"Ante la amenaza, las personas reaccionan muchas veces de una forma inadecuada, con violencia, con odio o discriminando, como por desgracia está sucediendo. La Iglesia observa con tristeza el crecimiento de actitudes negativas hacia las personas homosexuales que, más allá de sus preferencias homosexuales, merecen todo el respeto", subrayó.

Insistió que ni el PRD ni Ebrard defienden los derechos de las minorías, pues lo único que han conseguido es la división, la confrontación social y que crezca la discriminación contra las personas que dicen proteger con estas leyes que, por cierto, tienen el rechazo de la mayoría de los mexicanos.

"No es el cardenal Juan Sandoval, sino el señor Ebrard y su Asamblea Legislativa los causantes de la creciente discriminación y del odio a las personas homosexuales".

Valdemar coincidió con Sandoval en que en el gobierno del Distrito Federal se practica una dictadura.

"¿De qué forma se le puede llamar a un gobierno que aprueba leyes utilizando su aplanadora legislativa sin escuchar a sus ciudadanos? ¿Cómo se le puede llamar a un gobierno que con gran desdén hizo caso omiso a la opinión de los ciudadanos que en todas las encuestas manifestaron su rotundo rechazo a las adopciones de niños inocentes por parejas del mismo sexo?".

Sobre las demandas en contra de Sandoval, dijo que lo hacen demuestran públicamente tres cosas.

La primera su intolerancia a la libertad de expresión, pues expuso que ellos no resisten la más mínima crítica, pero son críticos feroces y destructivos con aquellos que no piensan igual.

En segundo lugar, señaló que su odio a la Iglesia católica, a sus obispos y sacerdotes, comprueba lo que dicho por el propio Valdemar respecto a que el PRD es el mayor enemigo de la Iglesia católica y del evangelio.

La tercera cosa, mencionó, es su incongruencia, pues ni el PRD ni Ebrard reconocen al gobierno del presidente Calderón, pero pretenden usar a la Secretaría de Gobernación como instrumento de represión, amordazamiento y castigo.

Sobre el reciente dictamen del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), en el que se señala que Juan Sandoval a quien se señala que discriminó a personas homosexuales, Valdemar dijo que esa resolución es poco afortunada, parcial e injusta, pues la discriminación referida se le quiere adjudicar a una expresión aislada cuando en realidad ha sido producto de una serie de acciones legaloides que lo único que han logrado es despertar en la sociedad un preocupante clima homofóbico.

fml

sábado, 18 de septiembre de 2010

Londres vive la mayor protesta organizada durante una visita de Benedicto XVI



Ayer en un canal católico vi como se ufanaban de que las supuestas marchas contra el Papa no se habían dado... tómenla putos...


Londres vive la mayor protesta organizada durante una visita de Benedicto XVI

Unas 15.000 personas marchan por el centro de Londres: "No con mis impuestos"

