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jueves, 10 de marzo de 2011

Penes con un pasado espinoso



Penes con un pasado espinoso

Redacción
BBC Mundo

En un pasado distante, los hombres posiblemente tenían espinas en el pene que, según los científicos, podían causar placer y dolor.

Esas pequeñas púas todavía existen en los órganos genitales de los chimpancés, gatos, ratones y otros mamíferos.

Un equipo de investigadores, que analizó los genomas de los seres humanos, chimpancés y macacos, señaló que una secuencia del ácido desoxirribonucleico (ADN) que se cree que desempeña un papel en la producción de esas espinas desapareció en los seres humanos, pero se ha preservado en otros primates.

El estudio, publicado en la revista especializada Nature, indica que otra supresión genética pudo haber resultado en la extensión de regiones específicas del cerebro humano.

Los investigadores -de las universidades de Stanford, Georgia y Pennsylvania, en Estados Unidos- examinaban los cambios evolutivos en el ADN humano y descubrieron que nuestros parientes primates han conservado 510 segmentos de ADN que han desaparecido de los seres humanos.

Casi todas esas regiones del ADN parecen desempeñar un rol regulador en la función de genes próximos.

Los investigadores después se centraron en dos supresiones y vincularon una a las espinas penianas y la otra al crecimiento de áreas determinadas del cerebro.

Más tarde, probaron los efectos de las secuencias suprimidas sobre piel humana y tejidos nerviosos, y hallaron más pruebas para apoyar sus aseveraciones.

"Estamos intentando encontrar la base molecular del hecho de ser humanos", dijo el académico David Kingsley, de la Universidad de Stanford, uno de los autores del estudio.

"Es una meta realmente ambiciosa, pero vivimos en esta época extraordinaria en que tenemos la secuencia completa de nuestro propio genoma y del de nuestros parientes más cercanos, así que podemos estudiarlos sistemáticamente y ver todas las formas en que diferimos de otros organismos", agregó.

"Carrera armamentística"


La función de las espinas penianas no se sabe a ciencia cierta y se cree que puede variar según las especies.

En algunos casos, pueden aumentar el estímulo para el varón durante el acoplamiento.

En otros, es posible que ayuden a provocar la inducción de la ovulación femenina, aunque hay evidencias de que también les pueden causar daños a las hembras.

Algunos científicos señalan que su función evolutiva puede haber sido eliminar el material que los machos de algunas especies dejan en los genitales femeninos para bloquear los esfuerzos de otros varones por fecundar a la misma hembra.

"En algunos mamíferos que tienen sistemas de acoplamiento con varios machos, hay una pequeña carrera armamentística por la fertilización", dijo Kingsley.

Los investigadores creen que la pérdida de las pequeñas púas en los penes de los hombres se puede haber debido a cambios en el cortejo humano.

Según ellos, al no tener las espinas por medio, la copula humana puede ser más larga.

Esto puede haber contribuido –dicen- a crear una mayor sensación de pareja y a incrementar el cuidado paternal de los descendientes.


martes, 11 de enero de 2011

Tenían Homo Sapiens y Neandertales esperanza de vida de hasta 40 años


Tenían Homo Sapiens y Neandertales esperanza de vida de hasta 40 años

Ambas especies morían en la madurez en edades análogas, destacó en su artículo el autor principal, Erik Trinkaus, de la Universidad de Washington.
 
PL
Publicado: 11/01/2011 12:04

Washington. Los Homo sapiens y los Neandertales tenían una esperanza de vida similar entre 20 y 40 años, afirma un reciente estudio publicado en la revista especializada Proceedings of National Academy of Science.

Ambas especies morían en la madurez en edades análogas, destacó en su artículo el autor principal, Erik Trinkaus, de la Universidad de Washington.

En sus ensayos comparativos con restos fósiles de los dos grupos que cohabitaron durante 150 mil años en varias regiones de Eurasia, comprobó que existen patrones similares en la mortalidad adulta.

Las nuevas evidencias se oponen a anteriores hipótesis, que relacionan la extinción de los Neandertales con una esperanza de vida mucho menor, señaló el especialista.

A su juicio, la ventaja demográfica se centra en un índice de fertilidad más elevado y una mortalidad infantil baja.

En alusión a estos resultados, José María Bermúdez, director científico del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana, compartió la teoría expuesta por Trinkaus.

