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domingo, 15 de enero de 2012

El desarrollo de México, sujeto a las directrices de EU: Ahmadinejad



El desarrollo de México, sujeto a las directrices de EU: Ahmadinejad

viernes, 24 de diciembre de 2010

Cuatro países latinoamericanos reconocen a Palestina


Nochebuena según El Roto

24 Diciembre 2010

Cuatro países latinoamericanos reconocen a Palestina

Latinoamérica inició un proceso que para los israelíes puede transformarse en la peor crisis diplomática de su historia. Chile, Ecuador y México están pensando reconocer el Estado palestino, mientras el gobierno del Premier israelí, Bejamin Netanyahu, teme un efecto dominó en el apoyo a un nuevo Estado.

En la Jerusalén oficial definen el creciente reconocimiento internacional del Estado de Palestina como la “intifada de seda”, pese a que pocos en Israel se dieron cuenta del reconocimiento anunciado por Brasil, Argentina y Uruguay a principios de diciembre, ya que coincidió con el incendio del monte Carmelo, en el que 44 personas murieron en un accidente trágico y cinco millones de árboles resultaron destruidos.

Poco después, cuando ya lograron controlar las llamas del Carmelo, el Ministerio de Asuntos Exteriores declaró el estado de alerta de la diplomacia israelí. Bolivia se unió ayer a los países antes mencionados y otros, como Chile, Ecuador y México, lo están sopesando.

En el caso chileno, el Canciller Alfredo Moreno confirmó el jueves que el Presidente Sebastián Piñera y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, se reunirán el primero de enero en Brasil, cuando tras participar del cambio de mando en ese país.

Por otra parte, diez países de la Unión Europea (UE) anunciaron que el aumento del rango de sus relaciones diplomáticas con la ANP podría tener lugar en las próximas semanas.

“Aún no se trata de un reconocimiento de la soberanía palestina, pero el temor es que lo que empezó como una ola de apoyo a Palestina procedente de América Latina se convierta en un tsunami diplomático global e imparable”, afirmaron a La Vanguardia fuentes diplomáticas israelíes.

Según informaciones llegadas a Jerusalén, los países europeos que mantienen contactos al respecto con la ANP son Alemania, Reino Unido, Bélgica, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Austria, Luxemburgo y Malta. España y Francia ya lo anunciaron anteriormente.

PLAN PALESTINO

El director general de la cancillería israelí, Rafael Barak, envió el lunes un telegrama urgente a todas las representaciones diplomáticas israelíes en el mundo, pidiendo a los embajadores que “inviertan todos sus esfuerzos para boicotear el intento del gobierno de Ramalá de lograr un reconocimiento unilateral de su Estado por parte de los distintos países y de las Naciones Unidas (ONU)”.

El gobierno de Netanyahu pretende frenar un efecto dominó internacional argumentando que Israel apoya la fórmula de “dos estados para dos pueblos”, pero esto “debe ser logrado en el marco de negociaciones de paz entre las partes y no de forma unilateral”.

En la ANP reconocen que su actividad diplomática se concentra en tres objetivos: lograr el reconocimiento de Palestina en las fronteras anteriores a la guerra de los Seis Días de 1967, el aumento del rango de las relaciones diplomáticas con el mayor número posible de países europeos, asiáticos y latinoamericanos, y lograr la aprobación de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU en la que se condene la construcción en los asentamientos judíos de Cisjordania.

Pero Washington se opone a ello. Abbas y el Primer Ministro palestino, Salam Fayad, expresan su decepción por la oposición de la administración estadounidense, que según parte del liderazgo palestino “permite el actual punto muerto en el proceso negociador con Israel y la continuación de la construcción en los asentamientos” en Cisjordania ocupada. Fayad declaró a La Vanguardia en una reciente entrevista que Palestina sería creada a mediados del 2011.

sábado, 18 de diciembre de 2010

El presidente de Colombia congeló el acuerdo militar con EE UU que había impulsado como ministro








El presidente de Colombia congeló el acuerdo militar con EE UU que había impulsado como ministro

Juan Manuel Santos abogó por un amplio pacto de defensa con Washington para frenar a Hugo Chávez

MAITE RICO - Madrid - 18/12/2010

Hugo Chávez apareció exultante el pasado 23 de octubre. Su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, acababa de congelar el acuerdo que permitía a EE UU el uso de siete bases militares de Colombia para combatir el narcotráfico y el terrorismo. "Se impuso la racionalidad, el sentido común y la responsabilidad", declaró el presidente venezolano, que un año antes había roto las relaciones con Bogotá a causa de ese tratado. Los documentos del Departamento de Estado revelan, sin embargo, que si alguien impulsó el acuerdo militar fue el propio Santos, entonces ministro de Defensa, como herramienta fundamental para frenar los ardores bélicos del "impredecible" Chávez. Los cables dan cuenta de que Washington rebajó el alcance del tratado y rechazó algunas demandas de Colombia, como la instalación de un sistema de defensa aérea.

"El Gobierno de Colombia considera cada vez más a Venezuela como una amenaza, sobre todo tras las recientes compras de armamento a Rusia, y ve el acuerdo de defensa como un disuasorio ante una posible agresión venezolana", escribe William Brownfield, embajador de EE UU en Bogotá, en un cable del 5 de febrero de 2009. "En varias ocasiones, el ministro Santos ha aludido al puente aéreo de EE UU a Israel durante la guerra del Yom Kipur de 1973, y ha pedido 'garantías' similares del Gobierno estadounidense en caso de un conflicto con Venezuela".