MIGUEL MORA - Londres - 18/09/2010

La marcha ha empezado a las 14.00 locales. El clima es más festivo que indignado, y en el metro que lleva hasta Hyde Park se mezclan sin problemas jóvenes que llevan pancartas caseras contra el Papa con peregrinos de diversas nacionalidades, ataviados con las sudaderas oficiales, que se dirigen hacia el mítico parque de Londres para participar en la vigilia que esta noche celebra la beatificación de John Henry Newman. En el principio de la calle Picadilly un cantante anima la cabeza de la manifestación atea interpretando el Stand by me, mientras el científico y pensador ateo Richard Dawkins y el activista por los derechos homosexuales Peter Tatchell dan entrevistas.
Muchos asistentes portan pegatinas que ponen "Pope Nope" (no al Papa), otros llevan tiaras papales de cartulina morada en la cabeza, algunos van disfrazados de monja, otros muestran carteles caseros. La policía ha dicho que hay unas 15.000 personas, y eso convierte a la protesta en la más numerosa sufrida por Benedicto XVI en sus cinco años de papado, aunque no es tan masiva como la que se dedicó en Berlín a Juan Pablo II en la época de Helmut Kohl.
Ateos, agnósticos, laicos...
Las razones que esgrimen los manifestantes son variadas. Muchos, como Amar Karin, de 19 años, londinense e hijo de padres hindúes, están indignados porque, afirma, "el Estado no debe financiar la visita de un hombre que condena el uso de preservativos en África". Karin se declara ateo, y lleva en la mano un palo de madera con un condón inflado en lo alto y unos carteles pintados con rotulador que critican a Benedicto XVI por haber acogido al obispo negacionista Williamson, por discriminar a los gays y a las mujeres y por permitir que un 70% de los abusadores sigan formando parte de la Iglesia.
Los eslóganes que se leen en las pancartas son de variable inspiración, entre lo irónico y lo más hiriente: "La homofobia papal cuesta vidas"; "los valores ateos son tan buenos como los tuyos"; "las mentiras del Papa persiguen a los homosexuales";"la religión es estúpida, un asunto de crímenes y prohibiciones"; "Delitos, no pecados"; El Papa es el jefe de la mayor banda de pedófilos", "Papa dimisión"; "No queremos pagar impuestos por prédicas venenosas".
La marcha ha reunido a militantes por los derechos de los homosexuales, ciudadanos agnósticos y ateos, laicos radicales y algunas víctimas de abusos. El señor Edmonds, de 60 años, director de cine, va disfrazado de Papa de la cabeza a los pies. Cuenta que ha venido desde Gloucestershire para participar en la marcha. Lleva en la mano un gran crucifijo con un cordón y cuando le piden una foto lo coloca imitando el gesto del tirachinas.
Edmonds cuenta que en los años sesenta, cuando era un niño y estaba en el colegio, sufrió abusos a manos de un cura anglicano y que hace unos años hizo una película para la BBC contando su historia. Cree que el Vaticano "ha usado las leyes canónicas para proteger a los canónicos. Si de verdad Benedicto XVI ha cambiado algo, debería abrir los archivos de los curas abusadores para que todo el mundo conozca los nombres de los culpables".
La marcha se ha dirigido por la calle Picadilly hasta desembocar en Downing Street, la residencia del primer ministro (David Cameron ha encontrado al Papa esta mañana). Muchos ciudadanos protestaban contra el Vaticano tanto como contra el Gobierno que decidió invitar al Papa y financiar la visita de Estado, aunque la cursó la Reina en nombre del Ejecutivo de Gordon Brown.
Laura Avery, profesora de moda en la universidad, está contenta rodeada de jóvenes que saltan cantan y protestan. Todavía no sabe que la de hoy será una manifestación histórica: "El corazón ateo me pide abolir las religiones que tanto sufrimiento y muerte han provocado", dice; "mi tolerancia me obliga a tolerarlas todas. Lo único que pido es que mi país no las financie. No con mis impuestos".

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El Réquiem de Mozart ayuda a mirar serenamente la muerte: Ratzinger


¿El santo padre ya percibe el nauseabundo hedor que expide? ¿ya siente a la amada señora muerte cerca de su regazo?

El Réquiem de Mozart ayuda a mirar serenamente la muerte: Papa

El Sumo Pontífice dijo que la obra musical del influyente compositor germánico es la “llave” para cruzar la puerta hacia la felicidad eterna.

Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI dijo hoy que el Réquiem de Mozart nos conduce, al mismo tiempo, a amar intensamente las cosas de la vida terrenal como los dones de Dios y a elevarse sobre ellas, mirando serenamente la muerte como la "llave" para cruzar la puerta hacia la felicidad eterna.

El Papa asistió hoy a un concierto en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, localidad situada a 30 kilómetros de Roma y en la que pasa sus vacaciones estivales.

Ofreció el concierto la Academia Pontifica de las Ciencias y en él se interpretó la Misa de Réquiem en Re menor K 626 de Wolfgang Amedus Mozart a cargo de la Orquesta de Padua y del Véneto, además del Coro "Academia de la Voz" de Turín.

Posteriormente, el Papa se dirigió a los artistas y les habló de ese genio universal.

"Cada vez que escucho su música no puedo menos que regresar con la memoria a la iglesia parroquial, cuando de niño, en los días de fiesta, sonaba una de sus 'misas', y en el corazón percibía que un rayo de belleza del Cielo me había alcanzado", dijo.

"Esta sensación -continuó- la experimento cada vez que escucho esta gran meditación, dramática y serena, sobre la muerte".

El Papa, gran amante de la música clásica, explicó que "en Mozart cada cosa está en perfecta armonía, cada nota, cada frase musical y no podría ser de otra manera; incluso los opuestos se han reconciliado y 'la serenidad mozartiana' lo envuelve todo, en cada momento".

"Es un don éste de la gracia de Dios, pero también es el fruto de la viva fe de Mozart, que, sobre todo en la música sacra, logra transpirar la luminosa respuesta del amor divino, que da esperanza, incluso cuando la vida humana está lacerada por el sufrimiento y la muerte", añadió.