La longevidad de los chimpancés y de los humanos sólo se diferencia en seis años: los primeros, en estado natural, viven una media de 50 años y los segundos 56, recordó.

Con los avances médicos y los cuidados alcanzamos ahora medias de 75 años o más, pero en estado natural la esperanza de vida nuestra sería como la de los Neandertales, señaló el investigador.

viernes, 7 de enero de 2011

Las hormigas también se jubilan



Las hormigas también se jubilan

Victoria Gill
BBC

Un grupo de investigadores que estudian los hábitos de las hormigas cortadoras de hojas descubrieron que, a medida que estos insectos envejecen y sus mandíbulas se deterioran, se retiran del trabajo más duro.

Es decir, las hormigas también se jubilan.

Científicos de la Universidad de Oregon, en Estados Unidos, encontraron que cuando las hormigas más viejas dejan de cortar hojas asumen tareas más relacionadas con el transporte, lo que para los investigadores demostraría que los individuos pueden jugar un papel importante incluso cuando sus atributos físicos comienzan a declinar.

Los especímenes estudiados son los "granjeros" del mundo de los insectos.

Cada miembro de la factoría de las hormigas es capaz de cortar y transportar cargas que equivalen a 50 veces el tamaño y peso de su propio cuerpo.

Las hormigas forman entonces una procesión en miniatura que lleva la cosecha a casa, donde las hojas son utilizadas como superficie para cultivar hongos que alimentan a la colonia.

Pero cuando las mandíbulas se deterioran por causa de la edad, este impresionante trabajo de equipo se ralentiza.

Los investigadores descubrieron que las hormigas más viejas tienen dificultades para sujetar y cortar hojas.

Insectos sociales


Sin embargo, una observación más detallada reveló que aquellas hormigas cuyas mandíbulas se encontraban completamente desgastadas cambiaban de trabajo en la cadena de montaje: dejaban la tarea de cortar hojas a sus compañeras más jóvenes, mientras que ellas asumían la función de arrastrar la hoja en su largo camino al hormiguero.

"El deterioro de sus mandíbulas era tan grande que la hormiga cortadora hubiera tenido que utilizar más del doble de la energía y del tiempo en cortar hojas que un ejemplar que acababa de salir de la crisálida, cuando es totalmente joven y tiene mandíbulas perfectas y afiladas", le explica a la BBC el profesor Robert Schofield, uno de los científicos que realizó el estudio.

"De modo que las hormigas con las mandíbulas más deterioradas y aquellas que las tenían totalmente desgastadas, el diez por ciento del total, transportaban en lugar de cortar".

"Esto muestra la ventaja de ser un insecto social frente a un insecto solitario, porque una hormiga que no pudiese usar más con sus mandíbulas y fuera solitaria habría muerto", añade Schofield.

La investigación sugiere que, en estas sociedades altamente organizadas, los individuos pueden adaptarse y seguir siendo útiles incluso cuando sus atributos físicos comienzan a decaer.


jueves, 23 de diciembre de 2010

Los denisovanos: una nueva especie humana



Los denisovanos: una nueva especie humana

El genoma de un dedo de 30.000 años de antigüedad descubierto en Siberia confirma la existencia de un nuevo pariente del humano: los "denisovanos".

El equipo internacional de investigadores que llevó a cabo el análisis genético del fósil encontrado en la cueva de Denisova, en el sur de Siberia, afirma que éste perteneció a una niña que no era ni neandertal ni humana moderna.

Se trata -dicen los científicos en la revista Nature- de un grupo de humanos hasta ahora desconocidos que vivieron en gran parte de Asia durante la época del Pleistoceno.

El pequeño fragmento de hueso de un dedo meñique fue encontrado en 2008 durante excavaciones arqueológicas en la Cueva de Denisova, en la cordillera de Altai.

Los detalles del hallazgo, que inicialmente fue bautizado "mujer X", aparecieron publicados en marzo pasado en Nature.

Pero ahora, después de haber secuenciado el genoma del fósil y de compararlo con los genomas del neandertal y del humano moderno, los científicos concluyen que éste no pertenece a ninguno de los dos.

Familiar desconocido


Los investigadores los han bautizado "denisovanos" en honor a la cueva donde fue descubierto el fósil.
Según los científicos, los denisovanos eran un grupo de homíninos cercano a los neandertales, que descendieron de la misma población ancestral pero subsecuentemente se separaron de los antepasados del humano moderno.