Y es que los diques de contención habían saltado por los aires. Es cierto que las tensiones con Caracas venían de lejos, provocadas por los afanes de Chávez de exportar la revolución bolivariana y sus vínculos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Pero los ordenadores incautados en marzo de 2008 a Raúl Reyes, número dos de la guerrilla, habían destapado un apoyo del Gobierno venezolano a las FARC que superaba todo lo imaginable: desde la entrega de dinero y armas hasta la intermediación para conseguir misiles tierra-aire. Las comprometedoras revelaciones desestabilizaron a Chávez, que movilizó tropas hacia la frontera. Según un cable de la Embajada de EE UU en Caracas, dos altos cargos venezolanos aseguran, en mayo de 2008, que el presidente está "agitado" y "nervioso" y no descartan que intente provocar un incidente fronterizo "para distraer la atención".

En esas mismas fechas, EE UU estudia alternativas al cierre de su centro de operaciones antidrogas en Manta (Ecuador), ante la decisión del Gobierno de Rafael Correa de no prorrogar el contrato más allá de julio de 2009. En una reunión con Thomas Shannon, subsecretario de Estado para Latinoamérica, el presidente Álvaro Uribe asegura que para Colombia es una "prioridad" albergar una instalación conjunta de lucha contra el narcotráfico. La idea inicial de utilizar la estratégica base aérea de Palanquero deriva posteriormente en un proyecto más ambicioso, el Acuerdo de Cooperación en Defensa (DCA), que empieza a negociarse en febrero de 2009. La embajada detecta diferencias en la delegación colombiana. Frente a la postura más conservadora del Ministerio de Exteriores, preocupado por no irritar a los vecinos bolivarianos, el equipo de Defensa, que encabeza Santos, "favorece una relación militar más robusta" con los norteamericanos.

Los límites de Washington

De hecho, Washington quiere limitar el alcance del acuerdo para evitar "verse arrastrado en un potencial conflicto regional". EE UU se muestra reticente a permitir a los colombianos el acceso abierto a los equipamientos y a establecer un sistema integral de defensa aérea para proteger instalaciones estratégicas frente a amenazas externas (es decir, Venezuela). Colombia "no se da cuenta del coste y del alcance" de su demanda, escribe el embajador, que la considera "inaceptable".

El Acuerdo Complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad es firmado el 29 de octubre de 2009 por el ministro de Exteriores, Jaime Bermúdez, y el propio Brownfield, en la tónica de "perfil bajo" acordada por ambas partes. Durante diez años, EE UU podrá utilizar siete bases para operaciones conjuntas contra el narcotráfico y el terrorismo, sin afectar, insisten, a los países vecinos.

Previamente, la diplomacia colombiana ha desactivado una rebelión regional espoleada por Venezuela, que considera el acuerdo como una "amenaza directa". Chávez congela relaciones con Colombia, suspende el comercio bilateral y el 8 de noviembre ordena la movilización de tropas a la frontera.

Amenaza

Esta vez los colombianos se toman en serio la amenaza. Las comunicaciones que Brownfield envía en noviembre de 2009 reflejan una preocupación que el Gobierno de Colombia nunca dejó traslucir en público. Chávez, señala una asesora de Uribe, es peligroso por lo "impredecible". Y lo más probable es que intente distraer la atención de sus problemas internos "con una confrontación con Colombia", como hizo en 1982 la dictadura argentina en Las Malvinas. El nuevo ministro de Defensa, Gabriel Silva (hombre de confianza de Santos, que deja el cargo en mayo de 2009 para preparar las presidenciales del año siguiente) llega incluso a pedir a EE UU que realice "una actividad militar visible o simbólica" en la base de Palanquero para frenar un eventual "ataque quirúrgico" de Caracas, algo que Brownfield desestima.

Las autoridades colombianas preparan el terreno para la aplicación del acuerdo militar en los primeros meses de 2010. El país entra en campaña electoral. Y en Caracas vuelven a sonar los tambores de guerra: Chávez advierte a los colombianos que se atengan a las consecuencias si eligen presidente a Juan Manuel Santos, "señor de la guerra" y "ficha del imperio". El heredero de Álvaro Uribe arrolla en los comicios y asume la presidencia el 7 de agosto. Tres días después, en un golpe de efecto, abraza a Chávez en un lugar simbólico: la quinta de San Pedro Alejandrino, en el Caribe colombiano, donde murió el libertador Simón Bolívar.

Ambos líderes restablecen las relaciones bilaterales. Chávez pone fin al bloqueo comercial que asfixiaba a Colombia, que había visto reducirse en un 70% unas exportaciones de 6.000 millones de dólares anuales.
Y Santos responderá con una baza inusitada, que le proporciona la Corte de Constitucionalidad. El tribunal invalida el acuerdo de defensa con EE UU, al considerar que debe ser ratificado por el Congreso. A pesar de contar con una mayoría absoluta en el Legislativo, Santos anuncia, el 21 de octubre, que no piensa tramitarlo.
Este gesto del presidente colombiano ha desatado las especulaciones sobre un alejamiento de Washington, su principal aliado. Otras voces, en cambio, ven el timonazo como una de las jugadas estratégicas de Santos que han cimentado su fama de pragmático. Y no dudan de que, como consumado jugador de póquer, se guarda algunos ases en la manga.


martes, 2 de noviembre de 2010

Tras fallar el golpe de Estado en Ecuador el plan B era asesinar al presidente Correa



  • El alto mando de las fuerzas armadas inclinó la balanza a favor del gobierno constitucional
Tras fallar el golpe de Estado en Ecuador el plan B era asesinar al presidente Correa
 
Blanche Petrich
Enviada/II y última
Periódico La Jornada
Martes 2 de noviembre de 2010, p. 23
 
Quito, 1º de noviembre. El gobierno de Ecuador denunció que el 30 de septiembre, cuando falló la operación para derrocar al presidente Rafael Correa, se puso en marcha un plan B: asesinarlo. Son mudos testigos el cristal estrellado por una bala de grueso calibre en la ventana de la habitación 312, tercer piso del Hospital de la Policía Nacional, donde se resguardaba el mandatario. Y la grabación de una radiopatrulla desde donde se imparten órdenes a los policías sublevados, que reciben con una tupida descarga de ametralladoras el vehículo donde sale Correa del nosocomio. ¡Mátenle al presidente, mátenle!