Recordó el último escrito a su padre moribundo el 4 de abril de 1787, en el que Mozart le dice: "'Desde hace unos años me he familiarizado tanto con esta amiga sincera y querida del hombre (la muerte), que su imagen no sólo no es para mi nada terrorífica, sino que aparece además muy tranquilizante y de consolación'".

"'Agradezco a Dios por haberme concedido la fortuna de tener la oportunidad de reconocer en ella la llave de la felicidad''", leyó el Papa en la misiva de Mozart.

"'No voy jamás a la cama sin pensar que mañana puede que no esté más. Ni tampoco ninguno de los que me conocen podrán decir que en su compañía yo esté triste o de mal humor. Es por esta suerte que agradezco cada día a mi Creador y deseo de todo corazón lo mismo a cada uno de mis semejantes'", finalizó la carta de Mozart.

Para el Papa, se trata de un escrito que manifiesta una fe profunda y simple, que emerge también en el gran rezo del Réquiem, "y nos conduce, al mismo tiempo, a amar intensamente las cosas de la vida terrenal como los dones de Dios y a elevarse sobre ellas, mirando serenamente la muerte como la 'llave' para cruzar la puerta hacia la felicidad eterna".

El Réquiem de Mozart -concluyó- "es una elevada expresión de fe, que conoce bien lo trágico de la existencia humana y que no oculta sus aspectos dramáticos y por tanto es una expresión de fe propiamente cristiana, consciente de que toda la vida del hombre está iluminada del amor de Dios".




lunes, 26 de abril de 2010

Nadie quiere a Ratzinger...



Benedicto XVI, en el ojo del huracán

El Papa enfrenta una época de escándalos y crisis para la Iglesia. La Asociación de Teólogos Juan XXIII considera que Joseph Ratzinger debería dimitir

Ana Anabitarte • Corresponsal
El Universal
Lunes 26 de abril de 2010

MADRID.— El papa Benedicto XVI acaba de celebrar cinco años al frente de la Iglesia católica en medio de una de las peores crisis de su historia. A la pérdida de fieles, la falta de vocaciones sacerdotales y las disensiones en el seno del Vaticano, se han sumado los escándalo de pederastia que han puesto al Papa en el ojo del huracán.

Según la Asociación de Teólogos Juan XXIII, Joseph Ratzinger debería dimitir. “Nos parece que el pontificado de Benedicto XVI está agotado. El Papa tiene 83 años, ocho años más que la edad de jubilación de los obispos, y creemos que no tiene la edad ni la mentalidad para responder adecuadamente a los graves y urgentes problemas que tiene que afrontar la Iglesia católica”, asegura Juan José Tamayo, secretario general de la asociación en entrevista a EL UNIVERSAL.

En su opinión, el Papa se ha rodeado “de una guardia pretoriana que le ofrece una visión distorsionada de la realidad e intenta protegerle de las críticas no sólo del mundo laico sino de la misma Iglesia católica”. Tamayo cita uno de estos graves problemas: los casos de pederastia, de los que “la guardia pretoriana, en vez de reconocer la gravedad delictiva y ayudar al Papa a tomar medidas eficaces para erradicarlos, dice que el hecho de sacarlas a la luz responde a una campaña anticlerical perfectamente orquestada por los sectores laicistas, al odio y a la persecución de la Iglesia católica y al deseo de desacreditar y socavar el prestigio de Benedicto XVI”.

El teólogo recuerda que cuando Juan Pablo II era papa, Ratzinger estuvo 24 años al frente de la poderosa Congregación para la Doctrina de la Fe, “que es la que llevaba estos casos y la que impuso silencio, la que ocultó lo que ocurría, la que encubrió a los pederastas y la que se negó a colaborar con la justicia”, denuncia.

Subraya que ahora algunas víctimas están acusando a Benedicto XVI de encubridor. “Lo que debería hacer el Pontífice es pedir perdón a las víctimas de los abusos sexuales”, asegura.

Sobre los cinco años de papado de Ratzinger, Tamayo opina que la tan esperada y necesaria reforma de la Curia se ha reducido a unos cambios que han reforzado todavía más el centralismo y la orientación tradicional de la Iglesia católica. “El Papa sustituyó a los obispos progresistas seguidores del concilio Vaticano II y defensores de la teología de la liberación por obispos de talante conservador y, en algunos casos, integrista. Ha gobernado de manera absoluta, ya que ha contado con el apoyo prácticamente unánime de los cardenales, arzobispos, obispos y de la Curia romana y con el silencio casi total de los poco dirigentes eclesiásticos discrepantes”, añade.