A diferencia de los neandertales, dicen los autores, los denisovanos no comparten genes con los euroasiáticos actuales.

Pero tienen un gran número de similitudes de variantes genéticas con las poblaciones modernas de Nueva Papúa Guinea.

Esto sugiere -señalan los científicos- que hubo un cruce entre denisovanos y los antepasados de los melanesios.

Hasta ahora se pensaba que los neandertales y los humanos modernos fueron los únicos homínidos que vivieron en Europa y Asia durante el Pelistoceno tardío.

Pero ahora, el hallazgo de los denisovianos, que según los científicos compartieron las mismas áreas que los humanos y los neandertales, revela que en lo que se refiere a la evolución humana las cosas no son tan simples.

"La historia ahora se complica" señala el profesor Richard Green, de la Universidad de California, en Santa Cruz, quien participó en la investigación.

"En lugar de la historia clara que solíamos utilizar para explicar la migración desde África de los humanos modernos y el reemplazo de los neandertales, ahora tenemos estas líneas entrecruzadas con más participantes y más interacciones de lo que previamente conocíamos", agrega el científico.

Los investigadores creen que probablemente un grupo de antepasados partió primero de África hace entre 300.000 y 400.000 años y se separó rápidamente.

Una rama se convirtió en los neandertales, que se expandieron por Europa y la otra rama migró hacia el este y se convirtió en los denisovanos.

Cuando los humanos modernos salieron de África hace entre 70.000 y 80.000 años, primero se encontraron a los neandertales y posteriormente entraron en contacto con los denisovanos.

¿Más personajes?


Los científicos no saben porqué hasta ahora la evidencia de fósiles no había revelado la existencia de este grupo de parientes humanos.

Pero según el profesor Green, en un inicio se pensó que el dedo de Denisova pertencecía a un humano moderno.

"Quizás otras muestras han sido mal clasificadas" dice el científico.

"Pero ahora, con las técnicas de análisis de ADN, podemos decir con más seguridad de qué se tratan".
Los investigadores creen que en los próximos años podría haber nuevos hallazgos que compliquen aún más la teoría de la evolución humana.

"Este estudio aclara algunos detalles, pero nos gustaría saber mucho más sobre los denisovanos y su interacción con las poblaciones humanas modernas" dice el investigador.

"Y tenemos que preguntarnos si existen otras poblaciones que aún no han sido descubiertas. ¿Habrá un cuarto personaje en esta historia?".

En la investigación participaron científicos de Alemania, España, China, Rusia, Canadá y Estados Unidos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

EE.UU.: ¿Dios "creó" o "guió" al Hombre?


Pero bueno, por algo se dice que el pueblo gringo es el más ignorante del mundo... la mayoría de ellos no sabe cuando coños fue la Segunda Guerra Mundial...

EE.UU.: ¿Dios "creó" o "guió" al Hombre?

Carlos Chirinos
BBC Mundo, Washington

La mayoría de los estadounidenses cree que Dios hizo o facilitó la evolución del hombre. Los científicos son minoría.

"En Dios creemos" dicen los billetes de toda denominación en EE.UU. Las caras de los próceres que identifica el papel moneda puede cambiar, pero la fe es una sola.

No es la fe en la moneda centro del capitalismo-religión, si no en el Dios "verdadero", el Creador del Cielo y la Tierra, el Ser Supremo.

Lo que varía entre los creyentes estadounidenses es cómo trabaja (o trabajó) Dios. Es la eterna disputa entre la Teoría de la Creación y la Teoría de la Evolución, aunque entre los "creacionistas" también hay un debate importante.

Según un estudio de la firma encuestadora Gallup, un 78% de los estadounidenses considera que Dios creó al hombre o las condiciones para que se desarrollara, mientras que sólo un 16% piensa que no hubo intervención divina en la evolución humana.

Imagen y semejanza


En la encuesta realizada vía telefónica la semana pasada, el 40% de los consultados dijo creer que Dios hizo al ser humano a su imagen y semejanza, tal como lucimos actualmente, hace unos 10.000 años.

Las evidencias científicas sugieren que la especie Homo, de la que habría evolucionado el hombre, apareció entre 2 y 2,5 millones de años atrás.

Pero, para este grupo, el libro del Génesis de la Biblia es suficiente explicación sobre cómo y por qué está la raza humana sobre la Tierra.