Ese jueves el plan A aborta a mediodía, cuando el alto mando de las fuerzas armadas inclina la balanza a favor del gobierno constitucional. Nadie sabía entonces lo que se iba a desencadenar.

Mediodía: “Recibimos miles de llamadas –dice el director de Radio La Luna, Ataúlfo Tobar– de gente del pueblo clamando por el respeto a la vida del presidente, reconociendo el valor y la dignidad que había demostrado. Algunas, la minoría, eran en su contra y pedían su renuncia. Yo pienso que éste es un jalón de orejas para el presidente. Cierto que ha consolidado su liderazgo, pero frente al movimiento social se durmió en sus laureles. Correa confía demasiado en su carisma y poco en la ciudadanía”.

Antes de que se decretara la cadena nacional muchos medios no estaban cubriendo esos dramáticos momentos. Transmitían un concurso de camisetas mojadas o bien las noticias de saqueos y asaltos que empezaron a proliferar por la ausencia de policías en la calle. Ya sabemos que el silencio es el mejor aliado de los golpistas. Por eso mejor no acatamos la cadena nacional. Teníamos que mantenernos al aire y dejar que los ciudadanos narraran la jornada. A la emisora llegó gente incluso con heridas de perdigones a denunciar, antes de ir al hospital.

13:25: un contingente de cerca de 2 mil 500 personas llega a las inmediaciones del hospital donde está –¿internado? ¿retenido?– el presidente. Son confrontados por 200 policías con gas pimienta y lacrimógeno, disparos y pedradas. El enfrentamiento persiste hasta la noche. Los manifestantes avanzan 100, 200 metros y son atacados. Se repliegan y vuelven a la carga. Trabajadores de la alcaldía hacen su aparición con camiones de volteo que usan como trincheras de protección. A las 17:05 cae el joven Edy Vara, herido en la cabeza con una cápsula antigás. Son ya decenas los lesionados de bala y perdigones.

“No nos íbamos a mover de ahí hasta que sacaran a nuestro presi”, relata una señora del pueblo que pide no publicar su nombre. Ahora dicen que éramos poca gente pero no éramos pocos, y todos dispuestos a morir. El ratatatata de las armas no calló hasta las 10 y pico de la noche y ahí permanecimos. Cuando ya oímos a Correa hablar por la radio, a salvo, nos fuimos a nuestras casas. Los ricos no entienden por qué salimos a defender al gobierno. Pero nosotros los pobres sí lo sabemos.

19:00: En la Plaza Mayor hay cerca de cinco mil personas leales al presidente. El canciller Ricardo Patiño asoma al barandal y convoca a los manifestantes a marchar con él hacia el hospital para rescatar a Correa. Del comando de las fuerzas armadas se reporta que ya hay movimiento de tanques y tropas. El contingente llega al hospital cuando se intensifica la balacera. Apenas llega, al canciller Patiño lo hieren y es trasladado al Hospital Metropolitano.

19:37: La puerta frontal del Hospital de la Policía sigue cerrada y en penumbra. Por la puerta trasera el descontrol es total. Entran y salen comitivas del presidente y de la policía sublevada. Se dice a esa hora que el presidente va a salir. En el estacionamiento se forma una valla en la que se mezclan peligrosamente agentes leales y sublevados.

19:44: Ingresa una camionta Nissan 4X4 gris plomo con dos cercanos amigos del presidente: el viceministro de Aguas, Santiago Díaz, y su ex asesor Jaime Sánchez. El aire serrano hace bajar la temperatura. Fernando Garzón ingresa con ellos al edificio. Suben la escalera a oscuras hasta el tercer piso del área de hospitalización. Ahí tampoco hay luz. Algunos pacientes internados mantienen las puertas de sus habitaciones abiertas, temerosos. El área ya está bajo resguardo del Ministerio del Interior con agentes del Grupo Especial de Operaciones y el Grupo de Intervención y Rescate de las Fuerzas Armadas.

20:05: Ingresa el comandante de la Policía Nacional, general Freddy Ponce (hoy destituido), a la habitación 302. El jefe policiaco intenta negociar con Correa su salida bajo protección de sus hombres. El presidente le responde: Prefiero salir como cadáver. Ocho funcionarios de la presidencia le acompañan a esa hora.

20:35: Quince policías armados irrumpen en el tercer piso gritando epítetos contra el mandatario. Apoyado en un bastón, Correa sale de la habitación y se resguarda en una salita contigua.

20:45: En la calle cesan súbitamente los disparos. Se oyen los motores de los camiones militares que avanzan hacia el hospital, seguidos por los manifestantes. La tregua no dura. En pocos minutos se reanuda, con más fuerza, la balacera. Las balas impactan contra la fachada. Los pacientes se tiran al suelo.

Veinte agentes del GEO recuperan el control del pasillo del piso tres y toman posición de combate.