El teólogo asegura que “nunca ha habido un Papa que haya molestado a más grupos y religiones: “Ha molestado a judíos, a musulmanes, a las comunidades indígenas” y cada vez ha tenido que pedir perdón, indica

El sacerdote Josep-Ignasi Saranyana, profesor de la Universidad de Navarra (vinculada al Opus Dei), se muestra contrario a las opiniones de la Asociación de Teólogos Juan XXIII. En entrevista con EL UNIVERSAL Saranyana reconoce que la crisis de la Iglesia es “severa”, pero no sólo por los casos de pederastia sino por la “homosexualidad activa y el concubinato, incompatibles con la vida sacerdotal”.

El sacerdote cree que la avanzada edad del Papa no es “un argumento razonable para pedir su dimisión”. Define los casos de pederastia como “un crimen execrable”, pero recuerda que en su reciente carta a los católicos irlandeses, el Papa pidió a los obispos aplicar con rigor el derecho penal-canónico “y ha recomendado que todos colaboren con la justicia”.

El director de la revista Ecclesia y ex director de la Oficina de Información de la Conferencia Episcopal Española, Jesús de las Heras, defiende la labor del Pontífice ante los casos de pederastia y rechaza que sean tantos como ha denunciado la prensa. Según él son 3 mil y no 20 mil. Recuerda la reciente dimisión de dos obispos lo que, en su opinión demuestra “que se están depurando responsabilidades”.

El sacerdote define al Papa como un hombre de la verdad y la oración; de la razón y del diálogo; firme y apacible; sencillo y auténtico; humilde y sabio; vulnerable y fuerte; luminoso y sereno. “Es un intelectual capaz de mantener un coloquio con los primeros intelectuales del mundo a un nivel extraordinario. Menos mediático que Juan Pablo II pero teólogo por excelencia. Y por supuesto capaz de dirigir a la Iglesia católica”, concluye.

sábado, 17 de abril de 2010

San Juan Pablito II


Chale, ya parecemos Ol Osservatore Romano de tanto hablar de la religión pederasta, pero ni modo, son nota. Por cierto, iniciaremos la campaña para agilizar la santificación de san Juan Pablito, santo patrono de los Pedófilos XD
Acusan a Juan Pablo II de encubrir pederastia

Darío Castrillón, ahora cardenal retirado, asegura que el Pontífice respaldó una carta enviada a un obispo francés para felicitarlo por negarse a dar información de un clérigo acusado de abuso sexual a menores

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El Universal
Roma Sábado 17 de abril de 2010
17:13



Un cardenal retirado del Vaticano dijo que el difunto papa Juan Pablo II respaldó una carta que él le envió a un obispo francés en la que lo felicitaba por haber protegido a un sacerdote condenado por violar a menores, según reportó la prensa española.

El cardenal Darío Castrillón Hoyos, de 80 años, dijo el viernes ante un grupo reunido en la universidad Católica de Murcia, España, que consultó el envío de la carta con Juan Pablo II y le mostró el documento, según reportes de los sitios de internet de La Verdad y otros diarios españoles publicados el sábado.

Castrillón Hoyos aseguró que el Pontífice le autorizó a enviársela a otros obispos alrededor del mundo. El público aplaudió los comentarios del cardenal retirado, según La Verdad.

La misiva del 2001 alababa al obispo Pierre Pican, quien recibió una sentencia de tres meses de prisión, que fue suspendida, por negarse a dar información sobre el clérigo René Bissey, señaló la prensa. Bissey fue condenado a 18 años de cárcel por abusar de 11 menores de edad.

El vocero del Vaticano, Federico Lombardi dijo a los reporteros reunidos en Malta, donde el Papa Benedicto XVI realiza una visita, que no haría declaraciones sobre los comentarios del cardenal retirado, luego de que se le hicieran preguntas sobre los reportes de prensa españoles.

Lombardi agregó que sólo reitera lo que ha dicho en el pasado: Antes de ser designado como Papa, el arzobispo Joseph Ratzinger estuvo a la cabeza de la oficina de la Santa Sede a cargo de consolidar el control sobre todos los casos de abuso sexual que involucraran a clérigos.

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Plan para arrestar al Papa en Reino Unido


Plan para arrestar al Papa en Reino Unido

La campaña para arrestar a Benedicto XVI por "crímenes contra la humanidad" cuando visite el Reino Unido en algunos meses recibió el respaldo del activista ateo Richard Dawkins.

por BBC Mundo - 13/04/2010 - 13:54
El autor de "The selfish-gene" ("El gen egoísta") y "The God delusion" ("El espejismo de Dios") dijo que "abrazaba cordialmente" la iniciativa lanzada por el ateo Christopher Hitchens.