Entre los "creacionistas" tienden a ubicarse las personas con menor grado de educación y de zonas rurales, muchos son gente que suele ir frecuentemente a la iglesia y algunos están afiliados al conservador Partido Republicano, aunque hay que aclarar que no se trata de variables interdependientes o exclusivas.

El estudio indica que los "creacionistas puros" han bajado del 47% que eran hasta 1999.

Evolución distinta


Al otro lado del debate sobre la existencia humana está la teoría de la evolución, según la cual el hombre se desarrollo durante millones de años a partir de formas de vida más simples.

Aunque la tendencia de los científicos, principales defensores de esta idea, es a eximir a Dios de alguna participación en ese proceso, un buen porcentaje considera que se trató de una evolución "guiada" por la divinidad.

Esta tesis de la "evolución teística", opuesta a la "evolución secular" es apoyada por un 37% de los consultados.

Eso deja a los científicos puros en franca minoría dentro de la sociedad estadounidense: sólo un 16% respalda la teoría, aunque según el estudio es un grupo que ha aumentado del 9% que representaba en 1982.

En sus conclusiones, en el trabajo de Gallup se asegura que "la estructura básica de creencias acerca de los orígenes del ser humano es generalmente la misma que era a principios de los 80".

Dios en todas partes


Como indica el estudio, el 85% de los estadounidenses cree en Dios, por lo que el debate sobre la creación y las "evoluciones" del ser humano no es un ejercicio únicamente teológico o científico y tiene implicaciones en todos los aspectos de la vida.

Son famosas las batallas que se dan en las escuelas estadounidenses para imponer qué versión del desarrollo de la humanidad se da en los libros de texto.

En los últimos años incluso se ha producido un "re-etiquetado" de las ideas de los creacionistas con la acuñación del concepto de "diseño inteligente", opuesto al de "selección natural".

La propuesta asegura que la evolución fue conducida por una "entidad inteligente" - aunque no identifica la entidad como Dios- en un intento hasta ahora poco exitoso por evitar chocar con las leyes que velan por el carácter secular de la educación y el gobierno en EE.UU.

Pero en EE.UU. Dios está en todas partes, como lo demuestra el que cualquier político que aspire un cargo de elección popular deba dar testimonio de devoción cristiana, no importa la denominación de la iglesia a la que asista.

Una manera en la que Dios termina influyendo en el proceso político y la vida estadounidense, con la potestad que sólo tiene un Creador.


sábado, 4 de septiembre de 2010

Chimpancés aprenden a desactivar trampas



Así nos habrán estudiado-domesticado hace 2 millones de años...?

Chimpancés aprenden a desactivar trampas

Redacción
BBC Mundo
Según un equipo de científicos japoneses, los chimpancés en Guinea aprendieron a burlar a sus cazadores humanos. Y es que algunos de estos primates, logran reconocer las trampas colocadas por estas personas e intentan desactivarlas.
Los artificios que colocan los cazadores furtivos en los bosques de Guinea son muy difíciles de ver.
Una de las modalidades más frecuentes es el uso de alambres atados en los árboles con un lazo en el extremo en el que quedan atrapados los animales, normalmente por la cabeza o una extremidad.

Aprender el truco


Una vez en la trampa, cuanto más estira la presa para intentar huir, más difícil le resulta escapar.
"Pero los chimpancés de las selvas de Guinea parece que encontraron una forma de evitar ese destino. Un grupo de investigadores los grabó en seis ocasiones en las que ejemplares salvajes intentan desactivar las trampas. Los animales sacuden el árbol hasta que la trampa se rompe", señaló la especialista en ciencia de la BBC, Victoria Gill.
El equipo de la Universidad de Kioto informó que vio cómo uno de los chimpancés enseñaba el truco a otro más joven.
Los resultados del estudio aparecieron en la publicación científica Primates.
Pese a este hallazgo, los científicos recordaron que este tipo de trampas es un riesgo importante para población de chimpancés salvajes, gravemente amenazada.

martes, 2 de marzo de 2010

Ateos, Liberales y Monógamos: más inteligentes



Los ateos, liberales y monógamos tienen un coeficiente más elevado

Por Elizabeth Landau
Martes, 02 de marzo de 2010 a las 13:09

CNN — Las tendencias, políticas, religiosas y sexuales son un indicio de inteligencia, afirma un estudio de la Escuela Londinense de Ciencia Económica y Política.