21:12: Se abre la puerta de doble hoja del cuarto 302. Francisco de la Torre, campeón de karate y amigo del presidente, empuja su silla de ruedas. Correa avanza con los ojos cerrados, las manos sobre las rodillas, concentrado, intentando serenarse. Suenan dos explosiones y nuevamente el pasillo se llena de humo que nos enceguece a todos momentáneamente, cuenta Garzón. Le ponen al gobernante nuevamente una máscara antigás. Correa sale enmedio de un escudo humano.

21:15: La camioneta Nissan, que no es blindada, empieza a moverse enmedio de un intenso fuego de armas. En ese momento se producen dos muertes: Pablo Bolaños, de 24 años, estudiante de economía de la Universidad Central, y Froylán Jiménez, escolta del GEO que cubre con su cuerpo la ventanilla donde viaja el presidente.

La calle Mariana de Jesús es un campo de batalla.

Los que han quedado atrás, en el piso tres del hospital, se asfixian por el gas lacrimógeno. Garzón y tres periodistas intentan salir al aire libre por la terraza del cuarto piso. Topan con cuatro francotiradores de la policía sublevada tendidos boca abajo, apuntando hacia la calle. Vuelven sobre sus pasos. Encuentran refugio en la habitación 307, donde varios ministros, enfermeras y hasta una vendedora de dulces que llegó ahí accidentalmente miran la televisión sentados en el piso. La anciana reparte cigarrillos. Correa aparece en pantalla ya en Carondelet, arengando a sus seguidores. El peligro ha pasado.

23:45: Orden de desalojar el hospital. A oscuras salen en hilera periodistas, médicos y enfermeras, funcionarios y decenas de policías ataviados con batas blancas. Y la vendedora de dulces, que nadie supo cómo había llegado ahí, al corazón de la crisis.

lunes, 25 de octubre de 2010

Correa: desde el primer día, el acoso a mi mandato



  • En el país todos los cuadros de inteligencia trabajaban para la CIA

Hay grupos con vinculación política a los que no les interesa la democracia, sino mantener sus conductas represivas, afirma


  • No podemos claudicar ante balas asesinas; sería traicionar a los que murieron el día de la intentona golpista, señala
 
Blanche Petrich
Enviada
Periódico La Jornada
Lunes 25 de octubre de 2010, p. 2
 
Quito, 24 de octubre. El presidente Rafael Correa llega con un poco de atraso a su oficina en el Palacio de Carondelet, donde ha citado a La Jornada, porque antes ha ido a visitar en el hospital infantil a un niño de 11 años que el 30 de septiembre, entre el caos y la violencia desatada, recibió un disparo de bala expansiva en la pierna. El chico sufrió dos paros cardiacos pero por fin, casi al mes de los sucesos, se restablece satisfactoriamente.

Durante la entrevista Correa se expresa a ratos con una franqueza poco común en jefes de Estado: Estamos ciegos, en ceros, en materia de inteligencia para la seguridad interna. Indignado con los sectores que participaron en la conspiración, incluidas las organizaciones indígenas que ahora hacen política en alianza con la oposición de derecha. Cauteloso antes de avalar la lealtad de las fuerza armadas a su gobierno: se portaron muy profesionales. No todos, pero en general. Ahí también hay infiltración.

Basta con ponerle el tema de las horas de peligro que vivió el 30 de septiembre sobre la mesa para que reviva con vehemencia y evidente tensión los tres o cuatro momentos en los que sintió que podía morir, sobre todo durante el tiempo que estuvo retenido en el Hospital de la Policía: “Hubo un momento en el que lo único que hice fue rezar un padrenuestro y acostarme en el piso de la habitación. Más que miedo sentía indignación por la traición de esa gente. Y tristeza. Si me tocaba morir dejaba este proceso a medias, dejaba a mi familia, mis hijos.

En una sociedad civilizada, con gente como los golpistas no se conversa: se aplica la ley. Desencantado: Yo me siento como un perdedor; todos perdimos. Y retado: No vamos a claudicar, vamos a radicalizar este proceso. Es una deuda con la ciudadanía heroica que salió a la calle a defender la democracia.

Pero lo que de verdad lo enoja es la estrategia de sectores conservadores, repetida por medios de peso como CNN y The Washington Post, de negar que lo de hace un mes fue un complot: “Niegan el intento de asesinato del presidente, niegan que estuve secuestrado, dicen que esto es un show. ¿Quién se puede tragar esa piedra de molino? Ahí están las pruebas, ahí están los muertos, ¡por Dios!”

Es un dolor personal. Y se le nota. Alguien cercano al presidente nos contaría que en las primeras horas del conflicto, cuando se presentó al regimiento Quito para atender la protesta de los policías y se vio acosado y gaseado por éstos, uno de los sublevados llevaba un bate y le lanzó un golpe que iba directo a su rodilla lesionada, que lo tiene ya desde hace meses entrando y saliendo del quirófano, usando muletas y hasta silla de ruedas. Un escolta se interpuso. Le fracturaron el tobillo.

Más tarde otro guardia, uno de sus más cercanos, se quitó el chaleco antibalas para colocárselo al presidente. Le tocó una bala en la espalda y se teme que quede parapléjico. Finalmente, otro más, joven del Grupo de Operaciones Especiales, cayó abatido en el momento del rescate cuando cubría con su cuerpo la ventanilla de la camioneta sin blindaje en la que sacaban al presidente en medio de un intenso tiroteo.