¿En qué consiste tal campaña? Abogados de derechos humanos en el Reino Unido preparan una acusación contra el Papa Benedicto XVI por su presunto encubrimiento de abusos sexuales contra menores por parte de sacerdotes católicos.

CONTROVERSIA GARANTIZADA

El doctor William Oddie, ex editor de la revista "The Catholic Herald", calificó al proyecto de "lunático".

El objetivo de los activistas es opacar la planeada visita papal al Reino Unido, el próximo septiembre, la primera de un pontífice a este país desde 1982.

Richard Dawkins (en la foto) escribió en su blog: "Me siento optimista respecto a que concientizaremos a la gente hasta un punto en que el gobierno británico considere difícil seguir adelante con la visita papal".

En su columna de "The Guardian" del martes, el articulista George Monbiot escribe: "Imagínense al Papa esperando juicio en una cárcel británica y sólo entonces comienzan a quedar claras las implicaciones de una idea radical que jamás ha sido aplicada: la igualdad ante la ley".

El corresponsal para Asuntos Religiosos de la BBC, Robert Pigott, dice que la campaña antipapal podría ser entendida como un intento malicioso de crear una "atmósfera de delincuencia" alrededor del Sumo Pontífice.

"La controversia respecto a la presunta participación del Papa en el encubrimiento de abusos sexuales contra menores les está proporcionando a los ateos un garrote con el que golpear a la religión", añadió.

La noticia de la visita del Papa fue dada a conocer poco antes de que emergieran las acusaciones de que Benedicto XVI había firmado una carta que dilataba la sanción contra un sacerdote pederasta en Estados Unidos.

¿ESTADO LEGAL?
La polémica se produce luego de una serie de escándalos por casos de pederastia que involucran a la Iglesia Católica en Estados Unidos, la República de Irlanda, Alemania y Noruega.

El Vaticano ha defendido al Papa aduciendo que éste ha mostrado su disposición a reunirse con más víctimas de abusos sexuales, mientras la Iglesia acaba de publicar pautas en internet para que los obispos puedan enfrentar las acusaciones de estos delitos.

Los abogados Geoffrey Robertson y Mark Stephens están considerando tres posibilidades: solicitarle a la fiscalía británica que inicie el procesamiento legal del Papa; iniciar su propia querella civil o referir el caso al Tribunal Penal Internacional.

El escritor e iniciador de la campaña, Christopher Hitchens, dijo que el Estado Vaticano no es legal, lo que plantea la pregunta de si el Papa, como jefe de Estado, podría reclamar inmunidad diplomática.

"Naciones Unidas, en sus orígenes, le negó un lugar en su seno al Vaticano, pero le concedió un estatus único: el de "observador", permitiéndole ser signatario de tratados tales como la Ley del Mar y -¡qué ironía!- la Convención de los Derechos de los Niños, y para hablar y votar en conferencias donde promueve sus controvertidos dogmas sobre el aborto, la anticoncepción y la homosexualidad", señaló Hitchens.

ANTECEDENTE

El grupo citó como antecedente el caso reciente de la ex ministra de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi Livni (en la tercera foto), quien canceló una prevista visita a Londres luego de que un juez británico emitiera una orden de arresto en su contra a propósito de su presunta participación en el conflicto de Gaza.

Sin embargo, el doctor Oddie, ex editor de "The Catholic Herald", dijo que la campaña misma demostraba lo "extraordinariamente dementes" que eran Christopher Hitchens y Richard Dawkins.

"Lo que es legalmente válido es lo acordado entre autoridades legales, en este caso el derecho italiano -el gobierno de Italia- y, segundo, el derecho internacional, determinado por Naciones Unidas. Ambas autoridades legales aceptan que el Vaticano es un Estado legal".

"Christopher Hitchens tiene el derecho a decir que no debería ser así, pero no puede decir que no sea así. Es como si los miembros de una sociedad demente dicen que son Napoleón", concluyó Oddie.

El Vaticano descartó cualquier posibilidad de que el Papa renuncie a propósito de los escándalos.

viernes, 16 de abril de 2010

Carta abierta a los obispos católicos de todo el mundo


Estimados obispos,

Joseph Ratzinger, ahora Benedicto XVI, y yo fuimos entre 1962 1965 los dos teólogos más jóvenes del concilio. Ahora, ambos somos los más ancianos y los únicos que siguen plenamente en activo. Yo siempre he entendido también mi labor teológica como un servicio a la Iglesia. Por eso, preocupado por esta nuestra Iglesia, sumida en la crisis de confianza más profunda desde la Reforma, os dirijo una carta abierta en el quinto aniversario del acceso al pontificado de Benedicto XVI. No tengo otra posibilidad de llegar a vosotros.