El psicólogo evolucionista Satoshi Kanazawa relacionó información sobre esas conductas con el coeficiente intelectual (IQ) y encontró que, en promedio, las personas que se dijeron ateos y liberales, tenían un IQ más alto.

Los participantes que se declararon ateos tenían un IQ promedio de 103 puntos en la adolescencia, mientras los adultos que se dijeron religiosos, tuvieron un promedio de 97, encontró el estudio.

Este resultado aplicó también para la exclusividad sexual, pero sólo en los hombres. Esto quiere decir que los hombres que se relacionan sexualmente con una sola pareja, tienen un coeficiente más elevado.

Las diferencias en el IQ –que no son determinantes aunque tampoco insignificantes- son del orden de seis a once puntos y muestran cómo se desarrollan ciertos patrones de identificación con alguna ideología, y cómo cambia el comportamiento de las personas con ello.

Los datos no deben ser utilizados para estereotipar o crear prejuicios sobre las personas, dicen los expertos.

La razón de este resultado es que todas esas tendencias van en contra del pasado evolutivo del ser humano. En otras palabras, ninguno de estos rasgos habría sido benéfico para nuestros ancestros, pero podrían estar asociados a una inteligencia mayor.

“Adoptar algunas nuevas y evolucionadas ideas tiene que ver con el avance de las especies”, dijo James Bailey, catedrático de la universidad George Washington.

“Incluso tiene mucho sentido que las personas más inteligentes –que parecen tener mayor poder intelectual- son quienes las hacen avanzar”.

Agregó que estas preferencias podrían ser un deseo reprimido de mostrar superioridad o elitismo, lo cual también está relacionado con el coeficiente. De hecho, adherirse a filosofías poco convencionales –como el liberalismo y el ateísmo- pueden ser una forma de “decir a los demás que eres muy listo”, dijo.

El estudio analizó una larga muestra del Estudio Nacional Longitudinal de Comportamiento Adolescente. Los entrevistados tenían entre 18 y 28 años entre los años 2001 y 2002. Otra fuente del estudio fue la Encuesta Social General de los Estados Unidos.

Monógamos, ¿más listos? Sólo los hombres

Kanazawa descartó que una inteligencia superior o inferior tuviera que ver con la monogamia en las mujeres. Esto tiene sentido si vemos que, el tener una sola pareja, ha sido un comportamiento tradicionalmente femenino desde hace miles de años; por lo que esta exclusividad no es nada nuevo.

Para los hombres, por otra parte, la monogamia va en contra de su “deber” evolutivo, que les indica que deben “esparcir su semilla” con múltiples parejas.

En cambio, las mujeres necesitan de una pareja estable que les provea de recursos, considerando que pasan nueve meses embarazadas y varios años cuidando de hijos pequeños.

Mentes libres de dogmas

La religión, según esta teoría, no ayudó exactamente a la gente a sobrevivir o reproducirse, pero las ha ayudado a cuidarse al volverlas “paranoicas”, dice Kanazawa.

Por ejemplo: asumir que un ruido lejano es señal de una amenaza, ayuda a los humanos a prepararse para el peligro.

“La paranoia ayuda a la vida, y si los humanos son paranoicos, se vuelven más religiosos y ven las manos de Dios en todas partes”, asegura el investigador.

El ateísmo “permite cuestionar y especular sobre la vida sin preocuparse por los dogmas de una religión”, afirmó el profesor Bailey.

“Históricamente, todo lo que es nuevo y diferente es visto como una amenaza en términos de las creencias religiosas, pues casi todas las religiones se basan en la permanencia”, apuntó.

Liberales, más generosos

El estudio recoge el concepto estadounidense de ‘liberal’, en comparación con un conservador, al margen de tendencias políticas, como el aborto y los derechos de los homosexuales.

“Los liberales suelen preocuparse más por personas totalmente ajenas a ellos, mientras que los conservadores sólo muestran preocupación por quienes les son afines”, explicó el catedrático.

Considerando que nuestros ancestros tuvieron un agudo interés en la supervivencia de su descendencia, la postura conservadora sigue la línea de la evolución, más que la liberal, afirma Kanazawa. “Es antinatural en los seres humanos el preocuparse por los extraños”, dijo.

El estudio encontró que los adultos jóvenes que dijeron ser más conservadores tienen un coeficiente promedio de 95, en comparación con los que se dijeron “más liberales”, que tuvieron un promedio de 106.