Después de Zelaya, el siguiente soy yo

–Después del golpe a Manuel Zelaya, en Honduras (28 de junio 2009), usted declaró: yo soy el que sigue. ¿Qué señales veía usted entonces?
–Desde el primer día de mi gobierno vivimos una conspiración permanente, como todos los gobiernos del cambio en América Latina. Qué casualidad que somos nosotros –2002 Venezuela, 2008 Bolivia, 2009 Honduras, 2010 Ecuador– los que hemos sufrido intentos de golpe. La posibilidad de que esto sea casualidad es nula. ¿Por qué? Porque estamos cambiando las cosas.
–Sorprende la forma en que usted reconoce que las estructuras de inteligencia han sido penetradas por la CIA.
–Es que es así. Cuando yo llego al gobierno, sinceramente, por mi origen académico, ese tema ni siquiera era una prioridad. Fue mi gran error. ¿Qué es lo que me devuelve a la realidad? El primero de marzo de 2008, cuando tuvimos evidencia de que las instancias de seguridad del Estado ecuatoriano conocieron con anticipación del ataque colombiano a Angostura y no nos informaron. Le avisaron a la embajada de Estados Unidos.
“Ahí nos damos cuenta de que esas unidades recibían presupuesto de EU. Se forma una comisión que se pone a investigar y entre sus recomendaciones está desmantelarlas. Tenemos evidencias de que su jefe, el coronel Mario Pazmiño, era empleado de la CIA.
Cuando lo despido y decidimos que somos nosotros los que vamos a nombrar a la directiva de la unidad, la embajada de Estados Unidos decide llevarse el equipo que había dado. Pero los directores no sólo les dan los equipos, sus camionetas, las computadoras, sino ¡la información de las computadoras! Imagínese el servilismo de esta gente.
–¿Qué tan grande fue el boquete que se le hizo a la seguridad interna?
–Quedamos en cero. Todos los cuadros de inteligencia trabajaban para la CIA. Hemos tenido que buscar cuadros alternativos, algo que no se forma de la noche a la mañana. Recién en 2009 logramos aprobar la ley del sistema nacional de inteligencia.
–¿Esta debilidad es lo que se manifestó el 30 de septiembre?
–Por supuesto. Hubo traición en ciertos sectores de inteligencia de la policía.
–¿Y de las fuerzas armadas?
–También. El partido Sociedad Patriótica estuvo involucrado. Su origen es militar. Hay núcleos duros que, según consta en el informe de la Comisión de la Verdad, atentaron contra los derechos humanos y se sienten identificados con estos partidos.
–¿A esta hora usted puede confiar en la lealtad de las fuerzas armadas?
–Bueno, se portaron profesionalmente. No todos. Y en general tienen un agradecimiento con este gobierno, ya que les hemos duplicado el salario, los hemos equipado. Cuando llegamos los encontramos en un estado de indefensión. Sólo 7 mil, de 42 mil policías, tenían armas. Los dotamos con patrullas, municiones, equipos de telecomunicaciones. Lo mismo en la Fuerza Aérea. Al principio no teníamos prácticamente nada, ni helicópteros. Ahora tenemos ya 14 Super Tucanos.
Pero hay grupos duros con vinculaciones políticas a quienes no les interesa ni la Fuerza Aérea ni la democracia, sino mantener sus privilegios y sus conductas represivas.
–¿Que mecanismos tiene la ciudadanía para defenderse de conspiraciones de este tipo?
–En esto Hugo Chávez y Evo Morales nos llevan ventaja. Chávez viene de una formación militar, conoce de esto y ha transformado el inmenso capital político que tiene en estructuras organizadas. Evo viene de los movimientos sociales, de una larga lucha, y tiene el apoyo de todas esas bases. En Ecuador el proyecto de Alianza PAIS es una reacción de la ciudadanía ante tanto desastre, tanto saqueo. Y sinceramente no soy experto en cuestiones militares o policiacas. El desafío de la revolución ciudadana es transformar el apoyo popular que tenemos en estructuras movilizadas como la mejor manera de disuadir estas intentonas.
Desencuentros
–Usted viene de la academia, pero de la mano de un movimiento popular. Ecuador en los 90 fue pionero en la participación del movimiento indígena. ¿Ésa ya no es la base de su gobierno?
–Tenemos el apoyo de muchos movimientos sociales, pero cuidado: se ha manoseado mucho el nombre de movimiento social. Ahora cualquier cosa es movimiento social, cuando muchos de sus dirigentes son en realidad políticos fracasados que perdieron en las elecciones y hacen política desde sus estructuras para imponer su agenda.
“Hay un movimiento social e indígena que está con el status quo, con la derecha. Hay que separar la miel de la cizaña. Tiene razón en que el despertar del movimiento indígena de Ecuador en los 90 fue el movimiento social más importante de América Latina. Y nosotros estamos con ellos.
Pero se ha distorsionado mucho esa pureza inicial. Ese movimiento hizo un partido político, Pachakutik. Su directiva está tomada por ciertos líderes que votan con la derecha, y el 30 de septiembre pedían la renuncia del presidente. Es una pena enorme. La CONAIE y Pachakutik han perdido totalmente la brújula.
–El primer pronunciamiento de la CONAIE fue de rechazo al golpe.
–Después se desdijeron. Los asambleístas de Pachakutik estuvieron y están con los golpistas. Tibán hace unos días usó expresiones muy groseras. Dijo que si el presidente hubiera muerto no era por valiente, sino por cojudo. Su hermano, dicho sea de paso, es policía y está preso.
–¿Descarta usted un rencuentro con estos sectores?
–No. Yo estoy abierto. Pero ojo: movimiento indígena como proceso histórico de emancipación, ahí estamos totalmente de acuerdo. Nuestro gobierno es de los indígenas. En las elecciones pasadas donde sacamos mayor votación fue en la provincia de Embaburo, con mayor población indígena del país. Con los dirigentes de la CONAIE, con su miopía, con las barbaridades que han dicho –me han llamado genocida, xenófobo, etnocida–, con ellos va a ser muy difícil.
Obama, de confianza
–Habla de la penetración de la CIA, pero no del gobierno estadunidense. ¿Cual fue su papel en este episodio?
–Como gobierno, yo creo que Estados Unidos aquí no intervino. No excluimos la participación de ciertos sectores que actúan incluso contra el presidente Barack Obama. De ellos no tengo ninguna prueba, pero no excluyo que hayan intervenido de algún modo. Lo que sí excluyo, por la confianza que les tengo, es a Hillary Clinton y al presidente Obama.
–¿Dice que es de confianza su relación con Obama?
–Él me llamó un par de veces después del 30, muy cortés, preocupado por lo que se decía en ciertas publicaciones. Me aseguró que no tuvo nada que ver. Le respondí que no tenía que darme explicaciones. Es buena persona, pero no ha podido cambiar la inercia de gran parte del aparato político de Estados Unidos.
–La versión de que el 30 de septiembre no hubo un intento golpista ha encontrado mucho eco. La duda ha calado. ¿Qué se pretende negando las evidencias?
–La ignorancia de la derecha y de ciertos medios de comunicación es tal, que ni siquiera conocen que una de las categorías básicas de sociología política latinoamericana es que cualquier levantamiento de fuerza pública ya se considera un golpe de Estado. Lo que hubo fue una agenda política que se puso en marcha desde el momento en que yo llego al Regimiento Quito y cercan la caravana presidencial. Ahí estaba el lugarteniente del coronel Lucio Gutiérrez (ex presidente golpista y derrocado a la vez, fundador del partido opositor Sociedad Patriótica), Fidel Araujo, con chaleco antibalas dirigiendo la operación. (Araujo fue detenido sin derecho a fianza el 5 de octubre). En sus declaraciones ha dicho que estaba ahí porque había ido a visitar a su mamacita que estaba cerca.
–¿Por qué esta estrategia?
–Porque nos tratan de desacreditar. Niegan el intento de asesinato, que estuve secuestrado. Ahí están las pruebas, ahí están los muertos, los registros de las telecomunicaciones de las radiopatrullas con la orden maten a Correa. ¿En una protesta policial por mejoras salariales tratas de tomarte las antenas de televisión, la televisora oficial, cierras el aeropuerto? Creo que con estas mentiras están cayendo en ridículo. En buena hora.