Aprecié mucho que el papa Benedicto, al poco de su elección, me invitara a mí, su crítico, a una conversación de cuatro horas, que discurrió amistosamente. En aquel momento, eso me hizo concebir la esperanza de que Joseph Ratzinger, mi antiguo colega en la Universidad de Tubinga, encontrara a pesar de todo el camino hacia una mayor renovación de la Iglesia y el entendimiento ecuménico en el espíritu del Concilio Vaticano II.

Mis esperanzas, y las de tantos católicos y católicas comprometidos, desgraciadamente no se han cumplido, cosa que he hecho saber al papa Benedicto de diversas formas en nuestra correspondencia. Sin duda, ha cumplido concienzudamente sus cotidianas obligaciones papales y nos ha obsequiado con tres útiles encíclicas sobre la fe, la esperanza y el amor. Pero en lo tocante a los grandes desafíos de nuestro tiempo, su pontificado se presenta cada vez más como el de las oportunidades desperdiciadas, no como el de las ocasiones aprovechadas:

- Se ha desperdiciado la oportunidad de un entendimiento perdurable con los judíos: el Papa reintroduce la plegaria preconciliar en la que se pide por la iluminación de los judíos y readmite en la Iglesia a obispos cismáticos notoriamente antisemitas, impulsa la beatificación de Pío XII y sólo se toma en serio al judaísmo como raíz histórica del cristianismo, no como una comunidad de fe que perdura y que tiene un camino propio hacia la salvación. Los judíos de todo el mundo se han indignado con el predicador pontificio en la liturgia papal del Viernes Santo, en la que comparó las críticas al Papa con la persecución antisemita.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de un diálogo en confianza con los musulmanes; es sintomático el discurso de Benedicto en Ratisbona, en el que, mal aconsejado, caricaturizó al islam como la religión de la violencia y la inhumanidad, atrayéndose así la duradera desconfianza de los musulmanes.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de la reconciliación con los pueblos nativos colonizados de Latinoamérica: el Papa afirma con toda seriedad que estos "anhelaban" la religión de sus conquistadores europeos.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de ayudar a los pueblos africanos en la lucha contra la superpoblación, aprobando los métodos anticonceptivos, y en la lucha contra el sida, admitiendo el uso de preservativos.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de concluir la paz con las ciencias modernas: reconociendo inequívocamente la teoría de la evolución y aprobando de forma diferenciada nuevos ámbitos de investigación, como el de las células madre.

- Se ha desperdiciado la oportunidad de que también el Vaticano haga, finalmente, del espíritu del Concilio Vaticano II la brújula de la Iglesia católica, impulsando sus reformas.

Este último punto, estimados obispos, es especialmente grave. Una y otra vez, este Papa relativiza los textos conciliares y los interpreta de forma retrógrada contra el espíritu de los padres del concilio. Incluso se sitúa expresamente contra el concilio ecuménico, que según el derecho canónico representa la autoridad suprema de la Iglesia católica:

- Ha readmitido sin condiciones en la Iglesia a los obispos de la Hermandad Sacerdotal San Pío X, ordenados ilegalmente fuera de la Iglesia católica y que rechazan el concilio en aspectos centrales.

- Apoya con todos los medios la misa medieval tridentina y él mismo celebra ocasionalmente la eucaristía en latín y de espaldas a los fieles.

- No lleva a efecto el entendimiento con la Iglesia anglicana, firmado en documentos ecuménicos oficiales (ARCIC), sino que intenta atraer a la Iglesia católico-romana a sacerdotes anglicanos casados renunciando a aplicarles el voto de celibato.

- Ha reforzado los poderes eclesiales contrarios al concilio con el nombramiento de altos cargos anticonciliares (en la Secretaría de Estado y en la Congregación para la Liturgia, entre otros) y obispos reaccionarios en todo el mundo.

El Papa Benedicto XVI parece alejarse cada vez más de la gran mayoría del pueblo de la Iglesia, que de todas formas se ocupa cada vez menos de Roma y que, en el mejor de los casos, aún se identifica con su parroquia y sus obispos locales.

