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sábado, 28 de agosto de 2010

Libros leídos LIV: Almanaco




Hace la friolera de 10 años, me puse como loco a buscar libros de Rius. Acabé con los que había en la extinta Nanos del centro, de ahí me pasé a la Cristal, y acudía a ferias del libro para captar lo que más se pudiera. Sobretodo de los libros descontinuados.

Por aquello de las casualidades, entré al Patrocinio de María, y me dió por preguntar. Y no sólo había, sino que tenían verdaderos tesoros ya fuera del mercado, con las hojas ya con un tenue color sepia por el paso de las décadas. Entre aquellos regalos de la vida, estaba este fabuloso ejemplar, este compendio de un año convulso, como todos, y aunque ya lejano, no deja de perder actualidad. Es cosa de cambiarle algunos nombres, para deprimirse viendo la realidad actual retratada nítidamente en el lejano 1979, cuando yo ni asomos tenía todavía de que existiría.

Rius nos describe, en su único e inimitable jocoso e inteligente estilo, mes a mes, las peripecias del año de 1979, cuyos puntos referenciales más importantes fueron:

  • La visita del papa polaco a México
  • La explosión del pozo Ixtoc I, que por meses derramó petróleo a lo lindo
  • La revolución nicaragüense contra el genocida Tachito I, que cayó por fin y huyó por el mundo
  • La muerte de nuestro propio genocida, Gustavo Díaz Ordaz
  • La corrupción del PRI, que deviene en el inevitable atraso social en México, con caciques monstruo como Rubén Figueroa o Hank González
  • La basura televisiva que inundaba todos los hogares, marca televisa
Insisto, cambiemos algunos nombres, y todo sigue peor que en 1979...

Reirán, reflexionarán, y se deprimirán a borbotones... si pueden, consíganlo!!!

martes, 23 de septiembre de 2008

El Distribuidor Juan Pablo II...




Pinche gente pendeja, de veras.


Yo no sé porque se quejan y se quejan a lo puro pendejo. Sólo para criticar a nuestro H. gobierno. No sé que haríamos sin ellos poniendo orden en esta selva de asfalto, y haciendo obras no sólo majestuosas, sino prácticas para todos los que nos vemos beneficiados con su uso.


Cada que salgo de la ciudad rumbo a Irapuato o Guanajuato, no dejo de sorprenderme por la inteligencia de los nuestros. Su ingenio. El típico ingenio mexicano, que va más allá de toda comprensión vanal de la realidad, y que nos otorga un marco amplio y exquisito de funcionalidad multiflexible.


Los pendejos gritones -seguramente perredistas-, no se inmutan al decir que se está cuarteando el distribuidor vial Juan Pablo II. Animales, les respondo yo!


Son canales fluviales que evitan que la estructura, digna de maravillas modernas como el Nido de pájaros en Pekín, o la Casa de Ópera en Sidney, acumule humedad y entonces sí se vea perjudicada con el paso del anciano Cronos.


Y tiene otra función: topes de velocidad. La verdad, a veces vamso hechos la mocha, como si nos fuera persiguiendo algún comando de los Zetas, a más de 80 kmh. El otro día yo lo iba. Y zas, zas, zas... madres... así, a huevo que le bajo a la velocidad. Que importa que la suspensión y amortiguadores se echen a perder... debemos respetar los lineamientos de tránsito y vialidad pública.


Toda esta ingenieria moderna, pensado en nuestro bienestar, para que una bola de ignorantes agitadores salgan a decir quezque se está cayendo, que las "juntas" no están funcionando bien...


Digo, hay que tomar en cuenta que por ahí cruzan todos los que quieren salir de la ciudad, que provienen del Libramiento Norte. Incluso tráiler de doble remolque con un peso de cuarenta toneladas. El hecho que la obra hubiera tardado tanto tiempo en construirse, y que tuviera un costo de 438 millones de pesos, no significa que se deba construir algo que soporte tanto peso a diario. Ni la mismísima muralla china soportaría todo ese caos que se hace en las horas pico sobre el tercer nivel.


¿¿¿Cómo de los distribuidores del peje ni hicieron tanto escándalo??? Pero bueno. Puras ganas de joder...