De La hoguera bárbara y la cercanía de la muerte

–Estos días, a propósito del plan B, el del magnicidio, hay quienes han recordado el libro La hoguera bárbara, sobre el brutal asesinato, hace un siglo, de Eloy Alfaro.
–El relato de Alfredo Pareja sobre cómo arrastraron hasta la muerte a nuestro líder liberal. No, no me voy a comparar con Eloy Alfaro, el único que ha hecho una verdadera revolución en este país y que para nosotros es una inspiración. Pero esto que pasó el 30 sí tuvo mucho de bárbaro. Vengo de visitar a un niño que a tres cuadras de aquí fue herido ese día. Estos desalmados le dieron 17 balazos a una ambulancia, hirieron al conductor y al asistente y en esa balacera una bala le atraviesa la pierna al menor.
–¿Qué pasó por su cabeza, pensó que de verdad podía morir?
–Sí, claro, no en uno, sino en varios momentos. Ahora sé que cuando a mí me llevaban al hospital, entre los gases y los sublevados que me golpeaban, el director del Hospital de la Policía (César Carrión) mandó poner candados para que no pudiéramos entrar. La seguridad mía tuvo que rastrear el área, penetró por otro lado, quitaron los candados y abrieron. Luego declaró a CNN que yo no estuve secuestrado, sino que estuve perfectamente atendido.
“¿Cual es la verdad? Que cuando nos llevan a emergencias no nos dejan salir, tuvimos que refugiarnos en el tercer piso con la poca seguridad que tenía en ese momento y cerramos la puerta. La quisieron tumbar. Siempre estuvimos acorralados, hasta que llegó una unidad de elite a darnos resguardo.
Hubo tres o cuatro momentos en que sí sentí la muerte muy cerca. Uno, cuando golpeaban la puerta del tercer piso estos salvajes para buscarnos. No nos venían a saludar, ¿verdad? Y después...
Correa se detiene unos segundos, da un gran suspiro. Es notorio que está reviviendo momentos de gran intensidad. Se repone instantáneamente y sigue:
“Después viene mi seguridad y me dice que interceptó comunicaciones con la orden de matarme, que ya vienen, están subiendo francotiradores. Se oía la balacera. Yo lo único que hice fue rezar un padrenuestro y acostarme en el piso de la habitación.
“Otro momento fue durante el rescate. Balas por todos lados. Llegaron a rescatarme en una silla de ruedas, tengo 25 puntos en la rodilla de la última operación. No se podía salir por la puerta principal. Tuvieron que esconderme unos 10 minutos en un cuartito de limpieza, oscuro. Dieron la orden de salir por atrás y ahí también nos balearon. Con todo mi equipo sentíamos la muerte muy cerca, pero hubo mucha serenidad.
–Perdón por la pregunta, pero ¿qué sintió?
–Más que miedo, una indignación enorme por la traición. Y tristeza. Si me tocaba morir dejaba este proceso a medias, dejaba a mi familia, mis hijos. (sacude la cabeza casi imperceptiblemente.)
Hubo cinco muertes y decenas de heridos entre mi gente. Es un verdadero milagro que esté vivo, porque ¡cómo nos dieron bala!
–Políticamente, ¿cómo se siente ahora? ¿Cuales son las perspectivas de su proyecto?
–Dicen que el 30 de septiembre hubo una victoria porque aumentó nuestro índice de popularidad. Pero yo me siento un perdedor. Renunciaría a esos puntos de popularidad si pudiera volver a la vida a estos jóvenes que murieron ese aciago día. Tengo a mi escolta en un hospital en Estados Unidos. Dios quiera que no quede parapléjico. Todos perdimos.
–¿Es hora de cambiar, de frenar la revolución o, por el contrario, de radicalizar algunas medidas?
–Por supuesto, radicalizar. ¿Cambiar qué, por qué? Si tenemos más apoyo que nunca. No podemos claudicar ante balas asesinas. Sería traicionar a los que murieron ese día, a esa ciudadanía heroica que salió desarmada a defender la democracia. Reconciliar con criminales es imposible, eso sería permitir la impunidad. Vamos a continuar. Aún más: radicalizaremos la revolución.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Grabación policial confirma que la intención de los golpistas era asesinar a Rafael Correa