Sé que algunos de vosotros padecéis por el hecho de que el Papa se vea plenamente respaldado por la curia romana en su política anticonciliar. Esta intenta sofocar la crítica en el episcopado y en la Iglesia y desacreditar por todos los medios a los críticos. Con una renovada exhibición de pompa barroca y manifestaciones efectistas cara a los medios de comunicación, Roma trata de exhibir una Iglesia fuerte con un "representante de Cristo" absolutista, que reúne en su mano los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Sin embargo, la política de restauración de Benedicto ha fracasado. Todas sus apariciones públicas, viajes y documentos no son capaces de modificar en el sentido de la doctrina romana la postura de la mayoría de los católicos en cuestiones controvertidas, especialmente en materia de moral sexual. Ni siquiera los encuentros papales con la juventud, a los que asisten sobre todo agrupaciones conservadoras carismáticas, pueden frenar los abandonos de la Iglesia ni despertar más vocaciones sacerdotales.

Precisamente vosotros, como obispos, lo lamentaréis en lo más profundo: desde el concilio, decenas de miles de obispos han abandonado su vocación, sobre todo debido a la ley del celibato. La renovación sacerdotal, aunque también la de miembros de las órdenes, de hermanas y hermanos laicos, ha caído tanto cuantitativa como cualitativamente. La resignación y la frustración se extienden en el clero, precisamente entre los miembros más activos de la Iglesia. Muchos se sienten abandonados en sus necesidades y sufren por la Iglesia. Puede que ese sea el caso en muchas de vuestras diócesis: cada vez más iglesias, seminarios y parroquias vacíos. En algunos países, debido a la carencia de sacerdotes, se finge una reforma eclesial y las parroquias se refunden, a menudo en contra de su voluntad, constituyendo gigantescas "unidades pastorales" en las que los escasos sacerdotes están completamente desbordados.

Y ahora, a las muchas tendencias de crisis todavía se añaden escándalos que claman al cielo: sobre todo el abuso de miles de niños y jóvenes por clérigos -en Estados Unidos, Irlanda, Alemania y otros países- ligado todo ello a una crisis de liderazgo y confianza sin precedentes. No puede silenciarse que el sistema de ocultamiento puesto en vigor en todo el mundo ante los delitos sexuales de los clérigos fue dirigido por la Congregación para la Fe romana del cardenal Ratzinger (1981-2005), en la que ya bajo Juan Pablo II se recopilaron los casos bajo el más estricto secreto. Todavía el 18 de mayo de 2001, Ratzinger enviaba un escrito solemne sobre los delitos más graves (Epistula de delitos gravioribus) a todos los obispos. En ella, los casos de abusos se situaban bajo el secretum pontificium, cuya vulneración puede atraer severas penas canónicas. Con razón, pues, son muchos los que exigen al entonces prefecto y ahora Papa un mea culpa personal. Sin embargo, en Semana Santa ha perdido la ocasión de hacerlo. En vez de ello, el Domingo de Ramos movió al decano del colegio cardenalicio a levantar urbi et orbe testimonio de su inocencia.

Las consecuencias de todos estos escándalos para la reputación de la Iglesia católica son devastadoras. Esto es algo que también confirman ya dignatarios de alto rango. Innumerables curas y educadores de jóvenes sin tacha y sumamente comprometidos padecen bajo una sospecha general. Vosotros, estimados obispos, debéis plantearos la pregunta de cómo habrán de ser en el futuro las cosas en nuestra Iglesia y en vuestras diócesis. Sin embargo, no querría bosquejaros un programa de reforma; eso ya lo he hecho en repetidas ocasiones, antes y después del concilio. Sólo querría plantearos seis propuestas que, es mi convicción, serán respaldadas por millones de católicos que carecen de voz.

1. No callar: en vista de tantas y tan graves irregularidades, el silencio os hace cómplices. Allí donde consideréis que determinadas leyes, disposiciones y medidas son contraproducentes, deberíais, por el contrario, expresarlo con la mayor franqueza. ¡No enviéis a Roma declaraciones de sumisión, sino demandas de reforma!

2. Acometer reformas: en la Iglesia y en el episcopado son muchos los que se quejan de Roma, sin que ellos mismos hagan algo. Pero hoy, cuando en una diócesis o parroquia no se acude a misa, la labor pastoral es ineficaz, la apertura a las necesidades del mundo limitada, o la cooperación mínima, la culpa no puede descargarse sin más sobre Roma. Obispo, sacerdote o laico, todos y cada uno han de hacer algo para la renovación de la Iglesia en su ámbito vital, sea mayor o menor. Muchas grandes cosas en las parroquias y en la Iglesia entera se han puesto en marcha gracias a la iniciativa de individuos o de grupos pequeños. Como obispos, debéis apoyar y alentar tales iniciativas y atender, ahora mismo, las quejas justificadas de los fieles.