La preocupación de los conservadores por sus seres más cercanos encaja también con la necesidad de mantenerse a salvo, en contraste con la tendencia de los liberales por aventurarse hacia lo desconocido, afirmó Bailey.

No obstante, ninguna de estas tendencias es evidencia de que la evolución de la especie humana esté condicionada a esas ideas, advirtió Kanazawa.

“Las personas más inteligentes tienen menos hijos, así que salirse de la trayectoria (de conservación de la especie) es algo que no va a suceder”, concluyó.

martes, 1 de septiembre de 2009

Conozcan a Gabriel!


Este baby chulo es de mi amiga Gaby... y espero conocerlo en breve...

Ya todo mundo tiene hijos, coño, menos yoooo!!!

  • Pavel del Vlad
  • Dono de Angie
  • Los dos hijos de Martha
  • Matt de Carmen
  • El Changui y sus dos babys
  • El Víctor debe tener como tres ya!
  • Adriana... Rocío... Alejandra... la More... Ana Paulina... Hugo... ALMA!!!
  • Giovanny de Érika...
  • Juanito y Patita de mi carnal Juan...
  • Susy está embarazada...
  • ¿Yaz habrá podido?
  • ¿Y la Arqui con su princesa?

Chale... mis babys serán los más peques de todos... pero hasta el día de hoy se me hace medio criminal traer babsy al mundo en un orbe cada vez más caótico y mortífero... pero la naturaleza es cabrona y el instito me domina en ocasiones...

Como sea, que chingón por Gaby y su baby... y tiene un tío seguro en mí ;)

sábado, 6 de junio de 2009

Libros Leídos XX: Who moved my cheese?


De los clásicos de mi viejo Space...

Who moved my cheese? (Literatura)
10 junio 2007 12:08 p.m.

En la semana estuve yendo varias ocasiones a un conocido súper mercado que se caracteriza por violar los derechos laborales de sus agremiados, y por intervenir directamente en las fraudulentas elecciones del año pasado, con la ilusión de adquirir UN ejemplar de Civil War I. Pero me cansé de buscar sin encontrar. Y para no salir con las manos vacías, uno de tantos días decidí comprar un libro. Literatura clásica tienen puros de ediciones chafas. De literatura actual, ya sea administrativa o de pendejada y media, los tienen muuy caros. Así que, al ver el clásico ¿Quién se ha robado mi queso?, decidí ir a por él. Sobretodo porque he oído buenas referencias de él. No lo pude leer en la semana, por angas o mangas norteñas, y hoy domingo que tuve una chancita, aproveché para leerlo en una sentada. Breve, compacto, conciso... y no me gustó del todo. Digo, he leído cosas peores, claro. La lectura es digerible, demasiado iría yo. Maneja aspectos de la vida taaan obvios, que quizá por ello no me gustó. Obvios al menos para mí. Lo que mejor sabor de boca me dejó fue la parte final, el debate derivado de esta fábula moderna.

¿Y por qué es tan obvio para mí esto del cambio?

Hace ya muchos años que leí por primera vez del cambio, de la mano de grandes pensadores como Rius, Heráclito, Marx, Darwin... amén de que toda mi vida ha sido un sinfín de sucesiones emotivas, desde los simples eventos académicos, los eventos familiares, mi evolución ideológica -iniciada en el 96-, y por supuesto que mi vida "amorosa"...

Pero, ok, primero lo filosófico...

El filósofo del cambio viene a ser, sin lugar a dudas, es el clásico Heráclito, quien nos habla de que la única realidad permanente es el cambio. Nos dice que "... todo en el universo lleva su antítesis; cada cambio va acompañado de su signo contrario..."... aunque antes que él, tenemos a Anaximandro, que un siglo antes que mi favorito Heráclito nos habló de la evolución de lo simple a lo determinado.

Pasamos varios siglos, y otro pensador, pero más de lo estratégico/bélico, se vuelve a ocupar del cambio: Maquiavelo.

Y sin olvidar el papel del cambio para la adaptación de las especies: adaptarse o quedarte en el callejón evolutivo y extinguirte...

2-2...

martes, 7 de octubre de 2008


Concuerdo con los científicos que dicen que hemos llegado a la cima de la evolución. Ya no hay para donde ir, de forma natural. Y, por tanto, ha llegado la hora de los máximos aliados que tendremos de ahora en delante: la clonación, la genética, la robótica y la nanotecnología...


Que dios se cuide porque iremos por él...