  • El presidente de Ecuador prorroga hasta el próximo viernes el estado de excepción
Grabación policial confirma que la intención de los golpistas era asesinar a Rafael Correa
  • Por falta de garantías suspende la Asamblea Nacional debate de polémica ley de finanzas públicas

Afp, Dpa y Reuters
 
Periódico La Jornada
Miércoles 6 de octubre de 2010, p. 23
 
Quito, 5 de octubre. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, prorrogó hasta el viernes 8 el estado de excepción declarado tras la intentona golpista del jueves anterior, en tanto que se divulgó una grabación de la radio de la policía en que se escuchan voces de supuestos agentes que instigaban a matar al mandatario durante el levantamiento.

¡Que lo maten a Correa para que se acabe esto, que lo maten a Correa y se acaba!, y ¡mátenle, maten al presidente!, son algunas de las frases registradas en media hora de las comunicaciones de la central de radio de la policía, cuyos elementos retuvieron al gobernante durante más de 12 horas en un hospital de la institución.

En otros extractos se escuchan insultos contra el presidente y exigencias de que no se le deje salir hasta que firme la aceptación de las peticiones de la policía y que de lo contrario debería salir muerto.

Ese señor tiene que darnos la atribución completa, tiene que asegurarnos nuestra amnistía completa, tiene que asegurarnos nuestra supervivencia, se añade.

En la cinta también escuchan voces que coordinaban a los sublevados para enfrentar a las unidades del ejército ecuatoriano, mientras otras llamaban al orden y a dejar salir al mandatario.

En momentos en que las autoridades investigan estas grabaciones y otros informes sobre los sublevados, el nuevo decreto que extiende el estado de excepción ratifica la movilización de las fuerzas armadas para garantizar la seguridad de Ecuador y sus autoridades. Por tanto, la policía continúa subordinada a los militares y relevada de la seguridad.

El Congreso suspendió este martes el reinicio de sus labores, detenidas desde que el grupo de policías se insubordinó y sumió al país en el caos por unas horas, llegando a poner en peligro la vida del mandatario socialista.

Helicópteros sobrevolaban la capital y militares fuertemente armados en vehículos blindados se desplegaban para custodiar el palacio legislativo mientras dura la emergencia y se investiga a los policías, entre quienes se asegura que hubo agentes infiltrados.

Debido a la falta de garantías para la realización de la sesión 62 del Pleno de la Asamblea Nacional convocada para las 09:30 (misma hora que en México), nos permitimos informar que se suspende dicha convocatoria, dijo la vicepresidenta del legislativo, Irina Cabezas, en un comunicado.

Estaba previsto que la Asamblea iniciara el debate de una polémica ley de finanzas públicas, que el gobierno de Correa defiende como imprescindible para apuntalar la recuperación económica del socio más pequeño de la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

Correa declaró a medios colombianos que lo que se intentó el jueves fue retenerlo para asesinarlo e indicó que las balas en los autos dan cuenta de que también se buscaba matar a los ministros, y que de esto tristemente resultaron cinco muertos. Insistió en que se trató de un complot para poner a las fuerzas armadas en su contra y desestabilizar al gobierno.

Mientras, la popularidad de Correa subió cinco puntos, a 58 por ciento, tras la peor crisis desde que asumió el poder en 2007, pese a que sólo la mitad de los ecuatorianos respaldan la versión del mandatario de que se trató de un fallido golpe de Estado, según sondeo de Cedatos-Gallup.

Esta noche fue detenido por agentes de la Policía Judicial, por orden del juzgado de garantías penales de Quito, el ex militar Fidel Araujo, colaborador cercano del ex presidente Lucio Gutiérrez, en el contexto de la investigación por la insubordinación policial.

Ecuador cree firmemente que el gobierno del presidente estadunidese Barack Obama no estuvo detrás del intento de un golpe de Estado, pero no le extrañaría que sí hubieran participado grupos de poder del país del norte no controlados, a los que habrá que investigar, declaró el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño.

Eso sí no me extrañaría, añadió el diplomático, afirmando que conoce bien lo que han hecho esos grupos de poder en América Latina y en el mundo durante toda su historia en cuanto a golpes de Estado, invasiones, asesinatos, que están en los archivos del gobierno estadunidense.

El jefe de la diplomacia ecuatoriana llamó la atención sobre el caso del aeropuerto, que fue tomado inicialmente por miembros de la fuerza aérea ecuatoriana y luego por policías antidrogas.