3. Actuar colegiadamente: tras un vivo debate y contra la sostenida oposición de la curia, el concilio decretó la colegialidad del Papa y los obispos en el sentido de los Hechos de los Apóstoles, donde Pedro tampoco actuaba sin el colegio apostólico. Sin embargo, en la época posconciliar los papas y la curia han ignorado esta decisión central del concilio. Desde que el papa Pablo VI, ya a los dos años del concilio, publicara una encíclica para la defensa de la discutida ley del celibato, volvió a ejercerse la doctrina y la política papal al antiguo estilo, no colegiado. Incluso hasta en la liturgia se presenta el Papa como autócrata, frente al que los obispos, de los que gusta rodearse, aparecen como comparsas sin voz ni voto. Por tanto, no deberíais, estimados obispos, actuar solo como individuos, sino en comunidad con los demás obispos, con los sacerdotes y con el pueblo de la Iglesia, hombres y mujeres.

4. La obediencia ilimitada sólo se debe a Dios: todos vosotros, en la solemne consagración episcopal, habéis prestado ante el Papa un voto de obediencia ilimitada. Pero sabéis igualmente que jamás se debe obediencia ilimitada a una autoridad humana, solo a Dios. Por tanto, vuestro voto no os impide decir la verdad sobre la actual crisis de la Iglesia, de vuestra diócesis y de vuestros países. ¡Siguiendo en todo el ejemplo del apóstol Pablo, que se enfrentó a Pedro y tuvo que "decirle en la cara que actuaba de forma condenable" (Gal 2, 11)! Una presión sobre las autoridades romanas en el espíritu de la hermandad cristiana puede ser legítima cuando estas no concuerden con el espíritu del Evangelio y su mensaje. La utilización del lenguaje vernáculo en la liturgia, la modificación de las disposiciones sobre los matrimonios mixtos, la afirmación de la tolerancia, la democracia, los derechos humanos, el entendimiento ecuménico y tantas otras cosas sólo se han alcanzado por la tenaz presión desde abajo.

5. Aspirar a soluciones regionales: es frecuente que el Vaticano haga oídos sordos a demandas justificadas del episcopado, de los sacerdotes y de los laicos. Con tanta mayor razón se debe aspirar a conseguir de forma inteligente soluciones regionales. Un problema especialmente espinoso, como sabéis, es la ley del celibato, proveniente de la Edad Media y que se está cuestionando con razón en todo el mundo precisamente en el contexto de los escándalos por abusos sexuales. Una modificación en contra de la voluntad de Roma parece prácticamente imposible. Sin embargo, esto no nos condena a la pasividad: un sacerdote que tras madura reflexión piense en casarse no tiene que renunciar automáticamente a su estado si el obispo y la comunidad le apoyan. Algunas conferencias episcopales podrían proceder con una solución regional, aunque sería mejor aspirar a una solución para la Iglesia en su conjunto. Por tanto:

6. Exigir un concilio: así como se requirió un concilio ecuménico para la realización de la reforma litúrgica, la libertad de religión, el ecumenismo y el diálogo interreligioso, lo mismo ocurre en cuanto a solucionar el problema de la reforma, que ha irrumpido ahora de forma dramática. El concilio reformista de Constanza en el siglo previo a la Reforma acordó la celebración de concilios cada cinco años, disposición que, sin embargo, burló la curia romana. Sin duda, esta hará ahora cuanto pueda para impedir un concilio del que debe temer una limitación de su poder. En todos vosotros está la responsabilidad de imponer un concilio o al menos un sínodo episcopal representativo.

La apelación que os dirijo en vista de esta Iglesia en crisis, estimados obispos, es que pongáis en la balanza la autoridad episcopal, revalorizada por el concilio. En esta situación de necesidad, los ojos del mundo están puestos en vosotros. Innúmeras personas han perdido la confianza en la Iglesia católica. Para recuperarla sólo valdrá abordar de forma franca y honrada los problemas y las reformas consecuentes. Os pido, con todo el respeto, que contribuyáis con lo que os corresponda, cuando sea posible en cooperación con el resto de los obispos; pero, si es necesario, también en solitario, con "valentía" apostólica (Hechos 4, 29-31). Dad a vuestros fieles signos de esperanza y aliento y a nuestra iglesia una perspectiva.

Os saluda, en la comunión de la fe cristiana, Hans Küng.

Traducción: Jesús Alborés Rey

Hans Küng es catedrático emérito de Teología Ecuménica en la Universidad de Tubinga (Alemania) y presidente de Global Ethic.