En la segunda ocasión se cerró por la unidad antinarcóticos de Ecuador, y por casualidad esa unidad antinarcóticos ha sido formada por oficiales estadunidenses por muchos años y ha tenido mucha relación con ellos, citó.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el de Bolivia, Evo Morales, aliados de su par ecuatoriano, denunciaron el fin de semana que Washington estuvo detrás de la sublevación que dejó 10 muertos y 274 heridos, lo que fue rechazado por la Casa Blanca.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Correa Liberado!!!




Que chingón... el pueblo habló, el mundo no calló, y Correa regresa triunfal y más fuerte que nunca!!!


Intentona de Golpe de Estado en Ecuador


Hijos de perra... las imágenes en CNN son inauditas... arriba Ecuador... arriba Correa... saldremos triunfantes!!!

Toman militares aeropuerto en Quito; policías Congreso

Soldados y agentes se manifiestan en varias ciudades del país contra una ley del gobierno que elimina beneficios a su labor. Las operaciones aéreas fueron suspendidas. El presidente Rafael Correa asegura que no dará marcha atrás.
AFP
Publicado: 30/09/2010 10:23
 
Quito. Unos 150 miembros de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) tomaron este jueves el aeropuerto internacional de Quito en rechazo a una ley del gobierno que eliminó beneficios a militares y policías, por lo que fueron suspendidas las operaciones aéreas, informó un vocero de la terminal.

"Alrededor de 150 efectivos de las Fuerza Aérea Ecuatoriana se han tomado la pista del aeropuerto Mariscal Sucre y también la calle de rodaje", dijo a radio Quito el portavoz de la empresa administradora Quiport, Luis Galárraga.

El funcionario añadió que "el personal está formado" sobre ambas pistas y que "por motivos de seguridad es imposible mantener las operaciones".

La sede del Congreso de Ecuador fue tomada este jueves en Quito por policías que protestan contra una ley que derogó beneficios económicos para los miembros de esa institución y las Fuerzas Armadas, informó la portavoz del Legislativo, Julia Ortega.

Unos mil policías de diferentes guarniciones del país protestaron por el acuerdo del parlamento de eliminar prebendas anteriores de este cuerpo.

En un intento de diálogo en el Regimiento Quito, el presidente Rafael Correa se reunió con ellos y les explicó la política oficial de incrementar los salarios en lugar de intentar compensar salarios de miseria con canastas navideñas y bonos, lo que fue respondido con amenazas y gritos.

Ante un ambiente caldeado, Correa afirmó que se mantendrá firme en sus posiciones y mostró el pecho para decirles que si querían matarlo lo podrían hacer pero por la fuerza no iban a lograr nada del gobierno.

La insubordinación policial se reporta también en otros puntos del país y la situación se caldea con la toma de guarniciones, lanzando piedras a los vehículos del presidente y quema de neumáticos.

Algunos saqueos y cierres de escuelas y oficinas se producían el jueves en varias ciudades de Ecuador, en medio de las protestas que realizan grupos de policías descontentos, informaron testigos.

En Guayaquil, la segunda mayor ciudad del país andino, se confirmó el robo de un banco, dos gasolineras y un mercado popular, aunque en la capital Quito no se reportaron oficialmente casos similares.

Presidente de Ecuador estudia disolver asamblea nacional: ministra

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, evaluaba este jueves emitir un decreto para disolver la Asamblea Nacional, tras un conflicto interno con su movimiento político que ha frenado la expedición de leyes claves para su proyecto socialista, dijo una ministra.

La disolución de la Asamblea, de 124 miembros cuya mayoría es oficialista, es una figura prevista en la Constitución aprobada en 2008, que permite al presidente tomar la medida y convocar a comicios inmediatos para elegir nuevas autoridades legislativas y un nuevo presidente.

"La muerte cruzada es un escenario que nadie quisiera, pero es una posibilidad cuando no hay condiciones para ir impulsando el proceso de cambio", dijo la ministra de Política, Doria Solís, a última hora del miércoles.

Para emitir el decreto, Correa debe contar con una aprobación previa de la Corte Constitucional, otra función del Estado que vela la vigencia de la Constitución.

Solís agregó que la decisión final dependerá de una reunión convocada por la Asamblea Nacional para reconsiderar una votación sobre unas reformas legales para reducir el tamaño del aparato público.

"Estamos evaluando. No se ha tomado una decisión todavía (...) La bancada nuestra tiene la obligación de ser coherente con el proyecto, así no se puede hacer política y más en un proyecto de cambio", agregó la funcionaria tras mantener una reunión con el mandatario, funcionarios del gobierno y asambleístas.


domingo, 26 de abril de 2009

Vientos por Correa!


En estos últimos años la izquierda ha florecido por Sudamérica... casos lamentables como el de Ortega o Lugo... pero también grandes líderes como Bachelet, Cristina, Evo y... Correa.

El tipo es un chingón... tanto que hoy se votó en la república hermana de Ecuador y los resultados en boca de urna auguran una reelección sin necesidad de segunda vuelta... Correa hasta 2013... ¿Evo tendrá la misma suerte en los próximos meses? ¿La derecha golpista/separatista/terrorista lo dejará continuar su proyecto social?

Este logro significa mucho, pues es el primer presidente en 10 años que termina su mandato en ese país tan políticamente convulcionado por la derecha... y el primero en 30 años en ganar unas elecciones en la primera vuelta... amén de que la participación ciudadana fue masiva...

Que el progreso siga diseminándose en el Sur, tan madreado por el Imperio... lástima que acá en México ni para donde mirar...